El franquismo, un régimen fascista

Nota de la red: Hemos recopilado 5 títulos que rompen con los mitos negacionistas que niegan el carácter fascista del régimen de Franco.

Régimen con un partido, la Falange, inspirado por el partido fascista italiano, con una ideología nacionalista, imperialista y catolicista extrema, con un control de todos los aparatos e instituciones del estado, de la escuela y los medios de comunicación (radios, diarios, televisión) para transmitir la ideología fascista. Régimen que rompió con cualquier institución republicana y democrática a la que consideró antiespañola. Régimen anticomunista, que negaba la existencia de la lucha de clases. Régimen sustentado por una represión extrema, mucho más genocida que la del régimen fascista italiano, que fusiló y asesino desde el golpe del 36 mediante un plan preconcebido para exterminar a toda oposición fuera comunista, socialista, anarquista o republicana. Régimen con una extensa red de campos de concentración para el internamiento, asesinato y adoctrinamiento ideológico de presos políticos. Régimen que participó en la IIª Guerra Mundial con el uniforme y bajo las órdenes del ejército nazi y colaboró en la deportación de republicanos españoles a los campos de exterminio nazi. Régimen que robó decenas de miles de bebés que pertenecían a familias republicanas, comunistas, socialistas y anarquistas. Régimen que condenó a las mujeres al papel de siervas de la familia. Régimen racista que tuvo hasta su doctor Mengele.

La política de guerra fría del imperialismo yanqui, británico y el Vaticano que reclutó al régimen de Franco para la lucha de clases internacional contra el movimiento comunista y obrero y la “modélica” transición que derivó hacia la constitución de 1978, fueron sustentadas en la impunidad y negación de los crímenes del fascismo español y sus criminales, posibilitando la difusión de patrañas como que bajo el franquismo se creó la seguridad social, las pensiones, las vacaciones pagadas, industrializó España, nos metió en el capitalismo, etc., para esconder el atraso social y económico  que supuso la destrucción política, económica y militar de la IIª República. Destrucción de la que España no recuperaría el nivel industrial previo a 1936 hasta 1970.

Ahí van los siguientes 5 títulos:

Franco: datos frente a la demagogia negacionista  De Carlos Hernández

https://www.eldiario.es/zonacritica/Franco-datos-frente-demagogia-negacionista_6_809179092.html

Algunos dicen ahora que Franco fue una especie de santo varón o que la dictadura solo fusiló a criminales    – Hilo de Joaquín Bosch

https://twitter.com/JoaquimBoschGra/status/1035261635596898304

Franco no inventó la seguridad social ni las vacaciones pagadas: el hilo que desmonta los falsos logros del dictador – Hilo de Alvaro Pla

https://twitter.com/MESA_MH_LATINA/status/1034823294460080133

https://iniciativadebate.net/2018/08/29/cosas-que-franco-no-hizo-por-mucho-que-se-repitan/

El “holocausto ideológico” de Franco: 296 campos de concentración por los que pasaron casi un millón de españoles

https://www.publico.es/politica/holocausto-ideologico-franco-296-campos-concentracion-pasaron-millon-espanoles.html

La supremacía racial franquista y el “Mengele español” De Luis Miguel Sánchez Tostado  

https://kaosenlared.net/la-supremacia-racial-franquista-y-el-mengele-espanol/

Franco-Hitler-fascista-reunion-Hendaya_EDIIMA20180825_0315_24

Franco: datos frente a la demagogia negacionista

Carlos Hernández

30/08/2018

https://www.eldiario.es/zonacritica/Franco-datos-frente-demagogia-negacionista_6_809179092.html

Si en el mundo hay una corriente marginal e incluso perseguida de revisionistas que niegan el Holocausto, en nuestro país contamos con un grupo mucho mayor de negacionistas de los crímenes del franquismo

Este agosto debería pasar a la Historia como el mes en el que los franquistas se quitaron definitivamente la careta y trataron de manipular la realidad para blanquear la dictadura. Si en el mundo hay una corriente marginal e incluso perseguida de revisionistas que niegan el Holocausto, en nuestro país contamos con un grupo mucho mayor de negacionistas de los crímenes del franquismo que, además, actúan con total impunidad. Los hemos visto buscar pelea dialéctica en el barro, en el que lo mismo vale hablar de Franco que de Venezuela o de Catalunya. Ellos lo mezclan todo, lo tergiversan todo con el único objetivo de legitimar una etapa tan oscura como fue el franquismo. Atónito ante lo que he visto y he oído, solo se me ocurre contestar con datos. Sé que corro el riesgo de aburrir a los lectores, pero creo que tenemos que repetir machaconamente la verdad para evitar que consigan su objetivo.

Franco dio un golpe de Estado contra un régimen democrático. No hay más. La derecha franquista ha ido cambiando de versión, falseando la realidad, para intentar legitimar aquella sublevación contra el orden constitucional.

Es falso que lo diera por el asesinato de Calvo Sotelo.

-El golpe estaba preparado y la fecha programada desde meses antes de ese atentado.

Es falso que lo diera por una amenaza comunista.

-El PCE apenas tenía 3.000 afiliados en 1936.

-El PCE sacó solo 16 diputados en las elecciones de febrero de 1936.

-El PCE se hizo fuerte durante la guerra, debido a que las democracias occidentales no ayudaron a la República y el único apoyo exterior llegó de la Unión Soviética.

-Franco tuvo 40 años para buscar las pruebas de un supuesto complot comunista contra la República y no encontró nada… porque nada había.

Es falso que lo diera porque «la guerra la inició la izquierda en el 34».

-La derecha gobernaba la República en 1934 y siguió haciéndolo hasta que en febrero de 1936 perdió las elecciones.

-Quien conspiró desde el primer día contra la República fue buena parte de la derecha. Hubo varios intentos de golpe de Estado, el más importante el liderado por el general Sanjurjo en 1932. Sanjurjo fue también el cabecilla de la rebelión de julio de 1936. Si siguiésemos el absurdo razonamiento de los revisionistas franquistas que no paran de hablar del 34, podríamos afirmar (no lo haremos por dignidad y puro equilibrio mental) que la guerra la inició la derecha en el 32.

Es falso que lo diera porque “hubo pucherazo en las elecciones del 36”:

-La derecha y los servicios secretos alemanes ya vaticinaban el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero. El resultado, usando términos coloquiales, estaba cantado.

-La sublevación había empezado a fraguarse mucho antes de esas elecciones

-Ya en los años 80 diversos historiadores, tras analizar académicamente los resultados electorales, concluyeron que no había habido irregularidades destacables ni, mucho menos, determinantes en el reparto final de escaños. De hecho, donde más irregularidades se detectaron y más presiones se ejercieron sobre los electores fue en circunscripciones controladas por la derecha.

-Recientemente se publicó una obra que hablaba de un supuesto pucherazo en el 36. El trabajo se basó, principalmente, en datos y argumentos que el propio régimen franquista había utilizado 79 años atrás y que carecían de cualquier rigor académico.

-Franco provocó una guerra que destruyó el país y llevó a la muerte a 300.000 combatientes y decenas de miles de civiles.

-Los apoyos internacionales de Franco en la contienda fueron Hitler y Mussolini. Tropas italianas fascistas, asesores militares nazis y aviones de la Legión Cóndor alemana combatieron, codo con codo, con los soldados franquistas. En la España “nacional” ondeaba la bandera con la cruz gamada, se veneraba al Führer y a Mussolini, se propagaba el odio contra los judíos y era obligatorio realizar el saludo fascista.

-Franco asesinó a 150.000 hombres y mujeres por motivos ideológicos.

Los crímenes de Franco no fueron una reacción a la violencia “del bando republicano”, sino una estrategia premeditada.

-Tres meses antes de la sublevación, en abril de 1936, el general Mola dictó unas órdenes secretas para todos sus compañeros de rebelión en las que decía, entre otras muchas cosas: «La acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo (…) aplicando castigos ejemplares (…) para estrangular movimientos de rebeldía o huelga». «Eliminar los elementos izquierdistas: comunistas, anarquistas, sindicalistas, masones, etc.».

-En las regiones en que triunfó inmediatamente el golpe de Estado y, por tanto, ni hubo guerra ni hubo víctimas de derechas, la represión fue igual o más brutal que en las zonas que caerían meses o años más tarde en manos franquistas.

Canarias: Entre 2.600 y 3.000 asesinados

Navarra: 3.500 asesinados

Baleares: 2.000 asesinados

Si tomamos Galicia como ejemplo:

-Al igual que en las citadas con anterioridad, no hubo guerra, la región cayó en manos franquistas en apenas dos días, no hubo víctimas de derechas.

-Y aun así: 4.700 republicanos asesinados (3.233 “paseados” y 1.466 ejecutados).

-Asesinados los 4 gobernadores civiles, el capitán general de la región militar, el gobernador militar de La Coruña, el contralmirante de la base de Ferrol, los alcaldes de, al menos, 38 localidades (incluidas Santiago de Compostela, Ferrol, La Coruña, Orense y Vigo) y centenares de concejales.

Una vez iniciada la guerra, las órdenes de los generales sublevados fueron: asesinar y violar. No lo digo yo, lo decían ellos mismos:

-Francisco Franco: «En una guerra civil, es preferible una ocupación sistemática de territorio, acompañada por una limpieza necesaria, a una rápida derrota de los ejércitos enemigos que deje al país infectado de adversarios»

-General Juan Yagüe: «Al que resista, ya sabéis lo que tenéis que hacer: a la cárcel o al paredón, lo mismo da. Nosotros nos hemos propuesto redimiros y os redimiremos, queráis o no queráis. Necesitaros no os necesitamos para nada; elecciones, no volverá a haber jamás, ¿para qué queremos vuestros votos? Primero vamos a redimir a los del otro lado; vamos a imponerles nuestra civilización, ya que no quieren por las buenas, por las malas».

-General Gonzalo Queipo de Llano: «Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen».

-General Emilio Mola: «¿Parlamentar? ¡Jamás! Esta guerra tiene que terminar con el exterminio de los enemigos de España (…) Quiero derrotarlos para imponerles mi voluntad que es la vuestra y para aniquilarlos».

Los generales sublevados utilizaron a las tropas “indígenas” marroquíes como arma para sembrar el terror y la muerte.

-Periodistas internacionales constataron en sus crónicas cómo las “tropas moras” les ofrecían “orejas de comunistas” como souvenir.

-Franco perdonaba a los “moros” que practicaban violaciones alegando que había que tener en cuenta «la psicología del Indígena Marroquí en campaña».

-Hasta algunos alcaldes franquistas elevaron quejas por los saqueos generalizados, las violaciones y demás atropellos que provocaron los “moros”.

-Franco provocó el exilio de 250.000 españoles.

-Franco encerró a más de un millón de hombres y mujeres en cárceles y campos de concentración.

Franco montó un régimen fascista que apoyó a Alemania y a Italia en la II Guerra Mundial.

-Franco quiso entrar en la guerra y así lo dejó firmado en el protocolo secreto que firmó en Hendaya tras reunirse con Hitler: «En cumplimiento de sus obligaciones como aliada, España intervendrá en la presente guerra al lado de las Potencias del Eje contra Inglaterra, una vez que la hayan provisto de la ayuda militar necesaria para su preparación militar, en el momento en que se fije de común acuerdo por las tres Potencias, tomando en cuenta los preparativos militares que deban ser decididos», podía leerse en ese protocolo.

-Franco, a través de Ramón Serrano Suñer, pactó con Hitler la deportación a los campos de concentración nazis de miles de españoles y españolas. 7.500 de ellos acabarían pereciendo en lugares como Mauthausen, Buchenwald, Dachau, Auschwitz o Ravensbrück.

-Franco rechazó la oferta de Hitler de repatriar a “sus judíos” antes de poner en marcha la “Solución final”. Esa inacción del dictador español provocó que al menos 40.000 hombres, mujeres y niños de origen sefardí acabaran en las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau.

-Franco envió a 50.000 hombres a combatir con el uniforme del Ejército nazi y a luchar bajo la bandera de la esvástica.

-Franco solo maquilló su fascismo a partir de 1943, cuando Hitler empezó a perder batallas en Europa y temió que el Führer le arrastrara en su caída.

-Franco secuestró las libertades de los españoles durante 40 años

-Durante el régimen de Franco hubo, al menos, 30.960 bebés robados. Inicialmente pertenecían a familias republicanas y los robos se practicaron para que los niños fueran educados en los “valores de la Nueva España”. El robo ideológico acabó convirtiéndose en un robo por motivos económicos, es decir, en un puro negocio.

Franco tuvo su propio doctor Mengele.

-Franco nombró jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares al doctor Antonio Vallejo-Nágera. Sus teorías, que cautivaron al dictador, apuntaban a que el marxismo era fruto de la existencia de un “gen rojo”. Este “doctor” hizo experimentos con los prisioneros de diversos campos de concentración, entre ellos con los miembros de las Brigadas Internacionales cautivos en San Pedro de Cardeña. Su racismo ideológico, supuestamente científico, legitimó el robo de bebés y la eliminación de los enemigos contaminados por el imaginario gen.

-Franco condenó a las mujeres españolas al papel de siervas de sus padres, maridos e hijos. Lo que pensaba el régimen de las mujeres no lo digo yo,  lo decía la líder femenina designada por Franco, Pilar Primo de Rivera: «Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles, nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho (…) «La única misión asignada a la mujer en las tareas de la Patria es el hogar».

Franco asesinó la inteligencia, tal y como anunció Millán Astray en la Universidad de Salamanca, delante de Miguel de Unamuno.

-Lo hizo literalmente, asesinando a intelectuales de talla internacional como Miguel Hernández o Federico García Lorca

-Lo hizo literalmente, matando a centenares de maestros de escuela y depurando a todos los demás

-Lo hizo quemando libros, siguiendo la doctrina verbalizada por el rector franquista de la Universidad de Zaragoza: «el fuego purificador es la medida radical contra la materialidad del libro».

Franco fue un corrupto y creó un régimen en el que imperó la corrupción desde arriba hasta abajo

-Su fortuna, poco después de acabar la guerra, ya alcanzaba los 400 millones de euros según se ha desvelado en investigaciones recientes.

-Montó un emporio empresarial, gracias a su infinito poder político, que hoy siguen controlando sus herederos.

Franco siguió matando y reprimiendo hasta el último día.

-En 1970 aún había presos políticos y comunes realizando trabajos forzados.

-Los últimos fusilamientos se perpetraron en septiembre de 1975. Solo dos meses antes de morir, el dictador hizo oídos sordos a las peticiones de clemencia que llegaron desde Estados Unidos, Europa y el mismísimo Vaticano.

-El día de su muerte quedaban miles de presos políticos en sus cárceles.

Necesitaría 1.000 artículos como este para incluir todos los datos. Solo he aportado una pequeña muestra de lo ocurrido. ¿De verdad hay que seguir debatiendo sobre esto? ¿De verdad es democrático dar voz en los medios de comunicación a quienes tratan de ocultar la realidad, justifican los asesinatos e insultan a las víctimas? ¿De verdad creen que este artículo sería necesario en un país normal?

————————————————

 

Algunos dicen ahora que Franco fue una especie de santo varón o que la dictadura solo fusiló a criminales

https://twitter.com/JoaquimBoschGra/status/1035261635596898304

30 ago. 2018

  1. Algunos dicen ahora que Franco fue una especie de santo varón o que la dictadura solo fusiló a criminales con delitos de sangre. Esas alusiones revelan falsedades intencionadas, ignorancia culposa o meras simpatías con el franquismo. Intento explicar lo que sucedió (hilo).
  2. Los golpistas de 1936 impartieron instrucciones muy claras para eliminar a toda persona que pudiera ser contraria a la sublevación. La mayoría de quienes están en fosas comunes, como García Lorca, no había ido a ninguna guerra. Fueron asesinadas durante las primeras semanas.

3.- Franco y los militares que se alzaron contra un gobierno elegido democráticamente dieron la consigna de ejecutar una limpieza ideológica generalizada, con la finalidad de eliminar cualquier posible resistencia y de atemorizar a toda la población.

  1. En este Día Internacional contra las Desapariciones Forzadas vale la pena leer este hilo de @olgarodriguezfr:

“…Hubo un plan estudiado para acabar con aquellos grupos de la sociedad que habían llevado progreso, educación, pensamiento a pueblos y ciudades. Un plan ejecutado para eliminar a los que tenían unas ideas políticas determinadas. Eso en Derecho Internacional tiene un nombre

En gran parte lo consiguieron: 160.000 asesinados en los primeros años, 114.000 desaparecidos, 465.000 exiliados, 9.000 republicanos encerrados en campos nazis. Y los que se quedaron en España torturados, encarcelados, amenazados u obligados a silenciar y a negarse a sí mismos…”

5.- Además de los asesinatos extrajudiciales,tras la guerra se celebraron juicios militares con el mismo criterio de eliminar disidentes y provocar el terror colectivo. La mejor prueba del éxito de esa estrategia de intimidación social fue que la dictadura duró cerca de 40 años.

6.- Los procedimientos judiciales eran una farsa, sin la más mínima garantía, y la sentencia estaba decidida de antemano. Los jueces eran militares, con vínculos jerárquicos hacia sus superiores. Los acusados no podían elegir libremente abogados defensores.

7.- Entre los cientos de procesos que he examinado, podría mostrar el de Juan Peset Aleixandre, como ejemplo de justicia del franquismo. Así se eliminó a decenas de miles de personas por razones ideológicas, precisamente por su compromiso con los valores democráticos.

8.- Juan Peset fue uno nuestros mejores científicos. Catedrático de Medicina Legal y Rector de la Universidad de Valencia entre 1932 y 1934. Realizó aportaciones muy relevantes en el campo de la bacteriología, la higiene pública o la vacunación contra el tifus.

  1. Era un progresista moderado, simpatizante del laborismo británico y de las socialdemocracias escandinavas. Y en los años 30 se unió con ilusión al proyecto republicano y democrático de Manuel Azaña. En las elecciones de febrero de 1936 fue el diputado más votado en Valencia.
  2. Las actuaciones judiciales dejan claro que se le va a fusilar por oponerse con la palabra al golpe de estado y por apoyar el orden constitucional. Y que no intervino en ningún delito de sangre y salvó la vida de monjas, de personas de derechas y evitó la quema de templos.
  3. La única actuación relevante en guerra de Peset fue ser coordinador de hospitales militares,para salvar vidas,como siempre había hecho.Pero el tribunal lo condena a muerte por adhesión a la rebelión, como a las miles de personas a las que se eliminó por razones ideológicas.
  4. La interpretación de este delito fue otra burla jurídica. Los golpistas consideraron rebeldes a todos los que se opusieron a la sublevación y defendieron el orden democrático constitucional. El mundo al revés.
  5. Así fueron fusiladas miles de personas que no tenían el menor vínculo con delitos de sangre, en procesos como el de Peset, en casi todas las ciudades del país. Intelectuales, científicos, políticos, sindicalistas, profesores. Cualquiera que pudiera oponerse a la dictadura.
  6. Todas las condenas a muerte tenían el visto bueno final de Franco. El dictador fue el máximo responsable del exterminio y el que lo acababa decidiendo todo en la dictadura. Resulta intolerable que una sociedad democrática pague el mantenimiento de su mausoleo faraónico.
  7. Las sentencias de los tribunales militares franquistas deben ser anuladas, como se ha hecho en Alemania con resoluciones similares de la época del nazismo. Unas decisiones abiertamente contrarias a los derechos humanos no deben formar parte de nuestro ordenamiento jurídico.
  8. La reparación a las víctimas de la dictadura no es posible mientras Franco siga en el Valle de los Caídos, mientras estén los asesinados en fosas comunes y mientras no se anulen las sentencias que trataron como delincuentes a personas por sus convicciones democráticas (fin).

 —————————————–

 

Franco no inventó la seguridad social ni las vacaciones pagadas: el hilo que desmonta los falsos logros del dictador

https://www.eldiario.es/rastreador/Franco-seguridad-vacaciones-desmonta-dictador_6_809179080.html

30/08/2018

https://twitter.com/MESA_MH_LATINA/status/1034823294460080133

https://iniciativadebate.net/2018/08/29/cosas-que-franco-no-hizo-por-mucho-que-se-repitan/

Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez anunció que su intención era exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, han empezado a difundirse mensajes en los que se ensalza la figura de Franco. Para hacerlo, utilizan unos supuestos “logros” que se establecieron durante la dictadura franquista.

Bulos que circulan por las redes sociales:

000

Además de ponerle las medallas de creador de la Seguridad Social y artífice de la entrada de España en la ONU, el mensaje asegura que gracias a Franco se construyeron 280 pantanos en España, se industrializó todo el país y nos convertimos en una referencia mundial en lo que a crecimiento económico se refiere. Otro de los “logros” del dictador fue fundar algunas de las empresas más importantes de nuestro país, como Telefónica o Iberia.

Por si alguien cree en el extenso currículum que se le está atribuyendo al dictador, a través de las cuentas de Twitter Mesa Memoria Histórica del distrito de Latina y Jóvenes Izquierda Unida han hecho sendos hilos desmontando el bulo. Desde Mesa Memoria Histórica, Álvaro Pla se ha lanzado a la tarea para que los que reciban el bulo no caigan en “propaganda y noticias falsas”.

Según Pla, Franco no creó la Seguridad Social. Cuando el dictador llegó al poder, éste servicio llevaba más de treinta años en funcionamiento. “La seguridad social se inicia a través de la comisión de reformas sociales de 1883 y es en 1900 cuando se comienza a aplicar estas políticas. La seguridad social queda institucionalizada en 1908 a través del instituto nacional de previsión.

“Las primeras vacaciones pagadas se aprobaron en 1918 a los funcionarios del Estado, en 1919 a los capitanes y oficiales de la marina mercante y en 1931 la ley de contratos de trabajo en su artículo 56 lo reconocía para todos los trabajadores”, escribe Pla, desmontando el falso mito de que las vacaciones pagadas fueron obra del dictador.

El dictador ni industrializó España ni creó los pantanos. La Guerra Civil destruyó la industria española y el país no recuperaría su nivel industrial previo a la guerra hasta el año 1970. El plan con el que se crearon los pantanos empezó a gestarse a principio del siglo XX, según indica Pla en su hilo.

El dictador tampoco trajo el capitalismo a España. Ni ayudó a que nuestro país entrase en la ONU. Pla recuerda que el capitalismo se desarrolla en España “en España en el siglo XIX” y que la propia ONU bloqueó la entrada de España “por ser una dictadura.

HILO COMPLETO DE ÁLVARO PLA

No puedo evitar ver con tristeza cómo algunos comparten estos días fotos de Franco atribuyendo a su dictadura logros que no le corresponden; para los que estéis cansados de propaganda y noticias falsas aquí tenéis la verdad:

Franco no creó la seguridad social – La seguridad social se inicia a través de la comisión de reformas sociales de 1883 y es en 1900 cuando se comienzan a aplicar estas políticas. La seguridad social queda institucionalizada en 1908 a través del instituto nacional de previsión.

Franco no creó las magistraturas de trabajo – Las magistraturas de trabajo se aprueban por la ley de jurados mixtos del 7 de Mayo de 1931 por parte del ministro de trabajo Francisco Largo Caballero.

Franco no creó las vacaciones pagadas –Las primeras vacaciones pagadas se aprobaron en 1918 a los funcionarios del estado,en 1919 a los capitanes y oficiales de la marina mercante y en 1931 la ley de contratos de trabajo en su artículo 56 lo reconocía para todos los trabajadores.

Franco no creó el sistema de pensiones –En 1919 el instituto nacional de previsión establece la imposición de la obligatoriedad de las pensiones y es en 1931 cuando se recoge constitucionalmente y se desarrolla como un seguro unificado para todos los trabajadores.

Franco no industrializó España – La guerra destruyó la industria Española y la época de autarquía comprendida entre 1939 y 1957 acabó con los restos. España no recupera el nivel industrial previo a 1936 hasta el año 1970 según datos del banco mundial.

Franco no creó pantanos – Los pantanos fueron programados en el plan badajoz de 1933 y desarrollados por el ministro de Industria Indalecio Prieto. El plan badajoz comenzó a gestarse a principios del siglo XX. En el año 1933, en plena II República, el ingeniero de caminos Manuel Lorenzo Pardo en el Plan Badajoz del año 1933, redacta el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, que es el punto de partida de los pantanos y que ya incluía trasvase de aguas. Obviamente, estos planes fueron paralizados durante la Guerra Civil y Franco los retomó con el Plan Badajoz de 1.952.

Franco no fundó ni Telefónica ni Iberia, – Telefónica se funda por iniciativa privada en 1924 e Iberia de forma similar en 1927.

Franco no estableció las primeras ayudas a las familias numerosas – Las primeras ayudas a familias numerosas se establecen el 21 de Junio de 1926 a través del Real Decreto Ley de protección a las familias numerosas de funcionarios públicos y de clase obrera.

Franco no creó creo las VPO – Las viviendas de protección oficial se crean mediante la ley de casas baratas del 13 de junio de 1911 y se desarrolla a través de un sistema de fundaciones que comienzan a ofrecer viviendas protegidas en 1913.

Franco no nos metió en el capitalismo – El capitalismo moderno entendido como liberalismo político de corte industrial se desarrolla en españa en el siglo XIX, esto es directamente una estupidez.

Franco no nos metió en la ONU – La ONU bloqueó la entrada de España por ser una dictadura, diez años después se desbloquea la entrada por presión de EEUU. Para informarse sobre esto vease “La cuestión Española”.

Franco hizo que el país creciera al 7% – Una burbuja pagada por el estado que duró 10 años, con una recesión previa brutal en la época de la autarquía.

España no era la 8ª Economía del mundo a su muerte – fue la 10ª según datos del BM, durante la restauración en el siglo XIX y principios del XX era la 6º según la misma fuente.

Con Franco el paro no era inapreciable – La monitorización del paro no empieza en España hasta 1973, pero raro es que hubiera paro después de una guerra y en los años posteriores.

Franco si cobraba impuestos – solo que su gestión además de corrupta era ineficiente. La aplicación del IVA tampoco se hacía en ningún país europeo hasta los inicios del proyecto económico europeo.

Ah, y para los que dicen que a Pedro Sánchez no lo ha votado nadie y por tanto no tiene legitimidad que sepan que España es una monarquía parlamentaria por lo que el ciudadano no puede elegir ni al primer ministro ni al presidente (Rey) del país. De nada.

 

——————————————–

El “holocausto ideológico” de Franco: 296 campos de concentración por los que pasaron casi 1 millón de españoles

El periodista e investigador Carlos Hernández publica este jueves ‘Los campos de concentración de Franco’, un exhaustivo estudio del sistema represivo creado por los golpistas del 17-18 de julio de 1936.

https://www.publico.es/politica/holocausto-ideologico-franco-296-campos-concentracion-pasaron-millon-espanoles.html
11/03/2019

presos_ocana_o_el_puerto1.jpg

En la España de Franco no hubo cámaras de gas. Tampoco se ideó una ‘solución final’ para acabar con los judíos o con los gitanos. No. La España de Franco tampoco ideó un plan para invadir a los países vecinos ni vistió de rayas a sus prisioneros. Franco no era Hitler. Pero había similitudes. En la España de Franco lo que hubo fue un “verdadero holocausto ideológico”. “Una solución final contra quienes pensaban de forma diferente”. 

Así lo expresa el periodista Carlos Hernández de Miguel que este jueves publica Los campos de concentración de Franco (Ediciones B), una investigación de tres años en los que al autor documenta y explica, como nunca antes hasta la fecha, el sistema represivo y de concentración creado por los golpistas del 17-18 de julio de 1936 y que pervivió, aunque en una versión suavizada en algunos aspectos, “hasta después de la muerte del tirano en noviembre de 1975”.

Y es que para los golpistas, la Guerra Civil tuvo en muchos aspectos poco de guerra y mucho de depuración ideológica. Así, los campos de concentración franquistas nacieron apenas 24 horas después del golpe de Estado como parte de un “plan preconcebido por los sublevados” con el objetivo de “sembrar el terror y eliminar al adversario político”. El propio general Franco dejó dicho que en una guerra como la que vivía España era preferible “una ocupación sistemática de territorio, acompañada por una limpieza necesaria” que una rápida victoria militar “que deje al país infectado de adversarios”.

Así, la idea que más se repetía era la de “limpieza”. “Limpiad esta tierra de las hordas sin Patria y sin Dios”, diría José María Pemán, intelectual y propagandista de los sublevados. El general Mola, en sus directrices previas al golpe, pidió “eliminar los elementos izquierdistas: comunistas, anarquistas, sindicalistas, masones….”. El objetivo también lo señaló el general navarro: “El exterminio de los enemigos de España”. El oficial de prensa de Franco, Gonzalo de Aguilera, de hecho, puso número a esa “limpieza”. Según sus cálculos, había que “matar, matar y matar” hasta “terminar con un tercio de la población masculina de España”. 

El primer paso para ejecutar esta limpieza fue la creación de campos de concentración. Durante los primeros meses de guerra, cada comandante militar de cada provincia y cada general al mando de una unidad fueron abriendo campos en el territorio de su influencia. Solo a partir de julio de 1937, con la creación de laInspección General de los Campos de Concentración de Prisioneros (ICCP) por parte de Franco se comenzó a “centralizar la gestión”. El impacto de esta orden de Franco, sin embargo, fue limitada. Cada general quería hacer y deshacer en sus respectivos campos de concentración. En ellos, no había prisioneros de guerra. No. Había “forajidos”, “hordas de delincuentes” y “animales”. El franquismo había negado a sus enemigos hasta los derechos de la Convención de Ginebra.

¿Pero cuántos campos de concentración hubo en la España de Franco? Hay dos respuestas a esta pregunta. La primera respuesta la aporta Carlos Hernández, autor también de la obra Los españoles de Mauthausen: “Solo hubo uno y se llamaba España. La nación entera, a medida que fue siendo conquistado su territorio por las tropas rebeldes, se fue convirtiendo en un gigantesco recinto de concentración. Un recinto en el que, inicialmente, todos sus internos eran culpables”.

La segunda respuesta la aporta el mismo autor con su investigación exhaustiva de los últimos tres años: 296 campos de concentración repartidos por todo el Estado con Andalucía y la Comunidad Valenciana a la cabeza de este ránking de la infamia. El primero de ellos, de hecho, se abrió apenas 48 horas después del golpe de Estado del 17-18 de julio en Zeluán, a unos 25 kilómetros al sur de Melilla, en el antiguo protectorado de Marruecos, donde comenzó el golpe.

También, el campo de fútbol del Viejo Chamartín, donde jugaba el Madrid, se convirtió en un campo de concentración. Y el Stadium Metropolitano, donde disputaba sus partidos hasta 1966 el Club Atlético de Madrid. Las plazas de torosde la mayoría de localidades del país, como la de Las Ventas (Madrid), la de Alicante, la de la Manzanera en Logroño o la de Baza, en Granada, fueron convertidas en campos de concentración. Igualmente muchos edificios religiosostambién fueron utilizados con este fin. ¿Ejemplos? El Monasterio de San Salvador en Celorio (Asturias), el Monasterio de la Merced en Huete (Cuenca), el de la Caridad, en Ciudad Rodrigo (Salamanca) o el de San Clodio, en Ourense, hoy convertido en un hotel & spa.

Por todos estos pasaron circularon entre 700.000 y un millón de españoles, según ha estimado el autor de la obra. ¿Y cuántos murieron en ellos? Así responde Hernández de Miguel: “El número de víctimas directas supera con creces los10.000 y el de indirectas es incalculable si tenemos en cuenta que los campos fueron lugar de tránsito para miles y miles de hombres y mujeres que acabarían frente a pelotones de fusilamiento o en cárceles que especialmente en los primeros años de la dictadura fueron verdaderos centros de exterminio”.

“Exterminio también porque los cautivos apenas recibían comida y no disponían de las más mínimas condiciones higiénicas ni sanitarias. En lugares como Albatera (Alicante), la plaza de toros de Teruel o el campo de fútbol del Viejo Chamartín, en el que jugaba el Real Madrid, hubo miles de hombres y centenares de mujeres muriéndose literalmente de hambre. En Orduña (Vizcaya), Medina de Rioseco (Valladolid), Isla Saltés (Huelva) o San Marcos (León) perecían de tifus exantemático, pulmonías y tuberculosis”, cuenta el libro.

El primer objetivo de estos campos, además de infundir el terror a toda la población, era clasificar a los cautivos. Para ello, crearon una suerte de tres categorías: “asesinos y forajidos o enemigos de la patria española”, que debían ser fusilados o condenados a largas penas; los “bellacos engañados”, que podían ser “reeducados mediante el sometimiento, la humillación, el miedo y los trabajos forzados”; y, por último, los “simples hermanos”, considerados ‘afectos’ al Movimiento y que eran liberados o incorporados a las filas del Ejército franquista.

Los fusilamientos, de hecho, se produjeron sin ningún tipo de control durante los primeros meses. Después, se fueron organizando los juicios sumarísimos donde se condenaba a muerte a 20 o 30 presos a la vez. Pero, además, de ser el escenario de una “selección ideológica” y de “lugar de exterminio”, los campos sirvieron como lugar de “reeducación”. “Franco apostó por eliminar a los irrecuperables y tratar de sanar al resto mediante el sometimiento, la humillación, la propaganda y el lavado de cerebro”. ¿Cómo funcionaba esta reeducación?

“Los cautivos eran sometidos a un proceso dedeshumanización. Despojados de sus pertenencias más personales, la mayor parte de las veces eran rapados al cero e incorporados a una masa impersonal que se movía a toque de corneta y a golpe de porra. Las condiciones infrahumanas en el campo les degradaban psicológicamentedesde el primer momento”, escribe Carlos Hernández.

En estas condiciones, los presos eran obligados a formar un mínimo de tres veces al día, cantar el Cara al sol y otros himnos franquistas y rendir honores a la bandera rojigualda haciendo el saludo fascista a la romana. Asimismo, la ICCP ordenó que en los campos se impartieran diariamente dos horas diarias de charlas de adoctrinamiento con temas como Errores del marxismo, Los fines del judaísmo, la masonería y el marxismo o El concepto de España imperial.

“La Iglesia jugó un papel fundamental en esta tarea ‘reeducativa’. En los campos de concentración se reflejó claramente la identificación absoluta de métodos y objetivos entre esta institución, los golpistas y la posterior dictadura. A diferencia de lo que ocurría con la figura del médico, la del capellán nunca se echó de menos en estos recintos. Generalmente con el mayor de los ardores, los sacerdotes lanzaban agresivos y amenazantes sermones a los prisioneros y ejercían de profesores en las clases patrióticas”, relata Carlos Hernández.

La libertad que no llega

El 1 de abril de 1939, hace ahora casi 80 años, Franco dio por concluida la Guerra Civil con aquel mensaje radiofónico de “cautivo y desarmado el Ejército rojo han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares”. Sin embargo, la paz no llegó. En ese preciso momento, el número de españoles en campos de concentración superaba “holgadamente” el medio millón, según los cálculos de Hernández. Muchos otros continuaban presos, pero ahora en batallones de trabajadores.

En noviembre de 1939, de hecho, Franco ordenó cerrar la práctica totalidad de los campos de concentración. De la noche a la mañana numerosos recintos pasaron a depender de la Dirección General de Prisiones o de otras instituciones. En algunos de ellos se evacuó a quienes no habían sido juzgados y solo permanecieron los internos que cumplían condena. En otros establecimientos, por el contrario, solo se procedió al cambio de denominación oficial.

Los ciudadanos que consiguieron abandonar el campo de concentración con vidatampoco alcanzaron la libertad definitiva y real. Cientos de miles de hombres y mujeres siguieron siendo prisioneros durante décadas en las localidades en las que residieron.

“Un buen porcentaje de ellos volvieron a ser detenidos, encarcelados o fusilados tras ser sometidos a nuevos procesos judiciales. Quienes estaban en edad militar tuvieron que hacer la ‘mili de Franco’, iniciando un nuevo período de cautiverio y trabajo esclavo. Todos, casi sin excepción, permanecieron para siempre vigilados y marginados social y económicamente: los empleos y los nuevos negocios fueron solo para quienes habían combatido en las filas del Ejército vencedor”, concluye Carlos Hernández. La guerra había terminado. Ahora comenzaba una vida de pobreza y miseria.

——————————————————–

 

La supremacía racial franquista y el “Mengele español”

 

Por Luis Miguel Sánchez Tostado   25 abril, 2019

https://kaosenlared.net/la-supremacia-racial-franquista-y-el-mengele-espanol/

foto-73-300x267

El franquismo financió un proyecto del psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera para experimentar con prisioneros republicanos, buscar el “gen rojo” y demostrar la “inferioridad mental de los marxistas”. Su programa de higiene racial se asocia al robo de miles de niños durante la dictadura.

Años antes de la guerra civil, el médico ultraderechista y comandante Antonio Vallejo-Nágera Lobón, —padre del también psiquiatra Juan Antonio Vallejo-Nágera—, conoció en Alemania las técnicas psiquiátricas y antropológicas de Kraepelin y Krestschmer. De vuelta a España dirigió el manicomio de Ciempozuelos e impartió clases en la Academia de Sanidad Militar. Admirador del nazismo y la segregación en pos de la pureza racial, durante el bienio negro republicano se prodigó con conferencias sobre la higiene de la raza. En 1937 publica Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza, del que extraemos los siguientes párrafos:

“La política racial tiene que actuar en nuestra nación sobre un pueblo de acarreo, aplebeyado cada vez más en las características de su personalidad psicológica, por haber sufrido la nefasta influencia de un círculo filosófico de sectarios, de los krausistas, que se han empeñado en borrar todo rastro de las gloriosas tradiciones españolas. (…)

La raza, que no quiere estar subyugada por los inferiores y débiles de cuerpo y de espíritu, debe engrandecer los biotipos de buena calidad hasta lograr que predominen en la masa total de la población. Una raza debe reproducir sus mejores elementos. Ha de escoger los individuos de elevado potencial biopsíquico y colocarlos en las mejoras condiciones posibles de desarrollo. Política contraria a la democrática, que ha nivelado las clases sociales, en beneficio de los inferiores, en perjuicio de los selectos, para proporcionar medios de vida a la multitud de mediocres. (…) La nación que quiera velar por el porvenir de su raza, debe crear una aristocracia eugenésica, tanto en la esfera corporal como en la espiritual y moral.”

Vallejo-Nágera informó a Franco de su proyecto para demostrar la inferioridad racial y genética de los rojos. El dictador, encantado de otorgar marchamo “científico” a su limpieza política, nombró a Vallejo-Nágera, jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares y financió su proyecto. La situación era propicia en 1938, con el nazismo en auge y las cárceles de la España Nacional colmadas de “escoria roja”.

“La enorme cantidad de prisioneros de guerra en manos de fuerzas nacionales salvadoras de España, permite efectuar estudios en masa, en favorabilísimas circunstancias que quizás no vuelvan a darse en la historia del mundo. Con el estímulo y beneplácito del Excmo. Sr. Inspector de los Campos de Concentración, al que agradecemos toda suerte de cariñosas facilidades, iniciamos investigaciones seriadas de individuos marxistas, al objeto de hallar las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político democrático-comunista. (Vallejo-Nágera, 1938, p. 172).”

El 23 de agosto de aquel año, Franco autoriza al psiquiatra palentino a crear el Gabinete de Investigaciones Psicológicas con el fin de ahondar en las raíces psicofísicas del marxismo. Estableció su centro de operaciones en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña, antigua abadía trapense a 10 kilómetros de Burgos. Por él pasaron hasta 10.000 prisioneros de los frentes del Norte, sobre todo Brigadistas Internacionales, voluntarios de varios países que llegaron a España para unirse a la lucha contra el fascismo.

Además de utilizarlos como mano de obra esclava por la construcción de carreteras a instancias de la Diputación Provincial, también fueron estudiados por el equipo del doctor Vallejo-Nágera, que estableció tres grupos: los brigadistas norteamericanos de la brigada Lincoln, muestra de control comparativo frente a los hispanos; los presos españoles marxistas, en los que esperaba encontrar el “gen rojo”; y los catalanes y vascos, por su antiespañolismo. Añadió un cuarto grupo formado por mujeres republicanas españolas, a las que estudió en la cárcel de Málaga.

Los experimentos, llevados a cabo en unas durísimas condiciones, y con la colaboración de dos científicos nazis, se centraron en los presos españoles. El estudio consistía en interrogatorios, test y mediciones antropológicas, y se completaba con un intenso programa de adoctrinamiento político que incluía desfiles militares, loas y vítores franquistas y cursillos religiosos que se repetían durante todo el cautiverio.

El psiquiatra español se había inspirado en el Instituto para la Investigación y Estudio de la Herencia creado por Heinrich Himmler (oficial de la SS y hombre de confianza de Adolf Hitler), empeñado en buscar los orígenes y la pureza de la raza, con la pretensión de crear en Alemania una raza superior de arios nórdicos. Programa que poco después llevaría a la práctica, entre otros, el sanguinario Josef Mengele, médico de la SS alemana, célebre por sus terribles experimentos con prisioneros antes de enviarlos a la cámara de gas en el campo de concentración de Auschwitz. Sus proyectos también buscaban la herencia genética y la supremacía de la raza aria. A Vallejo-Nágera, aún sin alcanzar las cotas de crueldad del médico alemán, también se le terminaría conociendo como el “Mengele español”.

El resultado del experimento de Antonio Vallejo-Nágera, basado en meras hipótesis preconcebidas, fue publicado bajo el título Biopsiquismo del fanatismo marxista, en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra, y en Semana Médica Española. Según él, se demostraba la inferioridad mental de los rojos, su maldad y brutalidad, incluso su fealdad física. La solución estaba en la apuesta por la pureza de la raza. En su libro, Eugenesia de la hispanidad y regeneración de la raza, sostiene, sin pudor, que es partidario de “multiplicar los selectos y dejar perecer a los débiles”, es decir, a los rojos, a quienes consideraba “mentalmente inferiores y peligrosos en su maldad intrínseca”. En otra obra, La locura y la guerra: psicopatología de la guerra española, abogaba por la segregación infantil, esto es, separar a los hijos de los marxistas de sus padres para “liberar a la sociedad de una plaga tan temible”. Incluso revindicaba la creación del Cuerpo General de Inquisidores para vigilar las pautas de la segregación (Pons Prades, E., 2005).

Ya en la posguerra, Vallejo-Nágera alertaba sobre lo perjudicial del ambiente democrático en los niños y proponía combatir la negativa influencia del ámbito republicano mediante el internamiento en centros en los que se promoviese “una exaltación de las cualidades biopsíquicas raciales y eliminación de los factores ambientales que, en el curso de las generaciones, conducen a la degeneración del biotipo” (Vallejo-Nágera, Niños y jóvenes anormales, 1941).

En los estudios sobre las mujeres, que incluían detalles íntimos sobre cómo y cuándo habían sido desfloradas, Vallejo-Nájera afirmaba que las republicanas tenían muchos puntos en común con animales y niños, y las situaba como seres débiles mentales, infantilizados y primarios. Sorprendido por la activa participación de las mujeres en política en el bando republicano, lo justificaba en un deseo de aquellas de satisfacer sus apetencias sexuales. Bajo una misoginia irredenta, afirmaba que “a la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”.

Estas teorías supremacistas, emuladas al nazismo, suponían la coartada científica para la sustracción de miles de niños que fueron robados a sus madres rojas, uno de los episodios más siniestros de la dictadura. El 4 de diciembre de 1941 el régimen autorizó las inscripciones en el Registro Civil de los niños “repatriados y abandonados” (BOE nº 350 de 16 de diciembre):

Si no se pudiera averiguar el Registro Civil en que figuren inscritos los nacimientos de los niños que los rojos obligaron a salir de España y que han sido o sean repatriados, se procederá a inscribir su nacimiento en dicho Registro. Igual inscripción se hará, si resultaren infructuosas tales gestiones, respecto a los niños cuyos padres y demás familiares murieron o desaparecieron durante el Glorioso Movimiento Nacional.

En las cárceles franquistas no se registraban a los bebés que acompañaban a sus madres presas, y como además carecían de certificados de nacimiento y partidas de bautismo, podían desaparecer sin dejar rastro legal después del fusilamiento de la madre, o en su separación forzada cuando el niño cumplía 3 años. La búsqueda de estos niños se pierde en los hospicios del Auxilio Social y en instituciones religiosas, de donde se daban en adopción a familias acaudaladas a cambio de suculentas propinas, legitimadas, con el nuevo Decreto, para cambiar la identidad del menor. Esto se extendió a los partos en hospitales, con falsas defunciones, o en los manicomios para madres solteras. Se estima que unos 10.000 niños sustraídos fueron registrados en España a nombres de padres franquistas ilegítimos.

El juez Baltasar Garzón, en su auto de 18 de noviembre de 2008, se refería así a los experimentos de Vallejo-Nágera, avalados por el régimen:

Con estos estudios como base, se comprenden bien las actuaciones que el régimen franquista desarrollaría después en el ámbito de los derechos de la mujer y específicamente en relación a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus hijos; es decir, acometió una segregación infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de identidad de miles de niños en la década de los años 40; situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de sus familiares, en aras a una más adecuada preparación ideológica y la afección al régimen.

El Gabinete experimental de Vallejo-Nágera concluyó su estudio en octubre de 1939, recibiendo las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército. Franco le recompensa ascendiéndolo a coronel y, en 1947, lo nombra primer catedrático numerario en Psiquiatría de la Universidad de Madrid, dándole prioridad sobre el reputado psiquiatra Juan José López Ibor. Decisión ésta en la que, a criterio de algunos historiadores, influyó Carmen Polo, amiga de la esposa de Vallejo-Nájera. (Vegas Latapie, E, 1995).

Con la derrota del fascismo en Europa y el aislamiento internacional de España, Franco silencia las teorías supremacistas de Vallejo-Nágera, en las que tanto creía. No en vano el Caudillo escribió la obra Raza bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, que fue llevada al cine, precisamente en 1941, bajo la dirección de José Luis Sáenz de Heredia.

De aquel esperpento experimental han transcurrido ochenta años. No es mal momento para pararse a reflexionar sobre las consecuencias sociales del supremacismo político. En los últimos tiempos asistimos a un inquietante avance del espíritu excluyente, una supremacía creciente y detestable relacionada con la preeminencia y la superioridad genética, cultural y étnica que algunos individuos y organizaciones vinculadas con la extrema derecha creen poseer. En el siglo XX cientos de miles de víctimas sacrificaron su vida en Europa para erradicar las tres plagas que asolaron el continente: nazismo, fascismo y franquismo. Y, aunque España se incorporó al progreso con algún retraso, se alcanzó cierta madurez democrática a base de luchas y sacrificios. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, un sector de la población coquetea con un populismo reaccionario que invoca los fantasmas más oscuros de nuestra memoria, con supremacías camufladas en políticas migratorias, deportaciones, muros fronterizos, segregación, centralismo, antifeminismo, machismo, reticencias étnicas, exclusiones multiculturales o talantes homófobos, incluso misóginos.

Esta preocupante tendencia ha permitido que partidos neofascistas como la Liga Norte en Italia, el Frente Nacional en Francia, Alternativa para Alemania, Demócratas de Suecia, Amanecer Dorado en Grecia, o Vox en España, alcancen cotas de popularidad impensables años atrás. O que personajes como Donald Trump en EEUU o Jair Bolsonaro en Brasil se alcen con la presidencia de sus países.

La ultraderecha española, heredera del espíritu del Movimiento, —aquel que financió a Vallejo-Nágera sus siniestros experimentos—, hasta hace poco agazapada en las filas del Partido Popular, resolvió emanciparse y enarbolar, ya sin complejos, banderas involutivas de tiempos idos. Sus soflamas nacionalcatolicistas (patria, familia, religión y raza) y sus tics homófobos de supremacismo imperial y reconquista, junto al desvarío de algunos obispos empeñados en “curar” a los homosexuales, nos traen a la memoria el delirante proyecto del “Mengele español” y el empeño de la dictadura por defender, a través de la segregación infantil y el adoctrinamiento forzado, la pureza de la raza de los “españoles de bien”.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s