TÁCTICA Y POLÍTICA DE ALIANZAS EN TORNO A LA ESTRATEGIA DEL PARTIDO. Una opinión personal.

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Miguel A. Montes

Noviembre 2000

INDICE

Nota preaclaratoria

Introducción

PRIMERA PARTE…TESIS

Junio de 1.993

Mayo de 1.994

Septiembre de 1.994

Marzo de 1.996

Mayo de 1.997

Septiembre de 1.997

Abril de 1.998

SEGUNDA PARTE …ANTÍTESIS

Junio de 1.999

Noviembre de 1.999

Marzo del 2.000

Julio del 2.000

TERCERA PARTE: Síntesis, recuperar la dialéctica

Premisa

Período político actual

Estrategia y táctica comunista

Política de alianzas y Front D´Esquerres

Determinación histórico-concreta del PC en la lucha de clases          

 

Nota pre-aclaratoria

Sucede a veces que cuando un camarada escribe y firma un documento, informe o artículo donde expresa su opinión particular, hecho inevitable, otros que sin poder contener su ego exclaman “¿qué le pasa?”, han tratado de reducir tal o cual posición a un estado particular de la persona, poniendo etiquetas o incluso en el peor de los casos lanzando acusaciones de hipotética vulneración de los acuerdos colectivos por haber dado tal opinión, etc.

El que suscribe estas líneas ni lo hace bajo un estado ni de embriaguez personal alejado de la realidad objetiva, ni de los intereses de clase revolucionarios, ni tampoco creo practicar la vulneración de los acuerdos colectivos que el partido decide, mas bien creo que los he defendido siempre dejando a un lado en mas de una ocasión mi opinión personal. Lo que por poner un ejemplo, me ha llevado entre otras cosas, por hacer defensa de la estrategia sindical del partido, a sufrir la represión dentro del sindicato, llevada a efecto por parte de aquellos que desde la exclusión y la anti-democracia ejercían la correa de transmisión y trataban de cambiar la correlación de fuerzas del sindicato salida por las urnas en Fca. Martorell-Seat, exclamando insultantemente que “EN LA SEAT NOS HA SALIDO UN GRANO EN EL CULO” como un anticipo de una situación de guerra interna, no querida, ni tan siquiera provocada por nosotros, donde nuestro delito pasaba por defender la democracia, la pluralidad, manteniendo una lealtad intachable en la defensa de la política del partido, estando en minoría en el sindicato y sin fugas hacia delante como sí las hubieron por otros en otros tiempos, acabando al final fuera del partido, en las filas de la socialdemocracia, fuera de CC.OO o simplemente en su casa.

Ello no quiere decir que no tenga mi opinión particular de ver la situación actual por la cual atraviesa tanto la política del partido como su aplicación, dándose una serie de oscilaciones analíticas en la forma que creo que son necesarias de superar de cara a unir y sumar al máximo a todos/as los camaradas que militamos activamente a todos los niveles (célula, barrio, frente de masas, estructura territorial…) para dar mas eficacia tanto en la elaboración de la política del partido desde su independencia organizativa, como en el momento crucial de su cumplimiento, teniendo siempre como eje vertebrador el método del centralismo democrático, porque de lo contrario se caería en dos errores que yo personalmente creo que son nocivos para mantener la Unidad Ideo-política del partido, el fraccionalismo por un lado y el posibilismo pragmático por otro.

Introducción

Hoy creo que es un momento adecuado para dar una lectura sobre los acuerdos que hemos ido realizando para ver si hemos acertado tanto en la estrategia, en la táctica y la política de alianzas acordadas en los congresos y reuniones del partido, y si en la práctica nos hemos contradicho o acertado.

Para entrar en materia es necesario dar un repaso cronológico de aquellos acuerdos y análisis que el partido ha ido realizando, para poder constractar su evolución y sacar de ello el análisis correspondiente.

 

Primera parte (Junio de 1.993/Abril de 1.998): TESIS

En junio de 1.993 se aprobó un informe por el C.C. sobre las elecciones y el cuadro político resultante, informe en el cual se anunciaba:

“…fractura en algunos grandes partidos…En relación al PSOE, el proyecto de Felipe frente al PSOE tradicional. En relación a IU, una mayoría que encabeza Anguita con propuesta de proyecto alternativo y una minoría que objetivamente se subordina al proyecto de Felipe.”.

Aquí los comunistas del PCC llegábamos a la conclusión de la existencia de dos vertientes que definían la crisis en el PSOE, felipismo frente a la socialdemocracia clásica; y también señalábamos el surgimiento de una corriente mayoritaria alternativa en IU como modelo alternativo, y una minoría que objetivamente situábamos en la banda del felipismo, aspecto que a fecha de hoy podemos decir que no nos hemos equivocado en tal análisis (absorción/integración organizada del PDNI en el PSOE que culminó en agosto del 2.000).

Por esta senda los comunistas del PCC en dicho informe situábamos:

“IU juega la baza de Anguita y su capacidad de comunicación. Hace su campaña sobre la base del programa y también de crítica al PSOE. El único que con capacidad de tener presencia parlamentaria propone proyecto alternativo sobre la base de organizar la base social. No acepta discutir pactos al margen del programa. La contestación interna de Sartorius…Cristina Almeida en el mensaje, objetivamente hace el juego al proyecto de Felipe queriendo discutir de pactos con el PSOE, dando una imagen de subordinación al PSOE e invitando subliminalmente a votar PSOE…Por primera vez, debido al bipartidismo y la actitud del PSOE, IU-IC no ha tenido mas que una mínima atención en los medios de comunicación y no siempre para bien…IC ha planteado una campaña diferente a IU, le faltaba entusiasmo, y no han sabido darle valor al reflejo unitario.”

Aquí situábamos elementos interesantes, en primer lugar que la campaña electoral de IU se hiciera en base a un programa político con capacidad de crítica frente a la gestión del gobierno del PSOE; segundo, se identifica a IU como la única fuerza parlamentaria existente que cuenta con un proyecto alternativo que parta de la necesidad de organizar la base social; tercero, se denuncia la posición objetiva de aquellos que queriendo discutir de pactos sin programa tratan de subordinar IU al espacio del PSOE con la consiguiente cesión paulatina del electorado (voto útil); cuarto, se denuncia el papel de los medios de comunicación de marginalización y ataque hacia IU; y por último se señalan las diferencias existentes entre IU e IC sobre cómo enfocar la campaña electoral.

En Mayo de 1.994, nos encontramos con otro informe aprobado por el C.C del Partido, donde en el apartado del análisis sobre la situación política en España señalábamos, en relación a la huelga del 27-E del 94 frente a la contrarreforma laboral:

“…Un segundo elemento es el cambio de relaciones laborales. La ley avanza con el soporte de Felipe, PP, CEOE, PNV y CiU. El cambio de relaciones laborales ha creado en este país dos bloques sociales que tienen dos modelos de sociedad diferentes. Por primera vez desde la transición esta ley ha creado dos bloques, uno el bloque conservados (PP, Felipe, CiU, PNV,CEOE), que tiene un modelo de sociedad fundamentado en el neoliberalismo, una cultura conservadora, y un modelo de democracia tutelada; y otro bloque que es el bloque de izquierdas, el bloque transformador, que sobre la base de la unidad de acción sindical tiene una visión de profundización democrática, de mantenimiento y mejora de las conquistas sociales …El momento exige una respuesta sostenida. Es decir, movilizaciones sectoriales y negociación colectiva. Muchos trabajadores se preguntan para qué ha servido la huelga…la huelga es un punto de llegada sino un punto de partida…para la movilización sostenida, y aquí ya es cuando hemos de plantearnos que en el sindicato todavía hay obstáculos, concepciones que dificultan la movilización sostenida, y que pacientemente tendríamos que discutir, convencer y generar experiencias que indiquen el camino que estamos planteando”.

Este párrafo no tiene ningún desperdicio, en principio partíamos en el partido de la base de que la huelga había desencadenado objetivamente la brecha entre dos bloques, uno anti-trabajo de derechas y otro defensista de las conquistas del movimiento obrero como bloque de la izquierda; incluso de forma inteligente en el bloque de derechas no metíamos al PSOE sino al felipismo, dando margen en el análisis y propuestas para que la política de alianzas en torno al bloque social de izquierdas fuese lo mas amplio posible, donde podrían estar también la UGT y las bases y dirigentes socialdemócratas del PSOE; se denuncia la estrategia capitalista del bloque de derechas fundamentada en el neoliberalismo y en la pérdida de conquistas y derechos democráticos para los trabajadores; se sitúa objetivamente el bloque de izquierdas como transformador, fundamentado en la unidad de acción sindical y en la estrategia de mantenimiento y mejora de las conquistas democráticas y sociales  como modelo opuesto al neoliberalismo; para acabar concluyendo en el análisis del momento la necesidad de establecer las bases para una movilización sostenida para dar continuidad al elemento objetivo de la configuración de los dos bloques sociales antagónicos agudizando la lucha de clases, dejando claro por otra parte las dificultades subjetivas existentes dentro de la izquierda y el movimiento sindical para la configuración del modelo de movilización sostenida y el giro hacia la izquierda de las posiciones de clase.

Estas dificultades se encontraban fundamentalmente dentro de IU a través del desliz de la denominada Nueva Izquierda y parte de la dirección del movimiento sindical hacia posiciones posibilistas que obstaculizaron en ese momento histórico la constitución de un bloque social y político de izquierdas que hiciera frente a la derecha y su bandera neoliberal, adentrándonos en consecuencia por la senda de agresión tras agresión social sin respuesta, causando profundos retrocesos para los trabajadores y ahondando aún mas en la división política y social de la izquierda; en este apartado yo creo que no medimos lo suficiente al suponer que otros compañeros de la izquierda y el movimiento sindical fuesen en aquel momento a defender la estrategia de mantener y avanzar en las conquistas democráticas y sociales, se estaba gestando el giro hacia posiciones a la derecha y de métodos de exclusión propiciado por sectores que objetivamente fortalecían al felipismo y el bloque neoliberal en vez de combatirlo desde la firmeza y la coherencia de la alternativa de clase.

En dicho informe sacábamos la conclusión de que “Son momentos de profundizar en la Unidad de los trabajadores, y de mantener la unidad de acción sindical, no reduciéndola a UGT y CC.OO, ampliando la movilización y esta unidad de acción a la alianza social. Es decir, hemos de apoyar la movilización popular del agua, la aluminosis y el transporte, continuarla y , además coordinarla con la lucha sindical”.

En este párrafo los comunistas del PCC acordábamos sacar la conclusión del momento político posterior al 27 E del 94 que era necesario ampliar la base social de la izquierda, potenciando experiencias y coordinando luchas y movimientos sociales, destacando por ejemplo la lucha contra el canon del agua, contra el paro y por la plataforma de los derechos sociales, etc. Incluso mas allá del eje del movimiento sindical de clase junto con otras organizaciones sindicales minoritarias, y sociales (movimiento vecinal, pacifista, contra el paro, etc), tocando todas las facetas de la vida de los trabajadores que entran dentro de la lógica de la lucha de clases (proceso de extracción-reparto de la plusvalía y redistribución de la renta nacional), y que merecen una respuesta coordinada. No lo entendieron así los dirigentes de la Nueva Izquierda e IC, que junto con la parte mayor de la dirección de CC.OO y UGT entraron en la senda de la indiferencia, el apoliticismo, el pansindicalismo y la labor institucional como un fin en si mismo, negando en la práctica la organización de aquellas facetas de la lucha de clases en la que participan otros movimientos sociales y aquellos problemas (paro, vivienda….) que afectando al la globalidad de la clase obrera y masas populares exigen de una respuesta conjunta (política de alianzas) y organizada de toda la izquierda desde la experiencia en la lucha, la participación, la movilización y la organización social.

En septiembre de 1.994 el C.C del Partido aprobó un informe el cual era hilo conductor del anterior situando:

“Recomposición política. Habíamos observado en mayo cómo el PP de carácter neofranquista subía su listón. El PSOE entraba en crisis interna, la fractura entre guerristas y renovadores, con rechazo a su política. La constatación del acuerdo PSOE-CiU sobre la base de una política neoliberal en lo económico y social, en relación a Europa y el desarrollo del Estado de las Autonomías…Subida de IU, y mayor conformación del proyecto de IU, en la línea de nuestros planteamientos….Adquiere importancia las propuestas de movilización y Sorpaso de IU. Es decir, de no aceptar que el proyecto de IU sea cautivo del PSOE o sea, sea plenamente independiente y alternativo.”

El este apartado en el partido volvíamos a tocar la situación interna del PSOE dividido entre renovadores y felipistas por un lado y guerristas y socialdemócratas por otro. Identificábamos la alianza para el gobierno del Estado entre el PSOE y CiU con la estrategia política neoliberal en torno a Europa y Maastrich. Señalábamos la importante subida en votos de IU con mas, habiendo superado el listón de los 2 millones, y que los planteamientos políticos de IU coincidían plenamente con los del Partido (No a Maastrich, defensa del Estado de bienestar, programa de izquierdas, movilización y organización social, etc). En este sentido poníamos la vigencia y necesidad de las propuestas de IU de Sorpasso y movilización social (posición crítica y de movilización social con propuestas alternativas de izquierda frente a la política del gobierno), como base de consolidar la independencia de IU con respecto al PSOE, y como base de sus propuestas alternativas que hicieran frente a la política neoliberal y a Maastrich.

Hay que señalar, que ya por aquel entonces se alzaban voces en IU (la del propio Anguita por ejemplo) del peligro que se corría con el vertiginoso crecimiento electoral si este no venía acompañado de una fuerte organización social de IU, es decir, si IU no se convertía en la práctica en el instrumento de mediación política de un movimiento político y social amplio, de izquierdas y alternativo al sistema capitalista; peligro que podía suponer sino se remediaba con la fuerte organización de las masas entorno a la lucha de clases cotidiana, un declive ante futuros envites electorales.

En marzo de 1.996 después de las elecciones generales, el C.C discutía y aprobaba un informe cuyo título encabezaba:

“La alternativa…ha tomado suficiente cuerpo electoral” que situaba en el análisis elementos de la crisis interna en IU: “Estamos asistiendo a un prematuro enunciado (desde antes de iniciarse la campaña electoral) en los ambientes de Nueva Izquierda de golpe y guerra sucia contra el proyecto de IU. En la noche se anunció antes de dar los resultados, la derrota y fracaso de IU por una parte importante de los medios de comunicación. El retroceso contenido del PSOE un éxito y el avance contenido de IU un fracaso…Lamentamos la obsesión de algunos compañeros de IU cuando valoran los resultados electorales colocándose en manos de Felipe González. El objetivo es dar sensación de frustración, es estar discutiendo estérilmente y dejar de ampliar el proyecto de IU. Y se dice es que nos propusimos 3 millones de votos y sólo hemos sacado 2,7 millones, esto es un fracaso y una derrota.. Lo dicen así las editoriales de algunos periódicos, los dirigentes del PSOE, algunos dirigentes del sindicato, y algunos de Nueva Izquierda”.

Aquí en este párrafo los comunistas del PCC ya anticipábamos la estrategia de confrontación en IU, antes y a raíz de los resultados de las elecciones generales del 96 donde IU consiguió 376.000 votos mas que en las anteriores, ganando 3 diputados mas, perdiendo el PSOE 18 diputados al pasar de 159 a 141, la Nueva Izquierda hizo eco con los medios de comunicación y el felipismo al considerar el resultado de IU como un fracaso tratando de esconder el descalabro electoral del PSOE producto de la política entreguista y neoliberal realizada durante 13 años en el gobierno. También se señala la coincidencia existente entre el felipismo, la Nueva Izquierda y algunos dirigentes del sindicalismo en proferir ataques al proyecto de IU utilizando el resultado electoral como excusa.

Mas abajo se apuntilla “En el fondo del problema del debate abierto por Felipe González es que es un debate viejo: la autonomía e independencia de IU o su subordinación al PSOE, así como el carácter alternativo del proyecto…Llamaríamos la atención porque estamos ante una lucha política, de valores e ideológica de gran envergadura, cuyo objetivo va a ser IU. Los métodos serán los de siempre: desinformar, crear una imagen falsa de IU, intentar descabezar la coalición…Las dos orillas: si entendemos dos políticas como la neoliberal y la alternativa, es correcto. Si lo entendemos como dos siglas PSOE e IU, es incorrecto. La política de dos orillas debe mantenerse entendida como por una parte el neoliberalismo, por otra la alternativa transformadora.”

En estos párrafos los comunistas del PCC insistíamos en el análisis de la necesidad de que IU fuera independiente y alternativa, haciendo frente a las pretensiones del felipismo de aniquilar a IU como referente de la izquierda real. Insistíamos en la denuncia del papel que iban a jugar y jugaron los medios de comunicación de cara a desprestigiar a IU tomando la calumnia y el descabezamiento como método de acoso y derribo. Al mismo tiempo salíamos al paso de tales ataques, clarificando en la lucha de ideas que el significado verdadero de las dos orillas representaba en la lucha de clases la configuración de dos políticas antagónicas, una representada por el neoliberalismo y otra representada por la alternativa transformadora, huyendo de aquellos etiquetajes que para demonizar a IU utilizaban el término de las dos orillas para distinguir a IU del PSOE, cuando lo que en realidad se criticaba eran las actuaciones del felipismo proclives a defender una política neoliberal de ajustes duros para los trabajadores en aplicación de la recuperación capitalista de la crisis estructural, conformando el bloque neoliberal entre los partidos de la derecha, la Banca, la Patronal, las Multinacionales y el gobierno de Felipe González.

En Mayo de 1.997 se celebra el X° Congreso del PCC y en el Informe Político aprobado se recogen los siguientes análisis sobre la situación política estatal en el apartado 2.2:

“La movilización y la lucha democrática de las masas…Roto el modelo pactado en la transición por los errores del PSOE y por la recuperación de una política autónoma por parte del PCE e IU respectivamente, se trata de que Felipe recupere su papel de oposición y subordinar IU al PSOE, haciendo si se puede, desaparecer al PCE. Desde los medios de comunicación y presionados por los poderes fácticos, incluso dentro de IU se alzaron voces frente al XIV Congreso del PCE en la dirección de la necesidad de su congelación-desaparición. Eran los mismos que pensaban que IU un proyecto nuevo, sino una sustitución del PCE por un nuevo partido de izquierdas que a la larga debía orientarse al espacio socialdemócrata como lo hizo el PDS italiano. El PCE en su XIII Congreso hizo una expresión de recuperación comunista. En el XIV expresa su voluntad de concretarlo y paralelamente queda clarificado que el proyecto de IU no es sustitutivo del PCE sino un proyecto plural, unitario, transformador y alternativo que con la unidad de programa trabaja en la constitución de un movimiento sociopolítico.”

En este apartado, desde el partido señalábamos la lucha en el PCE e IU por recuperar una política autónoma con el PSOE superando así los errores cometidos en la transición, así como los objetivos del felipismo de hacer desaparecer al PCE. Se sitúa a las fuerzas internas que tanto en el PCE como en IU abogaban por diluir el primero en el segundo de cara a orientarlo al espacio socialdemócrata como se hizo en Italia igual que en Catalunya con la disolución del PSUC en IC. Situamos también que en los congresos XIII y XIV del PCE avanzaron las posiciones comunistas, clarificando a IU como proyecto plural, unitario y alternativo al sistema capitalista con el objetivo de constituir un fuerte movimiento político-social de izquierdas, aspirando por tanto a no ser un sustitutivo del PCE, manteniendo éstos su independencia organizativa e ideológico-política, ni a ser un sustitutivo del espacio reformista, al considerarse alternativo y transformador.

En este otro párrafo del Informe Político situábamos:

“El felipismo es la alternancia dentro de un mismo modelo político comprometido en la Europa neoliberal. El papel de IU es importante desde el punto de vista de verdadera alternativa no entendida como sustitutiva del PSOE en la alternancia…Se equivocaron aquellos que pensaron en la sustitución rápida del PSOE por IU y que tomaron la propuesta del sorpasso como algo que se realizaría a corto plazo…de lo que se trata es de articular mejor el bloque social alternativo, de estructurar IU como movimiento sociopolítico de las izquierdas cuyo crecimiento electoral y social sostenido significase una presión seria sobre el PSOE para su regeneración”

En este párrafo los comunistas del PCC situábamos la verdadera naturaleza pro-neoliberal del felipismo, apostábamos por una IU fuera de la alternancia neoliberal en el gobierno, fuera del centro político, dentro de la izquierda alternativa y transformadora enfrentada al sistema. A la misma vez se aleja de la lectura electoralista de IU, situando la necesidad de articular y extender el bloque social alternativo estructurando IU como un movimiento sociopolítico para poder establecer un crecimiento tanto institucional como social real, objetivo, que a la misma vez suponga un freno y un giro a la estrategia política del PSOE. Esta lectura ha demostrado ser muy acertada, pues posteriormente sobrevino el batacazo electoral durante 1.999-00 precisamente por la falta de una base social organizada amplia y sólida en torno a IU, es decir por la ausencia de compromiso político de las masas, y no por manera del discurso, la jeta mas o menos chula del candidato, etc. En éste párrafo huimos de análisis simples y electoralistas.

También volvíamos a situar en el Congreso los ataques hacia IU que el sistema realizaba: “Lo preocupante a estas alturas, es incluso las características de los ataques a IU…se caracterizan por descalificar y desautorizar, nunca se razona el fondo del debate ni se contrasta con la realidad con espíritu crítico. Se ataca la cabeza visible para desacreditar y descabezar.”

En torno a Maastrich (la Europa neoliberal) situábamos la diferencia en el debate entre los alternativos y los posibilistas dentro de la izquierda, entre quienes representaban la posición mayoritaria en IU y los que representaban a las posiciones de la Nueva Izquierda, mas allá de lo político y lo social, planteándonos los comunistas la movilización social como mecanismo impulsor de las fuerzas de izquierda como herramienta necesaria para estructurar a la sociedad civil alternativa frente a Maastrich. Este es el párrafo: “Desarrollar en la sociedad española de que no hay otra solución que Maastrich…Esta ofensiva ha colocado a la izquierda en un debate, especialmente entre quienes se reclaman de la transformación, una parte involuntariamente piensa que no es posible la alternativa (esta hay que tenerla en el papel como imagen diferencial, pero no es posible ni realizarla, ni negociarla). Que los procesos de Maastrich y las condiciones de la negociación hay mas de positivo que de negativo. Que lo que se puede hacer es negociar las consecuencias negativas de los procesos que no sean tan duros tragar, es decir, amortiguar las consecuencias…Hay quien piensa que es posible la alternativa que esta sería la solución a los problemas que tienen las clases trabajadoras y los pueblos de España, que esta alternativa hay que ponerla a debate, a confrontación positiva, a negociación con el apoyo de las masas; que esta debe ser útil para articular la sociedad civil que hoy está desarticulada desde la óptica de izquierdas.”

En el terreno del análisis sobre el papel del sindicalismo los comunistas del PCC situábamos en el Congreso los siguientes elementos:

“La búsqueda del pacto social con los sujetos sociales: principalmente con el sindicalismo y las fuerzas de izquierdas. El bloque dominante es consciente de que las medidas que plantean son anti-populares (ellos mismos lo han dicho) y para avanzar requiere que tengan el consenso popular o, mas bien, que la oposición sea lo mas pequeña posible…El peligro es que sectores de IU y del sindicalismo muestran una actitud condescendiente, incluso de instalarse en esta estrategia como fórmula de posibilismo institucional: pierden confianza en la alternativa. Algunas personas dirigentes del sindicalismo se muestran abiertos al sindicalismo de conciliación, antes de levantar un sindicalismo de alternativa.”

En este apartado ya hacíamos notar lo que se estaba tejiendo y lo que anticipadamente iba a pasar. En primer lugar, el giro de tuerca del capital exigía de mayores sacrificios a los trabajadores para recuperar la tasa de beneficios, con medidas que en la práctica suponían una agresión a los derechos y conquistas del movimiento obrero y la izquierda en general, y que contaban con el des-montaje del Estado de bienestar y la obtención de márgenes mayores de extracción y reparto de la plusvalía. Segundo, el consenso político de la denominada izquierda y social del sindicalismo de clase era prioritario para el gobierno si quería aplicar las medidas sin ningún coste político en su contra. Tercero, sectores de la Nueva Izquierda en IU abrazaban la estrategia del pacto social primando la labor institucional cayendo en el posibilismo y abandonando la labor de alternativa y transformación de lo existente. Y Cuarto, dirigentes del sindicalismo de clase, se estaban mostrando ya abiertamente favorables a la estrategia del pacto social dentro de una coyuntura de crecimiento económico por un lado, y de desmovilización social por otro.

A continuación los comunistas del PCC proponíamos nuestra estrategia política y social para cambiar la situación:

Cambiar el punto de mira político y social de las masas, instru-mentalizando reaccionariamente, aumentando el papel del fútbol, los toros…¿Cómo hacer frente a esta situación? La situación requiere una amplia movilización sobre la base de un proyecto alternativo que frene y coloque en su sitio al neoliberalismo, que transforme la construcción europea actual y que obligue al gobierno a modificar la política económica y social…Continuar la construcción de un amplio movimiento sociopolítico plural, democrático, participativo, movilizador en lo social y lo político con un nuevo estilo de hacer política…transformador, autónomo, que exprese una alternativa real a la situación actual…seguir construyendo este embrión futuro que es IU, formación a la que alentamos y damos apoyo. Para ello IU, debe resolver entre muchas cosas en primer lugar una mejor y mayor organización, en segundo lugar debe de recuperar su relación con el sindicalismo de clase y una relación positiva en las alianzas sociales y, en tercer lugar, ver como se construye el movimiento sociopolítico alternativo en Catalunya.”

Aquí el partido sitúa cómo debe de afrontar la política neoliberal a la cual se le añade la pobreza de la cultura de las masas instrumentalizada por los mass media con la promulgación de los nuevos opios que adormecen las conciencias del pueblo (fútbol, toros, programas basura..) a través de la cual el sistema consigue penetrar y organizar la vida cotidiana de las masas, reorganizando el tiempo libre en su beneficio, reproduciéndose así mismo negando respuestas y alejando a las masas de los problemas inmediatos a través de la distracción, la pulsación de lo irracional y la ubicación de ideas y valores interclasistas que ocultan el sentido clasista de los problemas y enmascara el verdadero contenido de las ideas en beneficio de la clase dominante.

El partido sitúa que para dar el vuelco a la situación es necesaria la movilización social en torno a un proyecto político y social alternativo con el objetivo de combatir y frenar en principio el modelo neoliberal de dominación capitalista imperante en la actual coyuntura. Ello debe de estructurarse en torno a un amplio movimiento político y social plural, independiente, transformador de izquierda, donde IU la consideramos como un embrión del futuro movimiento político y social, frente amplio de izquierdas que construimos, y a la cual damos nuestro apoyo. En base a ello el partido situamos la necesidad de que IU refuerce su organización entre las masas, recuperando su relación con el sindicalismo de clase, por la centralidad que tiene el movimiento obrero en el marco de la relación capital/trabajo en contraposición con aquellas opciones de izquierda que han perdido su componente  de movimiento obrero acabando en posiciones del interclasismo social-liberal, positivizar las relaciones entorno a las alianzas sociales y también situábamos la necesidad de constituir en Catalunya el proyecto de izquierdas en torno a un movimiento político y social alternativo.

También analizábamos en el Congreso la situación en Catalunya y las diferentes variables desde la izquierda:

“Cambiar la hegemonía de la derecha por la hegemonía de las izquierdas es una aspiración y una necesidad, otra cosa es cómo se realiza el proceso…La primera propuesta  es la del Olivo a la catalana…es una propuesta-confusión…El Olivo…Nace frente a Berlusconi y un ascenso del partido fascista y de la Liga del Norte. El Programa de Prodi es liberal y de acuerdo con Maastrich. Los y las comunistas, frente a Fini-Berlusconi han encontrado un acuerdo-disenso con el Olivo. Catalunya no tiene nada que ver con esta situación italiana. Plantear esto es confundir al personal…La tercera propuesta, que nace desde el seno de la socialdemocracia, consiste en abrir una dinámica de discusión entre las fuerzas de izquierda cambiando la cultura relación entre ellas para crear las condiciones de un gobierno de izquierdas-centro en Catalunya. Esto no tiene en cuenta que Catalunya no es una isla, que los partidos de izquierda están todos ellos inmersos en problemas internos, que las izquierdas no tienen una base social articulada, que tienen relativos buenos resultados, pero están lejos de una situación de hegemonía…En consecuencia, necesitamos urgentemente un movimiento sociopolítico plural, autónomo e independiente, democrático y participativo, con un nuevo estilo de hacer política, con la participación de partidos, militancia de movimientos sociales y personas independientes, con la idea de una persona un voto, con carácter movilizador…con un programa alternativo. Que tenga como referente IU en el resto de España...”

En este punto los comunistas del PCC analizamos dos propuestas que se entrecruzan entre la Nueva Izquierda y la socialdemocracia. Una intenta transplantar el modelo de centro-izquierda del Olivo en Catalunya, lanzando el objetivo de desbancar a la derecha, escondiendo la falta de proyecto alternativo, el origen electoralista y la posición pro-atlantista y neoliberal del Olivo de Prodi. Otra de tinte electoralista también deambula en torno al centro-izquierda, intenta ignorar la falta de asentamiento de la base social de la izquierda, la falta de movilización, la ignorancia sobre la situación de las izquierdas en el marco del estado entendiendo que Catalunya no es una isla, y que las alianzas deben ir mas allá de un marco autonómico para hacer frente a la derecha y arrebatarle la hegemonía.

En medio de este marasmo socio-liberal incrustado en el magma del análisis posibilista del PSC e IC en Catalunya, el partido plantea su propuesta del Front D¨Esquerres, la necesidad de estructurarlo entorno a un movimiento político y social  amplio, que tenga como herramienta la organización, participación y movilización social de cara a fortalecer la base social de la izquierda en torno a un programa-proyecto alternativo-transformador, y que evidentemente sea corresponsable con el proyecto de la izquierda alternativa a nivel estatal, teniendo como referente a IU.

En torno a la situación por la que atravesaba IC el partido analizábamos en el Congreso:

“Hoy nadie puede plantear que el PCC haya mantenido actitudes que dificultaran los procesos de encuentro…Planteamos la única propuesta posible…proponer nuestra participación en IC teniendo en cuenta que esta resolviese la contradicción en el sentido de mantener la Federación de carácter plural ideológicamente y con una política realmente transformadora. El resultado del proceso ha sido que IC se ha decantado por un marco de organización de partido…Al mismo tiempo, se produce un proceso de clarificación en IU y los componentes de la coalición. En Catalunya, podemos afirmar que no existe todavía la mediación política unitaria, plural, alternativa y transformadora y de carácter nacional. Esta tenemos que construirla…es importante en este curso visualizar la posibilidad del movimiento sociopolítico plural, alternativo y transformador, autónomo e independiente con referente en IU.”

En éstos apartados el partido situaba la voluntad de cambio de relación entre las fuerzas que se reclamaban transformadoras incluyendo a IC, expresábamos la voluntad de convertir a IC, a través de nuestra participación, en el embrión de la mediación política transformadora y plural, pero a la misma vez denunciábamos el giro que estaban tomando las cosas en IC, su conversión en partido, descartando cualquier posibilidad de que IC fuera una mediación amplia y plural, practicando posiciones hegemonistas, sin programa político, con decisiones unilaterales, etc, mientras por el contrario en IU se clarificaban las posiciones. En conclusión los comunistas del PCC nos planteábamos ante la patente inexistencia en Catalunya de una mediación política unitaria, plural y alternativa, la necesidad de construirla tomando como referente a IU a nivel del estado, cuestión que IC había desechado desde hacía tiempo con pactos contra IU en Canarias, Euskadi, y rompiendo continuamente la corresponsabilidad tanto programática como de estrategia transformadora, cayendo en el mas puro tacticismo político que puntualmente borraba las diferencias estratégicas entre IC y el espacio de centro-izquierda.

Y por último, sobre el trabajo en el frente de masas sindical, el partido analizaba en el Congreso:

“En relación a los problemas del país, en el sindicato se enfrentan dos posiciones que configuran dos modos de entender el sindicalismo hoy en día. La primera es aquella que entiende que en el país no es posible una opción alternativa, que lo que debe de negociar es las consecuencias de lo existente y participar en la administración de lo existente. Abrir un proceso que convierta a los sindicatos en un instrumento institucional del sistema, es decir un sindicalismo de patrón. No tiene propuesta, negocia a la baja, lo que propone es lo posible…El posibilismo no tiene programa alternativo al ciclo de producción y acumulación...De ahí la necesidad de situarse…

1° Necesidad de plantear y realizar una amplia movilización de la clase obrera para enfrentarse al proyecto del Gobierno.

2° Desarrollar el debate por la base de las alternativas y soluciones que proponemos frente a los proyectos del Gobierno. Desarrollar la mentalidad de alternativa de cada federación y territorio…

3° Organizar el bloque de la nueva mayoría por un sindicalismo de clase, para conseguir mayor eficacia en la acción política y sindical, en las fábricas, territorios y sectores…”

En este apartado el partido analizamos la constitución en España de un modelo de sindicalismo reformista, no alternativo, instalado en la política del pacto social de cara a consolidarse en los espacios institucionales dentro del sistema, elemento que evidentemente entraría en contradicción con las propuestas políticas y sociales alternativas de la izquierda transformadora, convirtiéndose el posibilismo en la filosofía sindical aplicada a la acción por el movimiento sindical en lo inmediato para negociar a la baja frente a la embestida neoliberal que en lo concreto va mas allá de lo sectorial y social, pero que ante la falta de una estrategia alternativa, la cual además se niega, se implanta la cultura del apoliticismo frente a los efectos de la política neoliberal, la cual es la causa necesaria a combatir si de verdad se quiere representar y defender los intereses de la clase obrera desde el prisma del sindicalismo de clase.

En este sentido el partido situábamos la necesidad una movilización general de la clase obrera en nuestro país para frenar la política neoliberal del gobierno, situábamos la necesidad de introducir por la base del sindicalismo el debate con propuestas y alternativas frente a dicha política, enmarcándonos el objetivo de ir organizando un bloque de nueva mayoría por un sindicalismo de clase que ejerza desde la eficacia y las propuestas una acción sindical alternativa en todos los ámbitos (fábrica,.unión, federación y país) y que evidentemente no sea ni indiferente, ni atemporal ante la situación política, la estrategia del gobierno y las respuestas de la izquierda transformadora.

En septiembre de 1.997 se aprueba por el C.C del partido un informe sobre la crisis de IU e IC, donde el partido sitúa las siguientes conclusiones:

“…Se mantiene la pinza PP-CiU-PSOE en relación al proceso de Maastrich y la política económica y social; se institucionaliza la precarización…La causa común no es mas que lo mismo: la casa común. Es la formalización del bipartidismo manteniendo la actitud de fagocitar a IU. Para ello el PDNI es un buen instrumento interno. El externo es demonizar a IU. La política y el proyecto son los mismos: les interesan 500.000 votos de IU…La crisis de IU. Situación de ruptura. IU necesita un mensaje claro hacia la sociedad y debe resolver entre los dos proyectos, el de IU en sus orígenes o el del PDNI. Es necesario que se expliciten, que cada cual explique qué soluciones políticas, económicas, sociales y culturales plantea. Este verano hemos asistido al escenario fotográfico de la ruptura: quién debe quedar bien y quién debe quedar mal, con los apoyos claros de los poderes fácticos al PDNI. El PDNI dificulta la expresión plural de IU.

Esperamos que la Quinta Asamblea de IU sea una reafirmación del programa, de la manera de hacer política, del proyecto original de IU de carácter alternativo, independiente y transformador. La crisis tiene dos facetas: una la crisis de IU con el PDNI, incluida parte de la dirección de IC, que expresa como hemos repetido muchas veces, la inexistencia de un frente alternativo y transformador en Catalunya, y la resistencia a construirlo…La crisis de IC. Hemos dicho que la dirección de IC está comprometida con el PDNI. Tiene un proyecto diferente al de IU. Esto la conduce a una ruptura con IU por parte de IC. Las rupturas no son siempre buenas. Nosotros no debemos de plantear estos debates creando enemigos dentro del proceso de recomposición de la izquierda…”.

En éstos párrafos radicalizamos el contenido de nuestros análisis contestando en defensa de IU con la denuncia de la verdadera y auténtica pinza política existente en torno a la estrategia neoliberal y su expresión europea en Maastrich compartida en este frente sin distinción por el PP-CiU-PSOE-PNV a favor de políticas sociales regresivas que profundizan en la precariedad laboral, donde no se vislumbra en el PSOE una clara ruptura de las posiciones socialdemócratas con el felipismo. Situábamos la estrategia hacia el bipartidismo político, adoptada interesadamente por el PSOE para arrebatar electorado a IU de cara a la alternancia en el gobierno con el PP. Encontrando a un aliado interno en la Nueva Izquierda reconvertida en partido -PDNI- y demonizando a IU.

En torno a la crisis de IU denunciábamos la situación de ruptura, con la aparición de dos  proyectos enfrentados uno alternativo, transformador e independiente, y otro en torno al PDNI de posiciones afines al espacio socialdemócrata que bombardea la pluralidad y la democracia en IU, no respeta los acuerdos programáticos y de estrategia e indirectamente favorece la estrategia de voto útil hacia el PSOE. Los comunistas del PCC apostábamos para que la Quinta Asamblea de IU clarificara el panorama a favor de una IU transformadora y no secuestrada por el felipismo. En este terreno también denunciábamos en Catalunya el apoyo con que contaban las posiciones del PDNI en IC, la nula voluntad política de la dirección de IC de constituir un referente transformador de la izquierda en Catalunya, la existencia de un proyecto político de IC diferente, no corresponsable y enfrentado al de IU lo cual agudizaba las posiciones de ruptura por culpa de IC. A pesar de todo, el partido planteaba salir de este debate de ruptura pregonado por los poderes fácticos contra IU, planteando la necesidad de la recomposición del espacio de la izquierda sin crear enemigos.

En Abril de 1.998 se aprueba un Informe del C.C del partido, el cual incorporaba novedades en el análisis de la política de alianzas y la táctica, de carácter critico:

“…La primera reflexión es que se cristalizase la idea de que la ruptura entre IU e IC fuera principalmente por el nacionalismo de Ribó, en lugar de la diferencia de proyectos que fundamentalmente se sustentaban en líneas socioeconómicas diferenciadas, elemento vertebrador principal de los proyectos. También por las formas de desarrollar los proyectos, formas no democráticas, subordinación al posibilismo, carácter de las alianzas (Olivera), coherencia en la aplicación del programa, el institucionalismo, la primera interpretación que el nacionalismo de Ribó sea el principal problema genera una interpretación errónea y su teorización, al que la haga, le coloca a la defensiva y en el síndrome antinacionalista que opera en identificar erróneamente soberanía y proyecto nacional y de clase solidario y cooperador con los demás pueblos de España con nacionalismo o subordinación al nacionalismo. Se provoca la ley del péndulo e involuntariamente se renuncia a la alternativa sobre la base del unitarismo al negar la diversidad y por no combinar adecuadamente la particularidad y el conjunto de intereses de los pueblos de España…Al mismo tiempo, tenemos que decir que no compartimos la actitud de IC en su falta de corresponsabilización con un proyecto para el conjunto de los pueblos de España y mas allá Europa…La segunda reflexión sería la forma en cómo se ha dado la forma de la ruptura…se ha ido creando un estado de ánimo favorables a culpabilizar a los dirigentes de IU, al desembarco de IU, a la subordinación…”

De vueltas con la crisis de IU y la ruptura de IC, el partido analizaba críticamente ciertos planteamientos erróneos que de manera involuntaria a veces se introducía sobre la interpretación de la crisis de IC con IU. En primer lugar se dejaba claro que las diferencias entre IU e IC son de carácter diferenciado en el planteamiento socioeconómico y en el proyecto. Proyecto no democrático, posibilista, subordinado al PSC, institucionalista y con falta de rigor en la aplicación y respeto del programa político, son los rasgos que caracterizaban el quehacer de IC en las alianzas y lo político.

Siendo por tanto muy parcial y errónea la lectura acerca del carácter nacionalista de las propuestas de Ribó, lo cual puede dar la sensación de que quien lo plantea está por el unitarismo frente a la diversidad de los pueblos de España, cuando el problema de fondo no es ése sino la falta de corresponsabilización de IC en la aplicación y defensa del programa democráticamente acordado en IU en un proyecto de izquierdas que va mas allá de Catalunya y España, desacuerdos profundos en temas como Maastrich, la movilización social frente al neoliberalismo, la Reforma laboral y de las pensiones, etc, ese es el punto de no encuentro de IC y el PDNI con IU y no el hipotético nacionalismo de su líder, es decir los devaneos de IC en Canarias con la ICAN, en Euskadi con Euskadiko Ezquerra, y en España con el PDNI son reflejo de una actitud no corresponsable, anti-democrática, institucionalista y de proyecto enfrentado al de IU, que indirectamente a través del acoso y derribo hacia IU ayuda a la consolidación del bipartidismo en la escena institucional, al practicar la vulneración de la democracia de los acuerdos tomados en IU, apoyando en CC:AA a otras opciones políticas frente a IU.

Por otra parte se denuncia el escenario que los medios de comunicación del entorno felipista ha generado al culpabilizar a los dirigentes de IU en la ruptura de IC en Catalunya, identificándolo como un desembarco y subordinación. El partido planteamos salir de esta dinámica marcándonos el objetivo de construir una fuerza soberana y corresponsable con IU: equivalente de IU en Catalunya, y que no se confundiera con la sucursal de IU en Catalunya. El partido planteaba la construcción de una nueva formación que superase la dinámica de ruptura y crisis abierta por el PDNI e IC.

 

Segunda Parte (Junio de 1.999-Julio del 2.000): ANTÍTESIS

En junio de 1.999 el C.C del partido aprueba un informe-valoración de las elecciones municipales, primera prueba de fuego electoral para EUiA, y se valora en caliente, dando un énfasis al aspecto crítico hacia los resultados; en base a las expectativas fustradas:

“1- pérdida del voto de IU nos ha perjudicado al tener una campaña electoral totalmente vinculada a IU…Hemos devuelto los votos prestados que el PSOE va ha dejar ir en las municipales del 94, en una situación de profunda crisis y de mas movilización que en la actualidad, al no avanzar IU en la línea de movimiento político y social. Estos votos no estaban ligados y se van a ir igual que van a venir.

2- La crisis del espacio de la izquierda transformadora ha comportado un voto de castigo o de indeciso que se ha ido a la abstención…IC-V ha tenido 200.000 votos menos que hace cuatro años. De estos 200.000 votos, aproximadamente 60.000 han ido a EUiA. ¿Dónde están los otros 140.000 votos?. Es posible que una parte pequeña haya ido a ERC y al PSC, y el grueso de este voto no ha ido a votar…ERC crece en nuestro espacio…

5°- Una parte de la campaña ha estado muy global, y los medios de comunicación, en muchas ocasiones nos han tapado o nos han tergiversado, a caballo de planteamientos incorrectos que ha habido a lo largo de la campaña: menosprecio por los votantes de otras fuerzas de izquierda, confusión (en nuestros mítines, a veces se ha menospreciado a la gente que vota socialista o Iniciativa), confusión con todo el tema del papel de Milósevic (se nos ha visualizado como que estamos en contra de la guerra por que estamos a favor de Milósevic); se ha visualizado el tema del enfrentamiento con el sindicato: desde el tema de la reivindicación de una huelga general, que puede ser mas o menos incorrecta, y que inmediatamente el secretario general de CC.OO ha dicho que quien tiene que convocar una huelga son los sindicatos y no una fuerza política, etc.; o la aparición del secretario general de CC.OO pidiendo el voto para el PSOE en Madrid, con la visualización de la confrontación con los sindicatos. Y una cierta prepotencia en el discurso…como hemos dicho que hemos realizado una campaña muy ligada al discurso de IU…por lo tanto es el discurso de EUiA…

7° Se está muy lejos de lo que decimos que ha de ser un  movimiento político y social, y nosotros sabemos que el voto está en relación a la fuerza organizada.”

En estos párrafos el partido analizábamos bajo un estado de frustración por el resultado electoral tanto en las europeas como en las municipales, donde el voto de IU había caído en torno al millón de votos menos, a causa de ello llegábamos a conclusiones un tanto difusas y contradictorias. En primer término se situaba la supeditación de la campaña electoral en sí de EUiA a la de IU, aunque esto no está lo suficientemente clarificado, está claro que no es un elemento importante para valorar los resultados electorales, cuestiones de marketing, técnicas, de responsabilidades de campaña, etc.  Se valora acertadamente y de forma comparativa la situación habida en 1.994 con una mayor movilización social, con la actual donde la inexistencia de una fuerte movilización social coincide con la falta consolidación de IU como movimiento político y social, siendo ello la causa fundamental del descalabro electoral y no otros temas aleatorios de campaña.

Se valora en términos negativos y electoralistas la fractura del voto entre EUiA e IC en la competencia por el mismo espacio electoral, donde de detecta acertadamente un grueso importante de votos que va a parar a la abstención, alrededor de 140.000 votos. Se argumenta un leve crecimiento de ERC en nuestro espacio sin saber cuantificar dónde y cómo. Se sitúa una retahíla de elementos superficiales en el análisis, se reconoce por una parte la marginación que hemos sufrido con respecto a los medios de comunicación, para contradictoriamente situar ciertos planteamientos incorrectos en los mítines que han impedido llegar a los votantes socialistas y de IC, sobre la guerra de Yugoslavia se sitúa que estando contra la guerra se nos ha identificado por los medios de comunicación con Milosevic, ignorando que el BNG ha tenido la misma posición que IU en este tema y ha sido tratado igual por los medios, y sin embargo, ello no le ha impedido crecer electoralmente. Se sitúa la visualización del enfrentamiento con el sindicato como negativo con el planteamiento de huelga general, y el apoyo de Gutiérrez al PSOE, olvidando la responsabilidad de los dirigentes sindicales en la desmovilización de los trabajadores frente a la ofensiva neoliberal con la correspondiente despolitización de las masas y su apoyo declarado a la socialdemocracia, de la izquierda no transformadora, del centro político.

También se habla de la prepotencia del discurso, cuando en el pasado hablábamos de la capacidad de comunicación del coordinador de IU, etc. Ello no nos impide contradictoriamente que volvamos a situar mas adelante la verdadera causa del descalabro electoral, que la realidad está todavía muy lejos de que IU y EUiA en Catalunya ha de ser: un fuerte movimiento político y social, reconociendo que el voto está en relación a la fuerza organizada, es el voto del compromiso, no del marketing, ni de los errores, ni únicamente de las agresiones literales del enemigo audovisual.

Mas adelante el informe del C.C intenta plantear las salidas:

“Hemos de recordar los análisis que hemos hecho desde éste C.C sobre la situación en que se encuentra EUiA; como va a caracterizarse la asamblea constituyente frenando la ampliación del discurso de EUiA al conjunto de trabajadores y capas populares y circunscribirlo a una parte de la clase obrera. La visualización de una subordinación con IU dificulta todavía más la construcción de un proyecto nacional que se pueda nutrir ampliamente de la base social que conecta con la tradición transformadora en Catalunya. Ante estos resultados hemos de plantearnos que o ampliamos el espacio al cual nos dirigimos, o definimos bien a quien dirige el proyecto de EUiA, o tendremos muchas dificultades en las elecciones al parlament de Catalunya…La situación requiere de la ampliación del discurso político de EUiA. Eso quiere decir un cambio de relaciones de EUiA con estos sectores, basándose no en ideologismos sino en la solución de problemas concretos como la educación pública, la sanidad pública, la precariedad laboral, la paz, la discriminación de las mujeres, etc. Enfilando a través de la movilización en estos aspectos concretos la construcción del movimiento político y social…

Propuestas para este periodo

Realizar propuestas concretas en el marco de EUiA, que nos hagan avanzar por el camino de movimiento político y social para articular el voto estable de EUiA desde las bases de la movilización, que posteriormente ha de ser un voto organizado. Sanidad, enseñanza, paz, inmigración, precariedad laboral, etc. Se trata no de discutir tanto qué es un movimiento político y social y como funciona, sino de hacerlo mediante la acción concreta. Eso borraría todos los problemas de interiorización que tiene EUiA y entre los partidos que la componen…

Ampliar el discurso a la base social objetivamente susceptible de participar en un proyecto como EUiA, que es el voto de la tradición transformadora en Catalunya. Ha de haber un cambio en el discurso dirigido a una más amplia base social que no nos ha dado soporte en las elecciones.. 

…Desde el partido hemos de llevar esta idea a EUiA, y allí donde haya un regidor de EUiA, intentaremos que haya un pacto de izquierdas con el PSC, con ERC, con IC, en base a acuerdos programáticos que desarrollen un trabajo de izquierdas, no en base a cargos, sino en base a hacer política de izquierdas.”

En este apartado el partido intentamos ver las alternativas a la situación creada, señalando limitaciones en el discurso de EUiA al centrarse únicamente en un sector de la clase obrera industrial de las grandes empresas frenando su ampliación al conjunto de los trabajadores, entendiendo que la realidad de la clase obrera hoy se ha modificado, ha variado en los últimos 20 años, se ha pasado de la fábrica fordista a la fábrica dispersa, han aparecido nuevos sectores de trabajadores, nuevas formas de explotación y precariedad, provocado por el desarrollo de las fuerzas productivas en el marco de las relaciones de producción capitalista, acompañado con el cambio legislativo neoliberalista y se han potenciado nuevos sectores tanto productivos como de servicios, es una nueva realidad la que debemos sin duda de abordar en lo organizativo, en las propuestas, y la movilización. Se sitúa la dificultad que supone la visualización de supeditación a IU como un freno en la construcción del proyecto político en Catalunya y la ampliación de su base social, pasando a plantear que es necesario variar el discurso para llegar a estas capas de trabajadores, de cara a superar las dificultades para las elecciones al parlament.

En este análisis caemos en un exceso cuasi-desiderativo, es decir, de una impaciencia histórico-concreta que nos hace medir los procesos en un espacio de tiempo muy corto, que depende mas de las tareas inmediatas (resultado de elecciones) en momentos de reflujo del movimiento obrero y la izquierda, como el que atravesamos actualmente, tratando de recitar bálsamos electoralistas y de carácter superficial, ignorando que las elecciones políticas son un medio y no un fin en si mismo, y lo que verdaderamente hay que empezar a cambiar no es el discurso ni la supuesta visualización mediática de subordinación a IU, pues no es precisamente un dilema que no controlemos los grupos mediáticos (sí una putada), sino la táctica en el trabajo de masas apostando por su desarrollo al calor de las propuestas, la movilización y la organización, abarcando al conjunto de la clase obrera y capas populares tratando de dar solución a sus problemas concretos para vincularlos a la organización social y como consecuencia hacia el compromiso político, este planteamiento sugiere un análisis no desiderativo, no impaciente, no parcial, sino con mas visión global del proceso mas allá incluso de lo histórico-concreto.

Contradictoriamente en el informe situamos el partido alternativas que van por ese camino, realizando propuestas para el período, que nadie sabe lo que durará (si coincidirá o no al mismo tiempo que elecciones, etc), aquí no valen profecías, sino trabajo diario y análisis científico. Acertamos en las propuestas en ese momento, con el objetivo de avanzar en EUiA hacia el movimiento político y social que canalice el voto desde la movilización social, es decir desde lo no mediático, lo extra-institucional, reconociendo que los resultados electorales son producto del avance de la organización, que es un voto organizado y no de marketing. Ello exige plantear alternativas en todos los terrenos partiendo del núcleo de la clase obrera hoy mejor organizado pero yendo mas allá al conjunto de trabajadores/as, dando respuestas y actuaciones sobre la sanidad, la enseñanza, la paz, la precariedad laboral, la vivienda social, etc, que enganchen a todos los sectores de trabajadores sin distinción de género, ni edad, y a todos los movimientos sociales posibles que los aglutinen y organicen. Incluso con fórmulas organizativas y de lucha nuevas, como por ejemplo la lucha vecinal contra los abusos del recibo del agua, la organización de los parados contra la precariedad, etc.

A partir de ahí, y sólo después de situar el contenido, podemos hablar de las formas, podemos plantear una adecuación del discurso hacia toda la base social a la que queremos representar como mediación e institucionalmente y ello no se acaba sólo en el espacio de IC, es decir los 140.000 votos que se han quedado en casa, sino a todo el espacio de la izquierda plural, todo depende del trabajo de masas que logremos aglutinar y los sectores que alcancemos para popularizar y avanzar nuestras propuestas transformadoras y la lucha de ideas. Al mismo tiempo planteamos algo que no es novedoso en la práctica habitual del partido, pero que no por ello debamos de ignorar, alcanzar en lo institucional pactos con los partidos de la izquierda (ERC, IC, PSC), desde los acuerdos programáticos y no desde la ausencia del programa de izquierdas.

En Noviembre de 1.999 el C.C del partido aprobamos un documento de análisis donde situábamos lo siguiente: “En este período los comunistas debemos de abordar: 1° Las tareas que hemos acordado en relación a EUiA:

“1°) El PCC cree (y deberíamos trabajar en ese sentido cada uno en su nivel) que el espacio de la izquierda transformadora en Catalunya debe de salir de la cultura de la división, debemos reconocer que todos tenemos una parte de responsabilidad en esta situación. Y por los datos que tenemos, por el comportamiento electoral, se nos dice que buena parte de la base social nos pide que reconstruyamos este espacio, un espacio autónomo y plural de la izquierda nacional…Cómo se expresa la unidad de acción de la izquierda en Catalunya, cómo construimos a movilizarnos con otros por cuestiones concretas que permitan avanzar en la unidad de acción y en experiencia común para ir superando esta realidad de la división en que se haya el espacio que queremos representar.

2°) Poner el acento en enraizar el proyecto de EUiA como un proyecto nacional y que dé respuestas a la gente, que se relacione con IU pero que no aparezca subordinado…

3°) Deberíamos abrirnos mas a la sociedad, impulsando un mayor papel de las asambleas de base de EUiA, movilizarse…para aquellas propuestas programáticas concretas que nos abran tanto a nivel local, como sectorial, como a nivel nacional…

4°) Trabajar mas como un frente abierto, plural con nuevas formas de hacer, mas participativas, y no tanto como un partido político que está limitando las potencialidades de EUiA…EUiA es donde estamos trabajando, pero hay otras realidades en la izquierda que hoy no están en EUiA…Y con todo esto, una apuesta decidida por EUiA. Una apuesta no formal…esta situación reclama abrirnos mas y trabajar para movilizar en torno a nuestras propuestas, participar en la organización y dinamización de EUiA…es necesaria una opción plural, dinámica, de movimiento político de la izquierda.”

En éste párrafo los comunistas del PCC planteábamos una vez mas la necesidad de recomponer el espacio unitario de la izquierda transformadora, denunciábamos la cultura de la división de este espacio, no era la primera vez, este planteamiento ya estaba recogido en anteriores informes aprobados por el C.C. El aspecto novedoso del planteamiento se basaba en un exceso de voluntarismo ajeno, pues la cosa no depende sólo de una sino de todas las partes, y adolece de cierto carácter electoralista e institucional, al partir del penoso resultado de las elecciones pasadas, utilizando dicho dato para advertir de forma parcial que nuestra base social nos insta a superar la división. De forma parcial sí, pues como bien situábamos en el C.C. del mes de junio el resultado electoral era producto de la desmovilización general existente en comparación con 5 años atrás la cual coincidía con la falta de consolidación organizativa de IU, a partir de lo que en Catalunya no éramos ajenos, a lo cual había que añadirle en tan difíciles circunstancias la fractura de IC, el surgimiento de EUiA como siglas novedosas para el conjunto del electorado, como factores que añadían mayor freno a un resultado electoral mínimamente aceptable.

Ello es la causa de los hechos electorales también en Catalunya, necesitamos una visión mas ajustada, no en clave electoralista, no en clave voluntarista, sin planteamientos desiderativos, sin impaciencia. Ello no quiere decir que no sea acertado el no abandonar nuestra propuesta de recomponer el espacio de la izquierda transformadora incluso con IC, pero debemos de hacer defensa de ello sin voluntarismos, sin confusiones de los deseos con la realidad. Recordemos: la ruptura de IC con IU lejos de ser una imposición o subordinación a IU es una fractura de proyectos y alternativas diferentes como ya analizábamos en el C.C de abril de 1.998, producida por la práctica de acoso y derribo hacia las propuestas y el proyecto de IU por parte de la dirección de IC en colaboración con el PDNI favoreciendo las posiciones del felipismo de forma indirecta cuando no descaradamente.

Este exceso de voluntarismo se contradice mas abajo cuando planteamos elementos que avancen en la unidad de acción, desde la movilización sobre temas puntuales, sin olvidar las dificultades existentes con IC dado su tacticismo y práctica exclusivamente institucional y no programático (recordemos el tema de la campaña del agua por ejemplo); sin confundirlo exclusivamente con IC, pues cuando el partido hace este planteamiento lo hace desde EUiA y va mas allá de lo institucional en el terreno de la movilización y la organización social donde en base a la experiencia en la unidad de acción sobre problemas concretos que afectan a los trabajadores/as, en los que podamos unir a otros partidos de izquierda y movimientos sociales, vayamos superando la división avanzando la cultura unitaria en el espacio de la izquierda transformadora que queremos representar, no sólo en lo institucional sino en lo social como movimiento político y social amplio, unitario, plural y transformador de la izquierda. En éste término se expresan los puntos 3° y 4° , llamando a impulsar las asambleas de base y la  movilización social en defensa de propuestas programáticas en todos los ámbitos, abriendo EUiA mas allá de los partidos políticos que la forman, ampliando la base social hacia realidades que hoy no se identifican directamente con EUiA, pero que a través de la movilización en base a nuestras propuestas pueden engancharse.

Y por último, cuando el partido planteamos en el punto 2° la necesidad  de enraizar EUiA como proyecto nacional, nunca debemos de olvidar que ello suponga una supeditación de los intereses de clase a lo nacional, sino a la inversa, porque nuestro proyecto político, el del partido, es de clase, en lo nacional, estatal e internacional, y en el ámbito nacional el arraigo de la solidaridad y corresponsabilidad en los proyectos políticos de las formaciones políticas de clase o los partidos comunistas es imprescindible, porque sin ello caeríamos en la disgregación y la balcanización organizativa, que nada tiene que ver con un proyecto nacional y de clase al mismo tiempo, y sí con aquel nacionalismo pequeño burgués que ante la ofensiva neoliberal responde con la defensa del unitarismo estatalista los unos, o con la defensa del independentismo los otros, cayéndose en la estrategia fácil diseñada por el imperialismo, desviándose de una política consecuentemente de clase y de ideología revolucionaria.

No quiero decir que el partido vayamos en esa dirección ni mucho menos, pero no es bueno olvidar de situar siempre el componente de clase al cual representamos y aspiramos a dirigir en el proceso revolucionario: la clase obrera, desde donde el partido debemos de definir las contradicciones a resolver en nuestra época para avanzar en la estrategia revolucionaria, para avanzar en los procesos y tareas ligados a la lucha de clases, desde un método de lucha democrático y de masas ligado a organizar la sociedad civil alternativa en todos sus ámbitos, en lo político, lo social, lo cultural, lo ideológico, las alianzas, para combatir desde las posiciones revolucionarias y de clase la hegemonía del pensamiento neoliberal que ganan en el sentido común institucionalizándose en todos los terrenos: cultural, social, económico, político. Cuestión que se aborda acertadamente en el punto de CONCRECIÓN DEL PROYECTO DEL PARTIDO, que viene recogido mas adelante en el mismo Informe del C. C citado.

En Marzo del 2.000 el C.C del partido aprobamos un informe realizado al calor de las elecciones generales, donde situábamos los siguiente elementos:

“La derecha hace una subida de medio millón de votos…Pero la izquierda plural pierde 3 millones…Estas elecciones se caracterizan por la culminación de un castigo a las izquierdas…Es un castigo consciente. Una llamada a la corrección… IU hizo frente a la OPA del PSOE; supo corregir parte de su actitud a tiempo aceptando el acuerdo que, aunque con déficits, hecho rápido, sin discutir, mal negociado…, abría puertas para una etapa mas positiva para la izquierda aunque insuficiente frente a la hegemonía del neoliberalismo. Le permitió contener la caída. Aunque las advertencias recibidas por IU en Galicia, País Vasco, en la municipales y las autonómicas y en Catalunya van mas allá de la reflexión sobre la izquierda plural; es decir obliga a una reflexión sobre la gestión del proyecto: relación con el sindicalismo de clase y organizaciones sociales, su capacidad y relación organizativa, su mensaje, su forma de relacionarse con la sociedad, la actualización de sus propuestas, se suma o se resta, se actualiza las formas de movilización (35 horas, ETTs), se limita o profundiza el criterio de la España plurinacional federal…Las izquierdas periféricas han aumentado, e incluso se coordinan y pasan a ser un colectivo que hay que contar con ellos; son también nuestra gente…Sería un error pensar que las dificultades electorales dependen exclusivamente del acuerdo de Gobierno PSOE-IU. Sería un error pensar que las consecuencias de un acuerdo conlleva cambios tan rápidos. No se cambia en una semana lo que en 5 años se ha trabajado en sentido contrario…”

En éste análisis sobre las elecciones generales el partido caíamos en el simplismo y la impaciencia en relación a los resultados, olvidándonos del análisis de las causas y el porqué de estos resultados ya analizados en anteriores informes aprobados por el C.C: la falta de movilización social que hiciera frente a la política neoliberal y la escasa base social organizada entorno a IU. Por que sino es así debiéramos de hacernos la siguiente pregunta ¿Si hubiése habido una movilización social sostenida y una fuerte organización social en torno a IU, tenemos claro que el resultado electoral hubiera sido otro, o no?.

Es acertado decir como situamos en el informe que el resultado con la pérdida de 3 millones de votos, si sumamos las pérdidas de IU y del PSOE, supone un castigo a las izquierdas, y que posiblemente el electorado nos esté llamando a la rectificación desde la consciencia, ¿pero en qué sentido?, porque cuando nosotros hemos situado la necesidad de aprender de las masas, siempre lo hemos hecho desde la experiencia en las luchas y su organización, y no en base a lecturas ni voluntades electoralistas, lo cual es expresión del nivel de lucha alcanzado en las masas y no al revés, o lo que es lo mismo si el resultado electoral es malo no es porque las masas sean muy conscientes aunque posiblemente nos llamen a la rectificación, pero esta llamada se hace desde la pasividad, desde la desorganización social, desde el apoliticismo, y yo creo que de este terreno no fértil los comunistas nada tenemos que aprender de las masas, y la dirección que debemos de tomar tanto en el análisis como en las correcciones concretas y necesarias debe de ir hacia otro sentido dialéctico y no metafísico.

Situamos como positivo el acuerdo de IU con el PSOE, planteando de forma contradictoria los déficits: rapidez, sin discusión, mal negociado… Yo creo que aquí pecamos de exceso de pedantería. O se está o no se está, aquí no hay medias tintas. Aquí la cuestión no era sólo de estrategia, sino de táctica, tanto de contenido como de forma. Era rápido porque la propuesta la hacía el PSOE después de que en 10 años IU hiciése 3 propuestas de contenido para la unidad de acción programática, siendo al final ante la cercanía de unas elecciones políticas, después de haber pactado antes con CiU, después haber ejercido una política neoliberal en el gobierno,  y después de haberse caído del poder, cuando el PSOE responde estar de acuerdo de hablar de programa; la discusión era por lo tanto, que si se daba una imagen de subordinación al PSOE era negativo, y si se daba una imagen de ruptura, las culpas recaerían una vez más injustamente sobre IU. Por lo que el acuerdo programático de mínimos (lo estratégico) debía darse sin la renuncia a que IU pudiera defender su propio programa ante los desacuerdos y evitar por otro lado la imagen de ruptura que tanto interesaba al PP y al felipismo (la táctica).

El PSOE no tuvo voluntad plural de ningún tipo al no querer aceptar ir a listas conjuntas en toda España con las dos siglas, como coalición electoral o como última medida la agrupación de electores para sumar el máximo número de diputados y senadores sin pérdida mecánica de votos en ninguna provincia, aquí hay que decir que Siendo por el contrario, la propuesta de integración de candidatos de IU en las listas del PSOE en varias provincias para no perder votos una subordinación tan clara que no se podía aceptar bajo ningún concepto, ni siquiera aquí en la Entensa per Senat, si hablamos tanto de corresponsabilidad con el proyecto de IU evidentemente y no de otras cosas.

En el acuerdo IU no fue en listas integradas bajo las siglas del PSOE en ninguna provincia, pero se terminó por aceptar parte del programa y la política felipista, ya que en el contenido del acuerdo se mínimos se falló, en política económica dando apoyo al mantenimiento de los compromisos presupuestarios en el marco de la Unión Económica y Monetaria, aceptando implícitamente las políticas de ajuste de la UE y en política exterior el mantenimiento de los compromisos internacionales en materia de defensa y seguridad (OTAN, bases militares yanquis, etc.).

Cualquier acuerdo programático de mínimos con el PSOE pudiera abrir las puertas para hacer frente al neoliberalismo, pero ello sería firme si el PSOE gira hacia posiciones de la socialdemocracia clásica, pues si continúa en la tercera vía, en el centro y no en la izquierda, no deberemos de caer en el voluntarismo, aquí lo mismo que el caso de IC, la unidad dependerá al final de las dos partes, no sólo de una, sin negar por ello nuestro hacer en el empeño.

Por otra parte, no creo que sea necesario mezclar los churros con las merinas, cuando hablamos de las advertencias de Galicia, Euskadi, la relación con el sindicalismo de clase, las izquierdas periféricas, etc. No debemos ignorar el proceso entero, ha habido un proceso con flujos y reflujos, flujo hasta 1.994 incluso electoral, y reflujo desde entonces para acá, y algunos se han situado a la defensiva, y desde posiciones de ruptura del proyecto alternativo y transformador al que aspira IU; posiciones de ruptura son el sí crítico a Maastrich, el análisis no de clase y marxista, sino desde el posibilismo, las formas de lucha no desde la movilización sostenida y la organización social y democrática de las masas, sino desde la paz social encubierta y la negociación a la baja del pacto social como mal menor, etc. Aquí no podemos ser como monjes franciscanos auto-flagelándonos por lo malos que somos frente a otros que han situado tanto en el contenido como en las formas la ruptura con el proyecto transformador, y que son responsables sin duda ni remordimiento de la situación real de la que denominamos izquierda transformadora y hasta plural, por que no somos nosotros los artífices en la desorganización de las masas, son otros y lo han demostrado en los 6 últimos años, fracturando, con desencuentros y con enfrentamientos inútiles e infructuosos que obedecían indirectamente a una estrategia denunciada en mas de una ocasión por nosotros mismos: de subordinación al felipismo.

Ello no quiere decir que no debamos de situar los elementos de autocrítica necesarios, pero debemos de hacerlo desde la valentía y la corresponsabilidad, sin divagaciones y con claridad. Teniendo bien claro, y ello nunca debemos de olvidarlo, que la base de nuestro voto es el compromiso, que la base de ello es la movilización y organización social en torno a un programa independiente, transformador y alternativo, ello no nos impide, sino todo lo contrario, el pulir formas que nos han dañado la imagen porque otros  la han utilizado indirectamente desde la complicidad con la política neoliberal y el felipismo, haciendo caer a IU en la trampa, a veces involuntariamente, a veces radicalizándonos en las formas.

Ha sido un error el haber permitido hace 5 años que la derecha accediera al gobierno de CC.AA y municipios ante la falta de acuerdos programáticos con el PSOE, producto de su nula voluntad, situándonos en este terreno en una radicalización en la que involuntariamente se caía en la estrategia de la pinza con el PP a través de la lectura mediática, y no real, pues la pinza real en torno al contenido de la política neoliberal la hacían otros.

Pero ello sin duda ha dañado nuestra imagen, y en una situación de reflujo, de ausencia de movilización social, no nos ha ayudado a la clarificación de las posiciones de IU con las masas. Nos hemos olvidado de que la izquierda plural en España tiene un arraigo sociopolítico de fuerte tradición antifascista, fundamentado en la lucha durante 40 años contra la dictadura franquista. Nos hemos olvidado que IU hasta 1.996 ha ido recogiendo el voto más crítico y disconforme con la dirección derechista del PSOE. Del hecho de apoyar al PSOE en un municipio o comunidad frente al PP, no debemos de sacar la conclusión de que ello debilita a IU, si ello se hace desde la independencia programática, con otra forma de hacer política, lo que tampoco debe de implicar el tener que llegar a acuerdo sobre la base de un programa (el felipista) que no se comparte. De esta forma conseguimos conectar con el sentimiento de odio a la derecha que existe entre los trabajadores de izquierdas, y evitamos caer en la trampa de la pinza que otros de forma táctica nos metían mediáticamente.

Precisamente el apoyo no crítico al PSOE en otros momentos tanto por el PCE con el voto útil en la década de los 80, como en los inicios de IU, se ha basado en la estrategia de la subordinación al PSOE, ejercer la defensa de nuestro proyecto desde posiciones de izquierda no quiere decir que debamos de permitir que la derecha gobierne, tampoco quiere decir que debamos de practicar una política diferente, entreguista y no crítica hacia las posiciones no transformadoras, sino que no debemos de confundir la ausencia de acuerdo programático en la izquierda plural, con el PSOE, ni con que debamos de subordinarnos, ni que neguemos el apoyo crítico de forma táctica para frenar a la derecha a quienes denominándose de izquierdas practican el neoliberalismo engañando a las masas, ya ganaremos el debate desde la movilización, las luchas y la organización de las masas,  desde la estrategia que pase por la agudización de la lucha de clases, desde la clarificación de las posiciones en torno a las masas frente a la política reformista desenmascarando su naturaleza no transformadora.

Aprendamos de la lección de los comunistas griegos, y de lo que nos decía el propio Lenin advirtiendo a los comunistas ingleses frente al infantilismo:

“Es cierto que los Henderson, los Clynes, los MacDonald y los Snowden son unos reaccionarios incurables. Y no lo es menos que quieren tomar el poder (aunque prefieren la coalición con la burguesía), que quieren gobernar de acuerdo con las rancias normas burguesas y que, una vez en el poder, se conducirán inevitablemente como los Scheideman y los Noske. Todo ello es verdad; pero de esto no se deduce, ni mucho menos, que apoyarles equivalga a traicionar a la revolución, sino que ésta, en interés de ésta, los revolucionarios de la clase obrera deben de conceder a dichos señores cierto apoyo parlamentario…del hecho de que la mayoría de los obreros de Inglaterra siga todavía a los Kerenski y a los Scheidemann ingleses…se deduce de modo indudable que los comunistas ingleses deben de participar en el parlamentarismo, deben ayudar a la masa obrera desde dentro del parlamento a ver en la práctica los resultados del gobierno de los Henderson y a los Snowden , deben ayudar a los Henderson  y a los Snowden a vencer a la coalición de Lloyd George y Churchill.

Proceder de otro modo significa dificultar la obra de la revolución, pues sino se produce un cambio en las opiniones de la mayoría de la clase obrera, la revolución es imposible y ese cambio se consigue a través de la experiencia política de las masas, nunca con la propaganda sola. La consigna “¡Adelante sin compromisos, sin apartarse del camino!”, es errónea a todas luces, si quien habla así es una minoría evidentemente impotente de obreros que sabe (o por lo menos debe de saber) que dentro de poco tiempo, en caso de que Henderson y Snowden triunfen sobre Lloyd George y Churchill, la mayoría perderá la fé en sus jefes y apoyará al comunismo (o en todo caso adoptará una actitud de neutralidad y, en su mayoría, de neutralidad benévola hacia los comunistas). Es lo mismo que si 10.000 soldados se lanzaran al combate contra 50.000 enemigos en el momento en el que es necesario “detenerse”, “apartarse del camino” y hasta concertar un “compromiso” con tal de esperar la llegada de un refuerzo prometido de 100.000 hombres que no pueden entrar inmediatamente en la acción…

El Partido Comunista propone a los Henderson y a los Snowden un “compromiso”, un acuerdo electoral: marchemos juntos contra la coalición de Lloyd George y los conservadores, repartámonos los puestos en el parlamento en proporción al número de votos dados por los obreros al Partido Laborista o a los comunistas…, conservemos la libertad mas completa de agitación, de propaganda y de acción política. Sin ésta última condición es imposible, naturalmente, hacer el bloque, pues sería una traición. Los comunistas ingleses deben de reivindicar para ellos y lograr la libertad mas completa que les permita desenmascarar a los Henderson y los Snowden,…Si los Henderson y los Snowden aceptan el bloque en estas condiciones, habremos ganado, pues lo que nos importa, no es ni mucho menos el número de actas. No es eso lo que perseguimos…Habremos ganado porque llevaremos nuestra agitación a las masas que las habrá irritado el propio Lloyd George, y ayudaremos no sólo al partido laborista a formar mas deprisa su gobierno, sino también a comprender mejor toda nuestra propaganda comunista, que realizaremos contra los Henderson sin ninguna limitación, sin silenciar nada. Si los Henderson y los Snowden rechazaran el bloque con nosotros en estas condiciones, habremos ganado todavía más, pues habremos mostrado en el acto a las masas…que los Henderson prefieren su intimidad con los capitalistas a la unión de todos los obreros. Habremos ganado en el acto ante la masa, la cual…simpatizará con la unión de todos los obreros contra la coalición de Lloyd George con los conservadores…conquistarían la simpatía de las masas, mientras que los Henderson y los Snowden se desacreditarían…

A los comunistas ingleses les es hoy difícil con mucha frecuencia incluso acercarse a las masas, hacer que éstas les escuchen. Pero si yo me presento como comunista y al mismo tiempo invito a votar por Henderson  contra Lloyd George, seguramente se me escuchará. Y podré explicar de modo accesible no sólo porqué los Soviets son mejores que el parlamento, y la dictadura del proletariado mejor que la dictadura de Churchill…, sino también que yo querría sostener a Henderson con mi voto del mismo modo que la soga sostiene al ahorcado; que el acercamiento de los Henderson a un gobierno formado por ellos probará, asimismo, mi razón, atraerá a las masas a mi lado y acelerará la muerte política de los Henderson y los Snowden…comete…inevitablemente un error quien deduce la táctica del proletariado de principios como éste: “El Partido Comunista debe de conservar pura su doctrina e inmaculada su independencia frente al reformismo; su misión es ir en vanguardia, sin detenerse ni desviarse de su camino, avanzar en línea recta hacia la revolución comunista”. Semejantes principios no hacen más que repetir el error de los comuneros blanquistas franceses, que en 1.874 proclamaban la negación de todo compromiso y de toda etapa intermedia. Segundo, es indudable que en este punto la tarea consiste, como siempre, en saber aplicar los principios generales y fundamentales del comunismo a las peculiaridades de las relaciones entre las clases y los partidos, a las peculiaridades del desarrollo objetivo hacia el comunismo, propias de cada país…” (La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo. –Lenin- Ed. Progreso págs. 67 a 75)

En éstos párrafos Lenin nos enseña magistralmente el arte de la táctica política desarrollándola en la experiencia concreta de la posición que los comunistas ingleses deben aplicar ante a una eventual victoria del partido laborista en las elecciones frente a los conservadores, pasando a crítica las actitudes infantiles y dogmáticas del izquierdismo de inicios de los años 20.

Mas adelante en el mismo informe situábamos elementos de análisis en torno a la situación en Catalunya:

“No cogemos el pulso correcto de normalización y posibilidades en relación a IC. En cambio es positivo el intentar incorporar la aportación de los 20.000 votos verdes con el acuerdo de coalición con ellos. Se nos hace difícil entender que en Catalunya, por la riqueza de su formación social, hay un espacio de entre 25.000 a 90.000 votos de carácter extra-parlamentario…visto desde una óptica global de Catalunya, no es más que una parte de la expresión de la crisis de la izquierda en general, y en particular, de la izquierda transformadora. Izquierda transformadora de una base social muy amplia compartida por diferentes referentes políticos

Se da un fenómeno penoso. Cada componente de la izquierda transformadora está satisfecho de sus resultados. Unos porque creen que suben un poco e interpretan el sentido gradual que esto es indicativo de futuro, como únicos intérpretes del espacio social transformador. Otros, que habiendo descendido bastante sus resultados pero manteniendo diputados, lo interpretan como una victoria que les indica que la izquierda transformadora debe de vertebrarse en su entorno…Somos parte de lo mismo. Cada uno somos expresión de una fracción de la misma base social transformadora. Somos expresión cada uno de una pequeña fracción de la clase obrera. Fundamentalmente, la mayoría de la base electoral que se abstiene nos está indicando que tenemos que salir del escenario de la ruptura, que debemos de actualizar las propuestas y las formas de hacer.”

En este punto en relación a Catalunya el partido caemos en el análisis parcial y electoralista. Se identifica de forma mecánica el incremento de 20.000 votos mas en relación a las elecciones, como votos en exclusivo de los verdes por el acuerdo de coalición con ellos, minusvalorando el trabajo militante que hemos tenido los comunistas en particular y EUiA en general para hacer conocer pese a las adversidades las siglas aún desconocidas por parte importante del electorado de la izquierda transformadora y con la confusión de que votar a IC es votar a IU en Catalunya.

Se sitúa que es difícil comprender el cómo con la riqueza de una formación social catalana avanzada en lo económico y social pueda existir una fuerza política transformadora de carácter  extraparlamentario, olvidándonos que nosotros mismos el PCC en 1.984 nos quedamos a un paso de sacar 3 diputados en las autonómicas, siendo hasta ahora el mejor resultado que hemos obtenido electoralmente solos, olvidándonos de que en aquel momento a pesar de la capacidad de movilización y militancia sociopolítica con que contaba el partido, las siglas del PSUC seguían pesando electoralmente mas en el espacio comunista catalán. Que la recuperación de ese espacio en torno a la fundación de IC participamos activamente nosotros, que posteriormente en coalición electoral teníamos representación en el parlament de Catalunya con 2 diputados del PCC en las primeras que concurrió IC, y con 1 (el camarada Fidel Lora) en las penúltimas. Siendo por tanto un período de tiempo bastante corto (18 años) en donde el electorado denominado de la izquierda transformadora (a la izquierda del PSOE) se ha movido entre las siglas PSUC, PCC, IC, IC Els Verds, EUiA, y nuestra modesta franja que representamos se ha movido en torno a 5 siglas: las del PCC, IC, de la PEC (Plataforma d´Esquerres de Catalunya), IC-Els Verds y EUiA (la UE –Unitat d´esquerres- rebautizada en 1.998).

No hay que olvidar que EUiA parte de cero, que hemos tenido poco tiempo para desarrollarnos organizativamente, que se nos ha metido 3 elecciones de golpe en menos de un año, que hemos tenido en contra a los medios de comunicación que nos han marginado potenciando a IC, y que fundamentalmente Catalunya no es una isla en el estado español, y el vendaval neoliberal y de la desmovilización ha afectado a nuestro electorado. Eso si de verdad nos creemos que no se obtienen resultados electorales rápidos, a no ser que nos deslicemos hacia análisis posibilistas, y de marketing, o caigamos en valoraciones derrotistas.

Es cierto lo que situábamos en el Informe cuando afirmamos que el espacio de la izquierda transformadora está en crisis, la existencia de una base social amplia competida por varios referentes políticos (EUiA e IC), que se hacen valoraciones en clave sectarizada en la disputa por ese espacio, que somos parte de la misma base social, y que dicha base social nos indica de forma no consciente pero sí en estadística de votos, la necesidad de salir del escenario de ruptura. Pero esto no basta por sí solo, debemos de clarificar los temas no sólo basta con señalarlos y ya está. La base social amplia por la que competimos EUiA e IC es una base hoy por hoy mayoritariamente electoral, mas allá de su contenido social de clase y su carácter ideológico, no salimos de la esfera electoral pura y dura. Por otra parte, no son válidos los análisis que sitúan como positivos el ligero avance electoral de EUiA, por que no llegamos a las expectativas abiertas y porque no tenemos una base social estable organizada que combata el vendaval neoliberal en Catalunya; ni tampoco son válidos los análisis que hacen desde IC aferrándose a la lectura electoral de lo positivo que son los resultados al mantener representación parlamentaria, cuando la debacle electoral (pérdida de votos) afecta a Catalunya tanto o mas que en el resto del estado español, si hablamos de la misma base social en términos de representación electoral, del espacio de la izquierda transformadora.

También es cierto que el electorado nos llama a la rectificación, a la superación del escenario rupturista, pero ¡cuidado aquí!, porque esta llamada se viene haciendo desde hace 13 años, recordemos el escenario de unidad electoral abierto con el nacimiento de IC como formación política unitaria y plural en 1.987, la suma mecánica no se dio, y el retroceso electoral se materializó, sacando lectura negativa los sectores mas derechosos de IC que a partir de aquel momento nos quisieron ver fuera de IC (1). Tampoco existía la movilización social en aquel escenario histórico-concreto en Catalunya y España, recordemos que no se convocó huelga general por un solo voto de diferencia en la Ejecutiva confederal de CC.OO en 1.987. Tampoco es una llamada consciente del electorado, pues no existe la movilización social, ni la sociedad civil alternativa altamente organizada, para que las diferentes propuestas de los que competimos por el espacio de la izquierda transformadora se muevan mas allá del espacio electoral, en el terreno de la lucha de clases a todos los niveles, de la alternativa política, cultural, social, de ideas, de movilización de clase, dentro de este amplio espacio donde las masas a través de la acción y la organización adquieren conciencia de clase.

Tampoco debemos de olvidar los siguientes presupuestos para la Unidad de acción, dos no se juntan si uno no quiere, porque cuando hablamos de normalización de relaciones con IC, no debemos caer en el voluntarismo, no es precisamente ansias de unidad lo que han demostrado hacia nosotros los dirigentes de IC, si cambian de actitud, será positivo, pero sino deberemos de descartar al menos por el momento tal variable, sin dejar de expresar nuestra voluntad unitaria del espacio. Dos no se pelean si uno no quiere, aquí evidentemente no debemos de confundirnos, la ruptura de IC con IU se da mas allá del marco autonómico, es una ruptura de proyectos enfrentados, a niveles nacional, estatal e internacional, representamos el mismo espacio electoral de la izquierda transformadora, pero no es menos cierto que las propuestas, programas y estrategias de IC y la denominada Nueva Izquierda han sido y son de contenido reformista y no transformador, a favor de Maastrich, a favor de la reforma laboral del 97, a favor del recorte de pensiones, contra la movilización social y sostenida, etc. Siendo lo mas gordo y dañino de todo ello la actitud antidemocrática de quienes no asumieron los resultados de las últimas asambleas federales de IU lanzándose a una campaña de acoso y derribo de IU en el ámbito estatal, confluyendo no una, sino muchísimas veces con las posiciones mas felipistas del PSOE (voto útil).

Lo recuerdo por que cuando hablamos de normalizar, ello no sólo es entorno al espacio del ámbito catalán en sí, sino en las relaciones con IU, y ello hoy por hoy es difícil porque los dirigentes de IC no comparten en la praxis el fenómeno de la izquierda no sólo transformadora como hemos dicho, sino plural y democrática, entendiendo ambas como un ejercicio de no corresponsabilidad y ejercicio del boicot a los acuerdos tomados, ello no puede volver al repetirse jamás si de verdad nos creemos en la necesidad de salir del escenario de ruptura mas allá incluso de lo electoral. Para el partido la defensa de una formación de izquierdas alternativa y transformadora no nos exime de defender pluralmente nuestra identidad y posiciones comunistas, pero ello no nos exculpa de nuestras responsabilidades, somos demócratas al acatar los acuerdos mayoritarios de la formación de EUiA guardando nuestra identidad como partido, y somos corresponsables desde EUiA con IU compartiendo el mismo proyecto, lo contrario sería engañarnos nosotros mismos, esto IC no lo comparte hoy por hoy, y en el terreno electoral sólo fortalecen las posiciones del bipartidismo, no las del espacio transformador que contradictoriamente dicen representar y por el cual compiten.

En julio del 2.000 se aprueba un Informe por el C.C del partido apostando por el impulso de IU, previo a la Sexta Asamblea, en el cual volvíamos a situar el análisis de las elecciones y realizábamos planteamientos y propuestas concretas:

“Se produce un acuerdo que aunque apresurado, insuficientemente elaborado y bajo mínimos, abría la puerta a una nueva etapa para el avance de las izquierdas. La aceptación del acuerdo por IU fue, a nuestro entender, acertada. Le permitió contener la caída electoral y abrir camino a posibles avances en la unidad de acción de las izquierdas. Pero no pudo impedir unos malos resultados electorales el 12 de marzo. Estos fueron, más que un triunfo de la derecha, un fracaso de las izquierdas, que recibieron un castigo de los votantes, sobre todo en forma de abstención, por los errores acumulados en el último período…

…La crisis re-abierta después de la Quinta Asamblea no es una crisis del proyecto, sino de su gestión, de la divergencia entre el discurso y práctica…Los acuerdos de la Quinta Asamblea fueron válidos, pero ha habido a nuestro entender, omisiones y errores graves en su ejecución. Para el PCC es necesario que IU reflexione sobre cómo corregirlos: cómo recuperar una relación de colaboración con los sindicatos de clase, y otras organizaciones sociales; cómo mejorar la capacidad de trabajo de relación con la sociedad; cómo transmitir los mensajes; cómo actualizar las propuestas y las formas de movilización; cómo hacer avanzar la propuesta de Estado plurinacional, federal, democrático y solidario; cómo restablecer o mejorar la relación con las diversas izquierdas nacionales.”

En el primer párrafo el partido volvemos a analizar los resultados de las elecciones para IU y EUiA valorando en positivo el acuerdo de mínimos entre IU y el PSOE, como un elemento que ayudó sin duda a frenar la caída electoral de IU, y a la misma vez lo valorábamos como positivo de cara a caminar hacia posiciones de unidad de acción entre la izquierda, señalando no obstante los malos resultados atribuidos a los constantes errores cometidos por la izquierda, yéndose una parte importante de los votos a la abstención, sin señalar con exactitud la gravedad de la responsabilidad que han tenido la dirección del PSOE en el terreno de la desmovilización social y en el terreno de la aplicación-acatamiento de la política neoliberal durante años anteriores hasta la fecha, aquí es necesario no olvidarlo desde el partido si de verdad queremos contribuir a realizar una lectura científica y no desiderativa, ni subordinada a nadie.

En el segundo párrafo hablamos de la crisis en IU desde la Quinta Asamblea, y de forma sorprendente decimos que la crisis de IU es de gestión y no de proyecto, incurriendo en una grave omisión, la crisis de IU que se externalizó mediáticamente para algunos (la Nueva Izquierda) si que era de proyecto, afectando muy duramente y en negativo no sólo a la imagen externa de IU sino que mermaba sus posibilidades de desarrollo mas allá de lo institucional y mediático, en el terreno de la movilización y la organización social, siendo el papel de PDNI en este proceso y quienes se identificaban con este proyecto enfrentado al de IU, un papel nefasto que debilitaba internamente a IU. Por lo tanto no han sido las dificultades de la gestión del proyecto, sino la convivencia de dos proyectos enfrentados que al no respetarse las normas de funcionamiento y los acuerdos programáticos y de estrategia, han sofocado en gran parte la capacidad de desarrollo organizativo de IU.

Posiblemente haya habido omisiones en la aplicación de los acuerdos por parte de la dirección mayoritaria de IU, pero es un error situar correcciones sobre el terreno de las relaciones con el sindicalismo de clase, cuando IU ha acordado y nosotros mismos hemos compartido elementos de contenido que la dirección mayoritaria de CC.OO y UGT no sólo no han respaldado sino que han contribuido a que no fraguase la necesaria alianza de lo político con lo social en la lucha contra el neoliberalismo, cayendo en posiciones pan-sindicales, en el apoliticismo, y afines a los intereses del felipismo de acoso y derribo de IU. Nosotros mismos hemos apostado por las 35 horas por ley como propuesta universalizadora mas coherente desde posiciones de clase y de la movilización social para avanzar hacia conquistas sociales en el terreno de la defensa del empleo y su reparto, nosotros mismos hemos apostado por la necesidad de defender la movilización social sostenida incluyendo la huelga general, como herramienta imprescindible en la lucha contra la derecha y la estrategia neoliberal, nosotros mismos hemos combatido con propuestas el proceso de integración de la UE en torno a Maastrich, frente a posiciones de asentimiento crítico que se habían introducido en el movimiento sindical, etc.

Por todo ello, no podemos hablar de correcciones sin mas, sin hacernos una autocrítica bien de que tenían razón ellos  (el PDNI y Gutiérrez) y que IU se ha equivocado de cuajo, o que sin abandonar nuestra estrategia, deberíamos de cambiar en las formas para avanzar con nuestra tropa porque es necesario salirse de la confrontación que mediáticamente se nos quiere meter con el claro objetivo de dificultar que nuestras propuestas lleguen al sindicalismo de clase, es decir, debemos de clarificar esto, sino estamos condenados a confundir y a ser confundidos, el proceso es así, no como nos gustaría, no se pueden hacer cortes y giros de timón a bocajarro sin analizar pausadamente y ponerse a trabajar para hacer avanzar nuestra estrategia en la política de alianzas hacia un elemento tan importante para la izquierda como lo es el sindicalismo de clase organizado y CC.OO en lo particular.

Hemos concluido por la experiencia que nos interesa que se normalicen las cosas con los sindicatos y que la vida interna de CC.OO también se normalice para que las posiciones y el debate de ideas sea más fluido y se produzca, sin abandonar nuestras ideas pero dentro de las organizaciones de clase.

La política de confrontación no ha sido ni será la estrategia de los comunistas ni de IU, ha sido y por desgracia seguirá siendo la estrategia de los reformistas y los defensores del liquidacionismo. Algo hemos aprendido, no caer en la trampa salvando los obstáculos, ello no quiere decir rectificar nuestras posiciones ni tan siquiera corregirlas, sino avanzar en los métodos de trabajo, de relación con los movimientos sociales y de lucha democrática con las masas, sin  caer en la posiciones de auto-marginación ni de entreguismo.

Por último cuando hablamos de reestablecer relaciones o mejorarlas con las izquierdas nacionales, no clarificamos hacia cuales y a qué niveles, pero si nos referimos hacia aquellos que electoralmente compiten con el espacio de IU, no podemos olvidar que el proyecto de movimiento político y social al cual aspiramos desde EUiA e IU debe de ser corresponsable en el ámbito estatal y la política internacional, de lo contrario nos haríamos trampas y engaños. No podemos olvidarnos del papel jugado interesadamente por algunos de romper el proyecto transformador de IU defendiendo otras posiciones desde el boicot a lo democráticamente decidido en las Asambleas federales de IU, y apostar involuntariamente por la consolidación en España del bipartidismo político. No obstante, es necesario que las propuestas nuestras y de IU vayan en la dirección de mejora de relaciones y recomposición del espacio, pero sin hacernos vagas ilusiones y sin abandonar nuestro proyecto y modelo de hacer política diferente.

Más adelante realizamos en el Informe propuestas concretas sobre la estrategia y la táctica que desde IU se debe de elaborar para el actual período:

“…Consideramos que IU habría de hacer cada vez mas real y efectivo su carácter de fuerza alternativa, una fuerza cada vez mas útil y eficaz en la construcción de la alternativa democrática al neoliberalismo y mas allá la alternativa socialista al sistema capitalista. En las actuales condiciones de auge del capitalismo en su versión neoliberal, que se expresa en la amplia mayoría absoluta del PP, se hace imprescindible, para hacerle frente con éxito, la unidad de acción de la izquierda en la movilización social y en la acción institucional para desarrollar y realizar alternativas concretas y efectivas de solución a los problemas inmediatos y satisfacer aspiraciones de mejora en las condiciones de vida y de trabajo. Esto exige un salto cualitativo en la política de unidad de acción de la izquierda desde un planteamiento de programa mínimo, buscar por diferentes vías, ámbitos y niveles y encontrar puntos de coincidencia sobre los que trabajar conjuntamente, tanto en la sociedad civil como en las instituciones.”

“Para el PCC es necesario situar en primer plano el objetivo de que en IU estén todas las fuerzas políticas de la izquierda transformadora, todas las fuerzas a la izquierda del PSOE, recuperar e incorporar fuerzas políticas y sociales. Esto requiere mejorar la capacidad de gestionar la pluralidad desde la convicción de que el fortalecimiento de todos y cada uno de los partidos y corrientes que la integran contribuye al fortalecimiento de IU. Creemos que los diferentes partidos y corrientes han de participar y corresponsabilizarse en la dirección, tanto en el tema de decisiones como en su ejecución, con lealtad y respeto a los acuerdos. Es necesaria una mayor cohesión interna y coherencia en los mensajes a la sociedad, saliendo de la cultura de la confrontación y la competitividad interna compartimentada, y evitando que las diferencias internas aparezcan públicamente como confrontación entre proyectos alternativos, Es posible y necesario, a nuestro entender, hacer compatible el debate de ideas y la pluralidad ideológica con la unidad en la realización del programa común”.

En estos dos párrafos el partido planteamos en primer lugar el objetivo estratégico de convertir a IU en una fuerza alternativa frente al neoliberalismo y en la lucha y construcción del socialismo; en segundo lugar concretamos que el actual período político se caracteriza en España bajo un gobierno del PP con mayoría absoluta y sin ningún problema adverso para la ejecución global de la política-económica neoliberal; en tercer lugar situamos la necesidad táctica de establecer en el momento una unidad de acción de toda la izquierda, PSOE incluido, que haciendo frente al neoliberalismo, deba de partir no sólo desde lo institucional, sino desde la movilización social; en cuarto lugar se sitúa como primer paso la configuración de un programa mínimo que haga converger a la izquierda tanto en el parlamento como en la calle. Algo que hasta ahora ha sido inédito, no en la teoría, sino en la praxis, a no ser que queramos confundir el acuerdo pre-electoral entre el PSOE e IU como algo mas que un paso definitivo a la unidad de acción mas allá de lo institucional y del momento electoral.

A partir de ahí el partido entramos en el otro párrafo a plantear lo interno de IU dando soluciones que superen la anterior etapa de interiorización y confrontación, en primer lugar situamos la necesidad de que todo lo que esté a la izquierda del PSOE gravite en torno a IU con el objetivo de recuperar fuerzas políticas y sociales; en segundo lugar situamos la pluralidad como elemento necesario para fortalecer la unidad de todos en torno a la gestión del proyecto y la organización de IU; en tercer lugar situamos que ello significa el respeto al momento democrático de las decisiones, es decir la lealtad y vinculación a los acuerdos de IU garantizando así la cohesión interna y externa en los mensajes y propuestas a la sociedad desde IU; en cuarto lugar se sitúa de forma no muy clara la necesidad de que no aparezcan proyectos enfrentados.

Donde debemos de clarificar más, no debe de existir más que un proyecto, el alternativo y transformador de IU, haciendo convivir en el funcionamiento y la praxis de IU la pluralidad ideológica con la unidad en torno no sólo al programa, sino lo que es más importante, en torno a la estrategia política y social. Y ello es algo que por desgracia hasta ahora las denominadas izquierdas periféricas no han practicado. Seguiremos planteándolo los comunistas, dentro del espíritu unitario que siempre nos ha caracterizado en las propuestas, sin perder la esperanza en ello, ni tampoco los principios, pues tenemos claro que quien no quiere ser corresponsable en la estrategia y el proyecto, no se le puede obligar, a no ser que cambiemos nosotros mismos no de táctica sólo, sino de estrategia política para acercarnos a ellos, lo que ante la evidencia es impensable.

 

TERCERA PARTE: Síntesis, recuperemos la dialéctica.

Premisa

Creo que debemos de hacer una reflexión profunda de nosotros mismos, sin interiorizaciones de ningún tipo. Porque no es posible que sepamos calibrar las fuerzas de nuestros enemigos de clase o contrincantes políticos sino sabemos calibrar nuestras propias fuerzas, si la menospreciamos o si en vez de sumar vamos restando. Ello he intentado hacer hasta aquí, utilizando categorías de la dialéctica hegeliana en los 3 encabezamientos (tesis-antítesis-síntesis) para dar una descripción de la realidad, de que nuestro análisis ha sufrido un corte en el tiempo, de que hemos dado un salto sin continuidad en el tiempo de nuestra propia historia, en los acuerdos partidarios enumerados hasta aquí.

No hemos seguido la dinámica de la dialéctica marxista, la cual no es metafísica, por que la metafísica analiza los elementos aisladamente sin encadenamiento alguno, ni mecanicista, porque el mecanicismo cae en el evolucionismo chato, que entiende el desarrollo como línea ascendente, sin retrocesos y a veces hasta sin lucha de contrarios.

Si empleo estos títulos hegelianos no es para caer en su defensa sino para situar por dónde nos estamos moviendo todavía. La síntesis nos debe de servir aquí para recuperar la dialéctica marxista, para avanzar y no romper el aspecto revolucionario, para cambiar lo viejo por lo nuevo, sin cortes en el tiempo guardando la continuidad en el tiempo hetereogéneo de los diversos aspectos de la realidad, para no cortar en el pasado con lo revolucionario y los entes humanos que formamos parte de la contradicción en el campo de la militancia política, para entender nuestro propio desarrollo en espiral, concluyendo que hemos vuelto al mismo punto de partida de hace 17 años en la política de alianzas (propuesta de Front D´esquerres), para actualizarla, para no negar el pasado de nuestras propuestas válidas en otros momentos de flujo, y para unificar la fuerza de que disponemos en el conjunto de la militancia y cuadros del partido huyendo de métodos de exclusión aunque nos equivoquemos tanto individual como colectivamente.

Pero lo que no debemos de hacer, es caer en posiciones sectarias que nunca ayudan ni al debate, ni al cumplimiento completo y siempre de los acuerdos tomados por el partido. El que escribe confiesa haber vulnerado por una sóla vez un acuerdo tomado por el C.C  en la pasada Segunda Asamblea de EUiA dando mi voto a la lista transversal no por estar de acuerdo tanto con lo que defendía dicha lista, sino por no compartir métodos sectarios de demonización, en el debate que se han apoderado no sólo de camaradas que iban en la lista transversal sino de camaradas con mucha responsabilidad, lo que me preocupa muchísimo mas, porque el papel de éstos  debe ser mas dirigir que fiscalizar, y no por decreto administrativo, precisamente.

No tengo justificación por ello, pero si entramos en la retahíla de dimes y diretes, hay que tener autoridad moral para ser un sectario en estos temas, pues ya en la Primera Asamblea sentí indignación cuando apoyé la propuesta que el C.C del partido aprobó sobre las siglas, mientras otros camaradas (algunos con mucha responsabilidad) ni tan siquiera votaron y ni tan siquiera se asumió la Presidencia de EUiA por el secretario general.

¿Es entonces verdad que cometemos errores en lo individual todos/as?. Tengamos paciencia y no actuemos en clave interna. El centralismo democrático es nuestro arma mas preciada, no debemos de abandonarla nunca, os lo dice uno que ha defendido siempre menos una vez la política del partido. Pero no la utilicemos cuando interese en clave “aparato” (igual que ciertas prácticas que los comunistas hemos combatido allí donde se nos ha marginado o perseguido por ser y representar lo que somos), sino como una norma mas allá de lo estatutario, ÉTICA PRODUCTO DE LA PRÁCTICA DEL MILITANTE COMUNISTA, DE LA QUE NADIE ESTÁ LIBRE NI POR SER DE LA BASE, Y NI MUCHO MENOS POR SER DE LA DIRECCIÓN. Y tampoco olvidemos que uno de los principios del centralismo democrático es el sometimiento de los organismos inferiores a los superiores del partido, y ¡claro!, a veces nos confundimos o quedamos cortos, no sólo se habla del comité de célula o barrio o localidad o intermedio, que deben seguir las directrices del Comité Central, se habla de algo más, que ya lo señalara Lenin en su controversia contra Mártov, el sometimiento al órgano supremo del partido, que es ni más ni menos que el Congreso. Precisamente quienes se saltaron los acuerdos del Vº Congreso del PSUC por mucho que “controlara” los órganos ejecutivos y centrales del partido, vulneraron el centralismo democrático al saltarse los acuerdos mayoritarios del congreso, lo mismo pasó en el PCUS cuando organismos y dirigentes del partido decidieron en contra de la voluntad del pueblo, disolver la URSS. A veces cuando se cae en el tacticismo, se olvida que se cae en este “errorcillo” fraccional.

En el espíritu de la unidad ideo-política, del trabajo militante y del cumplimiento de los acuerdos del partido, y para encontrar posiciones constructivas evitando caer en la autodestrucción, creo que debemos saludar el trabajo realizado por los camaradas en SEAT, en Telefónica, en la USCOB, en la Federación del Metal de CC.OO, tanto en los procesos congresuales como en el día a día, en Sant Joan Despí, en Ciutat Badía, en el parlament, etc. Y también debemos saludar el avance importantísimo conseguido en la última Asamblea de EUiA por el partido, donde también nos ha salido bien que al final consigamos que 5 camaradas del partido salieran en otra lista (la transversal). A pesar de las discrepancias y de lo dicho debemos de aprender superando la etapa, con posiciones sectarizadas no aprenderemos, pero tampoco saldremos de la metafísica hegeliana en la que nos estamos metiendo, y no quemaremos las etapas.

Tengamos calma y no seamos sectarios, todos somos “pocos y buenos”, no vayamos a las manos, en el debate de ideas claro está.

Defendamos posiciones claras, y salgamos del método hegeliano, recuperando la dialéctica marxista tanto en el análisis como en la práctica, ello indica no soltar lastre como en anteriores ocasiones de nuestra militancia valiosa, no rompamos a diestro y siniestro con todo nuestro pasado mas valioso, renovemos todo lo necesario y rectifiquemos análisis no válidos, pero sin perder el contacto y la concatenación del fenómeno partidario.

Y si no hagamos un paréntisis y comparemos la situación del PCE en la Sexta Asamblea de IU, con militantes del PCE participando en las 3 listas, 2 de las cuales no eran oficiales, ¿acaso vamos a compartir nosotros que aquellos militantes del PCE en las listas de Llamazares y Maestro deban de ser marginados en el PCE? ¿Acaso Díaz Cardiel o Anguita deberían de ser apartados de la dirección por lo que nosotros entendemos trabajo marginal? (Sinceramente creo que NO se les debería de apartar) ¿Acaso debemos de apoyar a Paco Frutos si aplica la persecución como método o hacer lo mismo nosotros en el PCC?. La situación del PCE ha sido y es mas delicada desde el punto de vista de la democracia interna y el fraccionalismo, y los que apostamos por la organización leninista debemos de hacer una lectura diferente, no sectaria, nosotros estamos muy lejos de una situación interna de fracción, no vayamos a dar pasto ahora a “salvadores del partido” mostrando las debilidades y miserias que no corresponden a una organización de carácter leninista.

No olvidemos que ya no estamos en el Siglo XVIII el siglo de las luces y la utopía, ni en el siglo XIX el siglo de las ciencias y el productivismo, ni en el Siglo XX el siglo de las revoluciones sociales triunfantes frente al imperialismo, estamos en el siglo XXI el siglo que comienza con la herencia de la derrota de las revoluciones, ante lo cual es necesario la recomposición primero comunista y luego de la izquierda.

Si algo hemos aprendido los comunistas es que no nos vale la utopía, sino la ciencia en el arte de la política, no nos es suficiente la lectura productivista para alcanzar el socialismo sino va acompañada de la agudización y organización consciente de la lucha de clases, no nos vale la revolución por decreto ni exportada sino la mas amplia democracia del estado obrero y socialista, lo que si nos vale es la capacidad subjetiva del partido primero y las masas después para dirigir y hacer el proceso revolucionario completo. POR ESO AQUÍ NO SOBRA NADIE EN EL PARTIDO, NOS FALTAN MAS COMUNISTAS Y MAS TRABAJO ENTRE LAS MASAS, ES NECESARIO Y ES POSIBLE.

Período político actual

Los comunistas estamos obligados a definir el período político actual dialécticamente, para no perder cuerda con nuestras raíces ni ser pasto pasivo sino activo y dirigente de la realidad actual.

Nos encontramos en una etapa donde el debate mas fuerte en IU y el espacio electoralmente confluido por la base social de la izquierda transformadora, se sigue dando sobre la subordinación o no hacia la política de la socialdemocracia, ya sea en su versión clásica o en su vertiente socioliberal; si la izquierda transformadora lleva propuestas transformadoras con estrategia propia o con contenido electoralista. Si tenemos un proyecto corresponsable internacionalista, solidario y de clase o fraccionado, sin bases clasistas que consoliden el bipartidismo en el estado.

Confluimos bajo una coyuntura mundial donde la acumulación capitalista ha pasado del modelo keynesiano-fordista al neoliberal de desmantelación de las conquistas del movimiento obrero, donde la internacionalización de las relaciones de producción capitalistas y el desarrollo de las fuerzas productivas se da bajo la hegemonía mundial del imperialismo yanky y las multinacionales capitalistas entrelazadas con sus estados imperialistas, floreciendo las contradicciones Inter-imperialistas por el nuevo reparto Neo-colonial del mundo y sus recursos, propagándose la militarización y las guerras regionales como mecanismo de reparto y anticrisis.

La nueva situación ha abierto posibilidades en el seno de la izquierda de otra lectura mas clasista, mas desde posiciones marxistas y menos posibilistas, la nueva correlación de fuerzas objetivamente sitúa el debate incluso dentro de la socialdemocracia, donde hay sectores que desmarcándose de la denominada tercera vía se desliza hacia posiciones mas socialdemócratas, mas a la izquierda. Es una situación objetiva, donde falta todavía el elemento subjetivo, es decir la capacidad y voluntad dirigente de los socialistas para unirse a la izquierda plural. Pasos precarios se han dado en este sentido en Francia.

No obstante, no debemos de olvidar que los ritmos no son los mismos, los comunistas e IU supimos contener en su momento el influjo que suponían para las posiciones revolucionarias la caída de la URSS en la lucha de clases, hoy hay otras fuerzas políticas y sociales que todavía no lo ven, pues a principios de los 90 se situaron en la lectura anticomunista y derechizaron sus posiciones, pero pueden situarse mas a la izquierda hoy en función de la ofensiva neoliberal, hablamos de la socialdemocracia, la otra izquierda “transformadora” y el movimiento sindical de clase. Es sólo una posibilidad, hay ritmos diferentes, se puede llegar a confluir tácticamente o no frente al enemigo común, la derecha hoy con la mayoría absoluta del PP en el gobierno, y el neoliberalismo.

Estrategia y táctica comunista

LA ESTRATEGIA engloba el análisis de la correlación y distribución de las fuerzas de las clases dentro de un país y a nivel mundial,.de la determinación del adversario principal, de la dirección principal de lucha y las fuerzas propulsoras (motrices, principal y dirigente) de un proceso revolucionario. La estrategia cambia con la culminación de una etapa estratégica y el comienzo de otra, es decir, con el cambio de la distribución  de las fuerzas de clase en torno al poder político y su carácter de clase. En cada una de ellas el partido comunista traza una línea determinada con vistas a cumplir las tareas básicas y revolucionarias que van surgiendo.

La consideración objetiva de la distribución de las fuerzas de clase permite determinar con acierto a los aliados de la clase obrera en una etapa estratégica concreta y procurar la formación de una amplia agrupación de fuerzas de clase y políticas para la lucha conjunta por objetivos comunes. Estas otras clases y fuerzas sociales, que puedan aliarse a la clase obrera, luchan por sus propios intereses. La tarea de los comunistas consiste en tomar en consideración todos los intereses de los aliados potenciales para unirlos en torno a la clase obrera sobre la base de la comunidad parcial de estos intereses o la existencia de un adversario común. El arte de la estrategia consiste en concentrar todas las fuerzas en el sector principal y asestar el golpe decisivo al enemigo máximo. Hoy el enemigo principal de clase es el imperialismo y su política neoliberal.

La estrategia de un partido comunista se elabora en los congresos. Sintetizamos aquí los diversos elementos de los que consta:

a)   Los objetivos políticos en la época actual. Nuestro programa aprobado en los 4 últimos congresos (desde el VII° en 1.985), señala que la estrategia hoy es la lucha por la democracia político y social, la cual a través de las transformaciones que en su desarrollo se conquisten, nos colocará en el camino hacia la revolución y el socialismo.

b)   Identificación del enemigo de clase principal. El imperialismo, las multinacionales y la oligarquía financiera. Los cuales son hegemónicos en nuestro país. Definir el sistema de contradicciones antagónicas y no antagónicas, principales y secundarias del período y la época.

c)   Los aliados estratégicos. El movimiento obrero en general, y CC.OO en el movimiento sindical, los trabajadores terciarios y autónomos, los campesinos y pageses pobres, los intelectuales, los estudiantes, los profesionales, la pequeña burguesía. Las masas organizadas en movimientos sociales (AA.VV, Paz, ecología, mujer, estudiantil, etc).

d)   La lucha por la paz y un nuevo orden económico internacional, contra el neoliberalismo en defensa de las conquistas del movimiento obrero, como objetivo de nuestro partido, el movimiento comunista internacional, las fuerzas anti-imperialistas y la izquierda transformadora.

e)   El carácter LENINISTA del partido. Partido de vanguardia de clase y de masas, la dirección colectiva, el centralismo democrático, el ejercicio de la crítica y la autocrítica a todos los niveles, y la formación teórica de los cuadros y militantes. Hay que integrar en el partido a un gran número de militantes simultaneándo con la formación política de muchos cuadros que sean capaces de dirigir e intervenir en los movimientos de masas. De esta forma podemos jugar el papel de vanguardia en la sociedad capitalista desarrollada.

f)     Estudiar la correlación de fuerzas relativa entre nuestros enemigos de clase (fracciones y bloques dominantes en el poder político-económico), y entre el movimiento obrero y sus aliados, a fin de poder determinar las formas que deberá tener la táctica en cada momento histórico.

LA TÁCTICA de los partidos comunistas se subordina  a la estrategia, está orientada al cumplimiento de las tareas corrientes, diarias, de carácter concreto del movimiento revolucionario en el marco de una estrategia dada, y por eso es más difusa y móvil. La esfera de la táctica incluye la determinación de la política del partido en una u otra situación concreta, la consideración de los cambios en la correlación de las fuerzas políticas, la elección de formas y métodos de lucha y organización que correspondan a la coyuntura política y contribuyan al logro de los fines estrategia. La táctica no es igual en condiciones de flujo revolucionario de las masas donde se sitúa a la ofensiva que en condiciones de reflujo y defensiva. La táctica presupone el dominio de diversas formas de trabajo entre las masas.

En la lucha de clases existen diferentes formas de lucha económicas (huelgas, ocupación de fábricas, etc), ideológicas (ediciones escritas, orales, audovisuales e informáticas de orientación revolucionaria, campañas electorales, etc.) y políticas (lucha electoral, insurrección popular, etc.). El marxismo-leninismo admite que la lucha de clases puede tomar diversas formas, las cuales sólo pueden ser juzgadas en función de la coyuntura política del momento, y si queremos ser vanguardia nos corresponde al partido comunista generalizar, organizar y dar un carácter consciente a la lucha de clases. El partido debe determinar cuál es la forma de lucha principal en cada momento y cómo deben subordinarse las demás formas, organizándolas de apoyo a la principal.

Un partido comunista no puede limitarse a seguir las formas de lucha que aparecen espontáneamente en las masas. Debe de lograr elevar y transformar dichas formas de lucha en medios eficaces para la realización de los intereses de clase en base a la estrategia política adoptada.

No siempre los intereses de clase se realizan de forma inmediata. Es necesario pasar por etapas diferentes, lucha contra la dictadura por la democracia en alianza de la clase obrera con otras clases incluyendo a sectores democráticos de la burguesía, lucha por la profundización de la democracia y el socialismo en alianza con las clases oprimidas (campesinado, pequeña burguesía, capas nuevas de trabajadores asalariados, etc), donde el partido de la clase obrera empieza a dirigir con las masas las tareas de la supresión definitiva de la explotación.

Suponiendo la  existencia de diferentes etapas de lucha todo partido comunista debe de fijarse un programa mínimo en el que figurarían las metas de la primera etapa (lucha por la profundización de la democracia burguesa) y un programa máximo que realizaría la supresión de la explotación y la construcción del socialismo.

Fijado el programa mínimo propio de la primera etapa del desarrollo de la lucha de clases, es necesario dotarse de una estrategia de lucha para conseguir los objetivos, donde para cumplir los fines estratégicos es necesario poder movilizar a las masas, porque sin ellas nunca habrá ni cambios ni revolución. Y para movilizar a las masas hay que partir de sus intereses inmediatos. No podemos proponer a las masas fórmulas abstractas que no se entienden, es necesario proponer fórmulas concretas de acción de acuerdo con la coyuntura política de cada momento. Sólo un partido que está en contacto con las masas en sus diversos frentes de lucha, que conoce sus intereses inmediatos, que sabe medir su potencial revolucionario, puede establecer las consignas tácticas a cada momento histórico.

Por el contrario, los partidos comunistas que lanzan consignas abstractas que son correctas desde el punto de vista estratégico, pero que no significan nada para las masas ya que no aparecen ligada a sus intereses inmediatos, nunca se podrán reconocer como auténtica vanguardia revolucionaria.

En síntesis podemos definir como factores de la táctica:

a)   Las formas de lucha: económicas, políticas e ideológicas, con contenido pacífico o no pacífico.

b)   Las formas del movimiento: la ofensiva, la defensiva y el repliegue, dependiendo de la correlación de las fuerzas en la lucha de clases.

c)   Las alianzas: aprovechando los conflictos y contradicciones que se den en el bloque enemigo. Realizar compromisos y acuerdos coyunturales con fuerzas políticas y populares que coinciden coyunturalmente en los objetivos inmediatos, tácticos…

d)   Los Frentes: con los movimientos de masas no proletarias, siempre con los aliados estratégicos, y electorales con otras fuerzas políticas.

Política de alianzas y Front D´esquerres

La lucha de clases ha dado siempre lugar a la formación de alianzas, fusiones, mezclas, transformaciones en las clases, según los intereses de cada una de ellas hasta llegar a la formación de dos bloques que, aún con contradicciones internas en el seno de cada uno de ellos, se enfrentan entre sí dejando de lado las divergencias existentes entre los aliados del mismo bloque. Esto ha ocurrido en todos los modos de producción concretados en las distintas formaciones socioeconómicas. Por poner el ejemplo del modo de producción feudal, donde la clase dirigente del bloque histórico revolucionario no eran precisamente los siervos (clase explotada) sino la burguesía (clase propietaria y explotadora), otra cosa es la coincidencia de que las clases explotadas se aliaban en el bloque revolucionario junto a la burguesía, en la búsqueda de una liberación social necesaria, pero imposible entonces, donde la burguesía al ser una clase y fuerza social económicamente emergente alternaba su política de alianzas revolucionaria y reformista entre ambos bloques por el control parcial o absoluto del poder político con otras clases de transición (aristocracia terrateniente, por ej.), traicionando el bloque revolucionario.

En el modo de producción capitalista concretado en la formación socioeconómica actual, la unidad de las fuerzas de izquierda, democráticas, antimonopolistas y antiimperialistas en torno a la clase obrera, como clase dirigente, es el elemento cardinal de la estrategia y la táctica de los partidos comunistas en la lucha por el socialismo en su variante revolucionaria y no reformista. De cómo se resuelva depende tanto la liberación social y nacional de varios países como en el ámbito internacional el éxito de la lucha antiimperialista y frente al neoliberalismo. La estrategia de la unidad abre camino a que en torno a la clase obrera y el partido comunista se cohesione la mayoría de los trabajadores, sin cuyo apoyo es inconcebible el triunfo del proceso revolucionario y socialista.

La clase obrera sigue estando en el centro de nuestra época en el desarrollo de la lucha de clases. La concepción estratégica leninista tiene como núcleo la hegemonía de la clase obrera en el movimiento revolucionario. Esta se materializa a través del sistema de alianzas que el establece con otras clases sociales y sectores que sufren el yugo del capitalismo y que por diversos motivos se suman a la lucha. En el marco de un país de capitalismo desarrollado y dependiente del imperialismo y las multinacionales, como efecto de la globalización del capital, la base estratégica del partido comunista debe de gravitar en torno a la constitución de un bloque de alianzas de clases y fuerzas políticas, un bloque histórico político, social, económico y cultural, alternativo de izquierdas que opte por la transformación revolucionaria de la sociedad en todos sus ámbitos en la lucha por el socialismo.

En este sentido se mueve la propuesta de Front D´esquerres realizada por el partido en julio de 1.983. ¿Porqué un Frente de Izquierdas?:

“…para articular las fuerzas políticas y sociales de izquierdas que enmarque, globalice y coordine la lucha por el programa de izquierdas y consiga ser una alternativa de poder de izquierdas…

…en torno a un programa transformador y organizado de manera estable a nivel local, comarcal, sectorial y nacional de Catalunya con todas las fuerzas políticas y sociales de izquierdas, los sindicatos, asociaciones culturales, de vecinos, deportivas, comerciantes, de movimiento por la paz, ecologistas y católicos progresistas y a los demócratas en general no afiliados a ninguna organización, etc…

…para crear las condiciones necesarias para librar una batalla de fondo contra la hegemonía política y social que hoy comparten en Catalunya de forma desigual CiU y la socialdemocracia, organizando en torno a un programa transformador a amplios sectores de la izquierda, y que articule la participación y movilización de los trabajadores y masas populares. Esta cuestión es demasiado importante como para reducirla al problema de una simple coalición electoral, aunque la unidad electoral de las fuerzas de izquierdas sea también una condición importante para el desarrollo del Frente de Izquierdas y para dotarlo de representación política en las instituciones.

…no coyuntural y en función de un acontecimiento político importante sino sólido y organizado a todos los niveles, que incluya a todas las fuerzas dispuestas a unirse con la única exclusión de las que así quieran hacerlo.

…que agrupe a las 3 corrientes fundamentales de la izquierda catalana: la corriente reformista, la nacionalista y la comunista, y les correspondería a ERC, PSUC, ENE, PCC y otras fuerzas políticas de izquierdas el tener un papel vertebrador en el Frente.

…que debe de trabajar con el fin de conseguir una hegemonía movilizadora y un alto grado de cohesión social y organización frente a la derecha, por su capacidad de unir a las fuerzas que estén dispuestas a construirlo y por su capacidad de movilización para conseguir los objetivos marcados en su programa.

…que represente una nueva forma de hacer política con la participación de las masas y articulando el poder popular en base a la participación ampliamente democrática de sus diversos componentes.

que se base en un programa de lucha común concebido no sólo como programa electoral sino como un marco político que define claramente la política que todas las fuerzas se comprometen a defender en sus ámbitos de actuación sin menoscabar su naturaleza, su programa y su independencia

Para contribuir a la construcción de esta plataforma política unitaria de la izquierda, los comunistas ofrecemos a la consideración del conjunto de la izquierda el siguiente programa de carácter democrático, antimonopolista, antiimperialista y nacional:

Defensa de la soberanía nacional. Por la independencia y la paz…

Creación y defensa del empleo…

La reforma agraria…

Defensa de las libertades…

Por un estado democrático. Por el derecho de autodeterminación…

Por una política democrática de bienestar y cultura…

Por la conservación del equilibrio ecológico…”

(Les propostes del PCC per a un Front D´Esquerres/ Edita PCC)

Es una propuesta con programa mínimo de carácter político para articular una alianza de clases, fuerzas sociales y políticas interesadas en la defensa de un programa de izquierdas no sólo en clave electoral sino definido como programa mínimo y transformador, a nivel de Catalunya, donde se organicen amplios sectores de la izquierda, que no se reduzca a una simple coalición electoral, siendo las elecciones políticas un frente de trabajo mas, y que agrupe a todas las corrientes de la izquierda con un método de hacer política basado en la articulación del poder popular y social, de lo que también denominamos desde los Noveno y Décimo Congresos del partido, sociedad civil alternativa concretada en torno a un Movimiento político y social, donde el momento electoral y la labor institucional está supeditado al programa y la alianza del Frente de Izquierdas, preservando la independencia política frente a la derecha y a la socialdemocracia, frente a políticas enfrentadas a los intereses que configuran social y políticamente el Frente y están expresados en el programa mínimo.

Ello supone que ni estábamos entonces ni lo estamos hoy en contra de que la socialdemocracia se sume al Frente de Izquierdas ya que pertenece a una de las 3 corrientes, la reformista., cuyo componente estatal, el PSOE, ha estado mezclado con luces y sombras del pasado mas reciente de la historia de la España de los 80 y los 90, la España del recorte de las pensiones,.de la OTAN, de la ley de la patada en la puerta, del terrorismo de ETA y del GAL, de la corrupción política (Nasseiro, Filesa, Casinos, etc), de la Reformas Laborales, de la privatización de lo público..etc, de la cual una parte importante de la izquierda representada a través del felipismo ha contribuido en socavar la ETICA de la Izquierda al introducir valores, aceptar ideas y modelos de vida que corresponden a la derecha política y económica, y llevan la marca del imperialismo como fase superior del sistema capitalista.

El PSOE se ha enzarzado en una cruzada anti-IU durante años, agudizada a partir del pacto de gobierno con CiU en 1.993, centrada en la estrategia de arrebatar el espacio electoral para seguir gobernando con políticas de derecha de talante neoliberal. Las bases socialistas irrumpieron su descontento en las primarias optando por Borrell, lo cual no fue suficiente para que el PSOE iniciase su renovación a la francesa tanto de cuadros como de recuperación de planteamientos socialdemócratas (Defensa del Estado de Bienestar y el Pleno Empleo, etc). El pacto con IU llegó tarde y fue insuficiente para frenar la debacle electoral de la izquierda.

Es necesario que dentro del análisis que los socialistas deben de hacer esté presente la renovación de los cuadros dirigentes, enterrando de una vez por todas las raíces del felipismo, recuperar las ideas socialdemócratas acatadas por la Internacional Socialista desechando los planteamientos neoliberales de la denominada Tercera Vía  de Blair, Schroder y Clinton, emprender una práctica política que defienda la ética de la izquierda y el respeto a la pluralidad de la misma reafirmando el pacto de mínimos con IU para ejercer la oposición política que necesita el actual gobierno de derechas del PP, tanto en lo institucional como en el terreno de la movilización social imprescindible. Si la socialdemocracia no emprende este debate, seguiremos cayendo en el abismo y la derecha española será el ejemplo de la derecha europea socialmente en ascenso, la cual absorbe en su órbita una importante franja del electorado de los trabajadores.

La Socialdemocracia europea está ya notando a 10 años vista, de que la caída de la URSS y del muro de Berlín se ha concretado un cambio en la correlación de fuerzas a nivel mundial a favor de políticas neoliberales que reafirman los valores mas conservadores del capitalismo en la sociedad civil y que ello supone una bomba prolongada de estallidos permanentes contra la política socialdemócrata clásica de defensa de las reformas dentro del sistema y del modelo del Estado de bienestar, lo cual afecta electoral y políticamente a la base social de los Partidos Socialistas europeos, ante el avance de las ideas neofascistas, la  xenofobia y el racismo en Europa; lo cual puede servir para el acercamiento de la Izquierda plural (comunistas, socialistas, ecologistas, pacifistas, nacionalistas de izquierda, etc) tanto en lo táctico (frenar a la derecha y combatir el Neoliberalismo), como en lo estratégico.

Los diferentes intentos de configuración del bloque alternativo e histórico-concreto, hasta la fecha se han saldado con sonados fracasos, pero ello no invalida la justeza de nuestra política de alianzas y las propuestas de programa mínimo, sino que las dificultades para su configuración son mas grandes de lo que desearíamos. En 1.987 con la creación de IC íbamos hacia esa dirección el partido, lo lamentable fue que otros (Ribó y compañía) fueron en clave electoral e institucionalista, y quizá no supimos aplicar el método adecuado para cambiar la correlación de fuerzas internas en IC y su carácter de supeditación a la socialdemocracia, de no haber caído en la provocación de quienes queriendo ver a los comunistas fuera rompieron el pacto de las fuerzas políticas de IC, pero que en el fondo el contenido social continuaba dentro (corrientes políticas, expresión de fuerzas sociales y movimientos diversos, etc), y probablemente no pensamos en aquel momento de provocación que el mejor método hubiera sido el continuar dentro organizados desde el partido fuera, tal y como hacemos los comunistas en los diversos frentes de masas.

Hoy tenemos a EUiA en Catalunya y a IU en España, donde se configuran en torno a un programa mínimo (marcándose dentro de la estrategia el objetivo del socialismo) la mediación política de izquierdas la cual debe de laborar hacia la construcción de un Frente de Izquierdas amplio o lo que también denominamos Movimiento Político y Social de la Izquierda transformadora y alternativa. Estamos en el camino correcto.

En principio la inicial constitución de EUiA en 1.997 (denominada UE) fue una coalición alternativa a la de IC, sumando una estructura electoral copiando la versión de los Verdes alemanes con la participación de los electores a través de las asambleas de base en la elaboración de los programas y la elección de los candidatos, encontrándonos la paradoja de disponer de un componente humano inicialmente sin militancia ni actividad civil organizada al margen de las asambleas de base de EUiA. Nuestro objetivo debe ser trocar la situación para generar un método organizativo y organizativista que permita a los militantes de EUiA tengan un papel protagonista tanto en la actividad política como en la de los diversos frentes de masas (sindicatos, AA.VV, movimiento estudiantil, pacifista, ecologista, mujer, parados, etc), necesitamos la militancia político y social mas allá de la mera elaboración de los programas y las elecciones, para construir movimiento y frente de izquierdas, para que las clases explotadas, subalternas hoy, se organicen en todas las esferas política, cultural, social y económica.

En EUiA debemos de apostar por un proyecto corresponsable y solidario con IU, con el resto de los pueblos de España en el marco estatal, superando etapas anteriores de quienes desde el PDNI (hoy integrados en el PSOE) y la dirección de IC apostaron por una estrategia y programa enfrentado al de IU, no corresponsable e insolidario, sentando bases favorables al desarrollo del bipartidismo, con la consiguiente marginalización institucional de la izquierda transformadora en el ámbito estatal (fragmentación del espacio: CHA en Aragón, BNG en Galicia, IC en Catalunya, etc). Los comunistas del PCC debemos de ser los más fieles defensores de la corresponsabilidad, la solidaridad, el internacionalismo y el proyecto común de la izquierda transformadora representada hoy en IU a nivel estatal. Ello supone a su vez la existencia del ámbito territorial de decisión sobre los temas concretos de cada CC.AA, algunas de las cuales están afectadas por  la cuestión nacional de manera directa (Catalunya, Euskadi, Galicia).

Las líneas programáticas de EUiA fueron acordadas en su primera asamblea en 1.998, su contenido recoge los aspectos estratégicos y tácticos del período político actual, donde se recuperan los contenidos fundamentales de la estrategia del partido en torno al Front D´Esquerres dentro de la misma etapa en que estamos. En síntesis:

I- Por una democracia participativa y social.

II- Una economía al servicio de las personas (pleno empleo, igualdad de género, desarrollo ecológico sostenible, sector público eficiente y de calidad, etc).

III- Por el pleno desarrollo de los derechos sociales y ciudadanos (vivienda, enseñanza, sanidad, prestaciones sociales, tiempo libre, etc).

IV- Potenciar el trabajo en los movimientos sociales ante los nuevos problemas y conflictos, apostando por su carácter sociopolítico.

V- Pluralismo cultural con el reconocimiento de las diversas culturas existentes, frenando la hegemonización cultural y de modo de vida del imperialismo yanky.

VI- Una Catalunya soberana, justa y solidaria con todos los pueblos. Por la defensa de un Estado federal y republicano que recoja el derecho de autodeterminación, de acuerdo con el proyecto de IU.

VII- Por una Europa solidaria y de los pueblos, democrática, plural y socialmente avanzada, con la participación de la ciudadanía en un proceso federal y confederal, basada en la prioridad social y el control democrático de la economía, desmilitarizada, abierta y solidaria hacia otros pueblos. Contraria a la actual construcción europea al servicio del capital.

VIII- Construir una alternativa de vida cotidiana.

IX- Por la paz en el Mediterráneo y en general contra las guerras imperialistas y la OTAN, por la solidaridad hacia los pueblos sojuzgados militar y económicamente por el imperialismo.

Esta reedición actualizada al momento político de hoy de aquellos 7 puntos del Frente de Izquierdas, obedece, como no puede ser de otra manera, al objetivo de constitución de un bloque histórico alternativo de carácter antiimperialista, democrático y nacional que en torno a un programa mínimo que apueste por la democratización de la sociedad en todos sus ámbitos, la defensa de derechos sociales y la lucha organizada de las masas a través de su participación activa en los movimientos sociales y los conflictos, se sienten las bases para unir y articular a la izquierda política, social, económica y culturalmente para avanzar  desvelando las contradicciones de clase, que son ocultas en la estructura estatal democrático-burguesa, hacia la ruptura revolucionaria y el socialismo, que es la culminación del programa máximo.

En la actual coyuntura de recomposición capitalista de la crisis estructural para recuperar  e impulsar la tasa de ganancias del capital, se generan movimientos mas internacionalizados de las relaciones de producción capitalista con la concentración y centralización de los capitales y medios de producción en las multinacionales y la oligarquía financiera, la concentración y hegemonía del poder político-económico, cultural y militar de los núcleos del imperialismo. Lo que tiene como consecuencia el proceso de pérdida de las conquistas sociales y la ampliación de la proletarización forzada de sectores amplios de trabajadores en los países de nueva industrialización, y la penetración de la precariedad del trabajo y la fragmentación de la clase obrera como ariete contra la solidaridad clasista, en los países más desarrollados.

Las clase obrera de nuestro país se encuentra en una situación de recomposición y derrota producto de la transición política, de la superación del modelo fordista de producción y de la política neoliberal del capitalismo. En esta situación la propuesta de Frente de Izquierdas tiene más validez que nunca. Un amplio movimiento político y social, un frente de izquierdas entendido como una articulación de contrapoder, basado en la coordinación de la mediación política con los movimientos sociales, donde el grado de coordinación dependerá fundamentalmente del grado de movilización social y de los trabajadores. La tarea del partido es precisamente organizar la articulación de fuerzas contra el neoliberalismo y que las agrupe en torno a un poder alternativo, democrático y antiimperialista.

La propuesta de mediación política como movimiento político y social alternativo, es una reconsideración de la izquierda frente a las formas de hacer política de la burguesía. Recordemos que en los años 60 y 70 fue la construcción de un amplio movimiento sociopolítico en torno a CC.OO lo que permitió a los comunistas y al PSUC en Catalunya disputar la hegemonía a la burguesía, a través de la fuerza del movimiento obrero. Se trata de adoptar criterios de lucha de clases. El papel del movimiento obrero en la lucha contra la dictadura y por la hegemonía frente a la burguesía se basó precisamente en el auge de la movilización y la organización social con el auge del papel dirigente de la clase obrera como fuerza motriz del proceso. Porque la hegemonía se combate en la lucha de clases, en la realidad de la sociedad civil. Como dice J. Miras: “La clase, el bloque social de los explotados, o como se quiera decir, no existe si no está organizado y es operante. La clase no es, se crea” (Acerca de EUiA Ed. Avant, noviembre de 1.999).

Recordemos que el proceso de industrialización capitalista de Catalunya lo mismo que en otras zonas de España, un partido comunista, el PSUC, fue capaz de impulsar y organizar aquellos elementos de lucha que iban surgiendo en las fábricas, las barriadas, las escuelas, fue capaz de articular activamente la solidaridad clasista de los explotados. Estábamos al frente de una sociedad civil altamente organizada. Precisamente el abandono de este proyecto años posteriores, significó es estrangulamiento primero y el suicidio colectivo después de nuestra propia base social militante.

Precisamente los buenos resultados electorales de otras épocas de los partidos comunistas se basaban en la capacidad que tenían de articular sociedad civil alternativa en torno a la lucha de clases desde la movilización y la organización social, no olvidemos que nunca los comunistas ni la izquierda transformadora hemos poseído grandes maquinarias electorales, ni influencia en los medios de comunicación, sin embargo los resultados electorales eran otros, recordemos los obtenidos por el PSUC entre 1.978 y 1.980. Eran efecto de otra forma de hacer política que se abandonó.

Estamos en una etapa donde hay una incapacidad para entender cómo una minoría explotadora propietaria de los medios fundamentales de producción y cambio, mantiene su hegemonía política en condiciones democráticas, dicha incapacidad dificulta la elaboración de una estrategia revolucionaria de transición socialista en el marco democrático burgués actual. Perry Anderson nos lo señala:

“Tras 50 años desde la llegada del sufragio universal, tal fenómeno parece mucho mas lejano que nunca. ¿Cuál es la razón para esta paradoja?. Reside en el condicionamiento previo del proletariado antes del momento electoral como tal. El lugar central del poder debe de buscarse, por lo tanto, dentro de la sociedad civil –sobre todo en el control capitalista de los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, cine, ediciones) basado en el control de los medios de producción (propiedad privada)… El sistema se mantiene por consentimiento, no por coerción. Por lo tanto, la principal tarea de los militantes socialistas no es combatir contra un estado armado, sino la conversión ideológica de la clase obrera para liberarla de la sumisión a los engaños capitalistas…

…Este síndrome característico de la socialdemocracia de izquierdas, contiene numerosas ilusiones. El primero y más inmediato de sus errores es precisamente creer que el poder ideológico de la burguesía en las formaciones sociales occidentales se ejerce, ante todo, en la esfera de la sociedad civil, cuya hegemonía sobre aquella neutraliza posteriormente el potencial democrático del estado representativo. La clase obrera tiene acceso al estado (elecciones al parlamento) pero no lo emplea para alcanzar el socialismo a causa de su adoctrinamiento a través de los medios de comunicación. De hecho puede decirse que la verdad es precisamente la inversa: la forma general del estado representativo –la democracia burguesa- es en sí misma el principal cerrojo ideológico del capitalismo occidental, cuya existencia misma despoja a la clase obrera de la idea del socialismo como un tipo diferente de estado, y con posterioridad, los medios de comunicación y otros mecanismos de control cultural afianzan este “efecto” ideológico central.

Las relaciones capitalistas de producción, colocan a hombres y mujeres en diferentes clases sociales definidas por su acceso diferencial a los medios de producción. Estas divisiones son la realidad esencial del contrato salarial entre personas jurídicamente iguales y libres, que es la señal distintiva de este modo de producción. En otras palabras, presenta a hombres y mujeres sus posiciones desiguales en la sociedad civil, como si fuesen iguales en el estado. El parlamento, elegido cada 4 o 5 años como la expresión soberana de la voluntad popular, refleja ante las masas la unidad ficticia de la nación como si fuera su propio autogobierno. Las divisiones económicas en el seno de la “ciudadanía” se enmascaran mediante la igualdad jurídica entre los explotadores y explotados, y con ella, la separación y no participación de las masas en la labor del parlamento”.

Lo que Perry Anderson nos advierte, simplificadamente, es que el estado democrático burgués, como estado de clase, tiene como misión fundamental la organización en torno al mismo de la clase dominante y la desorganización de las clases dominadas en la sociedad civil, en un proceso de atomización e individualización de las masas. Es el ciudadano, es la igualdad en derechos la que suprime metamorfoseando la realidad objetiva de las clases en su conflicto político y social, es el estado donde reside el poder de la clase dominante, el estado democrático-burgués guarda también veladamente su auténtica naturaleza de la clase explotadora, el cual también debe ser suprimido. Para ello hace falta es organizar a la clase, organizar a la sociedad civil alternativa al capitalismo como contrapoder.

Y según el artículo citado de J. Miras “Acerca de EUiA (2)”: “…cabe recordar a aquellos que solemos invocar a Marx y Engels, como nuestros clásicos, que la única tarea política digna de tal nombre, según éstos, es organizar a los explotados en clase, es decir, establemente, y eso no significa organizarlos para encontrar canales de relación con el potencial votante alternativos a los medios de comunicación de masas.

…para ellos una clase social subalterna, una vez se ha organizado sólo está en condiciones de establecer una alternativa de sociedad, cuando, además, al menos grupos muy numerosos de individualidades poseen el conjunto de saberes y conocimientos que permiten el control intelectual del proceso de producción y reproducción de la sociedad. Esto es lo único que posibilita suprimir a los capitalistas y sus gestores sino hundimiento civilizatorio. Marx y Engels no confunden la explotación económica –con su cortejo: el paro, la miseria, etc- a que están sometidos los trabajadores con la miseria intelectual y la falta de protagonismo en el proceso productivo y en la actividad social en general, de los mismos.

…Además, para los clásicos, el comunismo es el resultado de la experiencia generada en los individuos participantes en ese movimiento organizado de masas, formado por gentes que luchan por protagonizar su propia actividad y poseen la capacidad de ordenarla, a consecuencia de lo que sienten vivamente la coacción externa del burgués.”

 

Determinación histórico-concreta del Partido Comunista en la lucha de clases 

El aburguesamiento de la clase obrera cobra una forma organizativamente propia en la socialdemocracia y en las direcciones sindicales dominadas por ellos. Se tiende a mantener al movimiento obrero en la espontaneidad y lo inmediato, impidiendo su mutación al todo que permita la unificación de lo político y lo económico. En este proceso los sindicatos tienen la función de atomizar y despolitizar el movimiento y el partido cumple la tarea de fijar ideológicamente la aceptación de las relaciones de producción capitalistas, secuestrando a la clase obrera de la posición revolucionaria y de clase.

El Partido Comunista es producto del proceso dialéctico del desarrollo del Movimiento Obrero dentro de la totalidad social histórico-concreta del sistema capitalista, y expresa un factor fundamental para el proletariado en su ascensión teórico-práctica como clase: la necesidad de mediar organizativamente la iniciativa espontánea de la clase y la práctica política como presupuesto de la efectividad de la acción revolucionaria en la transformación social. Escindido del Partido, el Movimiento Obrero degenera y se aburguesa, y viceversa, escindido el Partido de las luchas obreras, el socialismo se tambalea y también se aburguesa.

El Partido juega así el papel de mediador entre teoría y praxis, constituye un puente entre la conciencia balbuceante de la totalidad del proletariado y el papel que teóricamente le corresponde como fuerza social revolucionaria. Constituye la mediación necesaria entre el concepto de clase obrera y su realización práctica, alienada en el capitalismo. El Partido Comunista significa una acentuación consciente de la relación entre el objetivo final y las tareas inmediatas, por eso la tarea del Partido consiste en ayudar a los obreros en las luchas que ya han emprendido, de desarrollar y ampliar su conciencia de clase.

El papel del Partido se expresa en su contenido leninista y gramsciano, como Partido de nuevo tipo, vanguardia de la clase obrera, intelectual colectivo, de masas. Donde sus militantes son portadores de una nueva hegemonía colectiva revolucionaria, opuesto a toda limitación jacobino-iluminista en la organización y al espontaneísmo de las masas anti-organización.

Esto significa tener en cuenta tres factores:

1º La necesidad de una estrategia revolucionaria y de una táctica (alianzas políticas y de clase). Para ello se hace necesario que la propia estructura del partido promueva el adherirse a la realidad social, superando la organización puramente territorial introduciendo formas de dirección política a nivel sectorial y de movimientos. Por este camino se hace una contribución decisiva al compromiso constante y activo de todos los militantes en la consecución de las instancias básicas del partido, y por este camino se construye la alternativa al sistema capitalista, la síntesis crítica de los movimientos sociales articulados en una formación político social donde el Partido sea hegemónico (como por ejemplo EUiA e IU).

2º La necesidad de conjugar la democracia interna con el centralismo, para evitar caer en el fraccionalismo ideológico permanente, y en el oportunismo corporativista. Esto significa dar cabida a dos momentos, el democrático donde se decide la línea político-ideológica a seguir (Congresos) dando la máxima libertad de opinión, y el momento centralista que garantiza la dirección unitaria del Partido que con la disciplina compromete a todo militante a la realización de la línea general definida y a la ejecución de los objetivos específicos que se acordó democráticamente alcanzar. Toda contraposición entre los dos momentos es errónea, el centralismo sin democracia desemboca en el culto a la personalidad y el caudillismo, y la democracia sin centralismo desemboca en la fracción organizada y la ruptura de la unidad de acción en la aplicación de la línea político-ideológica.

3º La necesidad de construcción de cuadros políticos, de la formación de los militantes, necesaria por dos cosas, para impedir un divorcio entre la dirección y la base en la elaboración teórico-práctica de la línea del partido y su aplicación cotidiana, y para facilitar la tarea del partido de masas en su tarea de hacer hegemonía el seno de la sociedad civil.

La concepción gramsciana y leninista del partido nuevo como prefiguración de la sociedad nueva, como parte hegemónica de un bloque de fuerzas políticas y de movimientos sociales unidos alrededor de contenidos socialistas y de izquierda, capaz de consentir formas nuevas de la dictadura del proletariado, de restauración del concepto leninista de centralismo democrático, de su aplicación real y ampliada, son contenidos que debemos de mantener los comunistas.

Esta reflexión sobre nosotros mismos es necesaria y más si tenemos en cuenta que el PCC nació del rechazo de la militancia del PSUC hacia unas prácticas políticas concretas. Militancia que formada en la lucha y organización de masas contra el franquismo, se encontró con una nueva política elaborada en el partido tras la legalización la cual abandonaba la estrategia que concebía al partido comunista como instrumento para la organización y el protagonismo de las masas, y adoptaba una estrategia que entendía la práctica política como mera representación institucional de los intereses de los trabajadores, pasando el partido a estructurarse exclusivamente a niveles territoriales, no sectoriales, abandonando el trabajo de masas centrándose en las labores de representación en las instituciones del estado y las elecciones cada 4 años. Como anotaba J. Miras: “El nuevo modelo dejaba de considerar a la militancia comunista agentes de organización de masas, para concebirlos como propagandistas y difusores de ideas y programas” (Acerca de EUiA (1) Avant 27/10/99).

Precisamente la supeditación de la política del partido a la hegemonía de la burguesía a través de los pactos, y el cambio político provocado hizo posible el rechazo y el levantamiento de la militancia, configurándose en Catalunya en el V° Congrés del PSUC.

La reflexión de que el partido debe contar con una militancia activa en la organización y dirección de la clase como fuerza social alternativa, se hace más necesaria que nunca, hoy tenemos una estructura social de clase fracturada, la generación de trabajadores  mayor es pasto del desencanto y la comodidad, y la joven lo es del miedo y la despolitización. El partido tiene un gran frente de trabajo a realizar, en donde hoy las organizaciones progresistas y de izquierdas tienden a eludir la cuestión social y nacional. En este terreno, los inmigrantes, el acoso sexual, las ONGs, el racismo, etc, son cuestiones que están pasando por delante de las tareas de clase, lo cual es preocupante, cuando aquí en la estructura de clases de nuestro país, hay una distancia enorme entre la realidad social y la práctica político-social de las organizaciones de izquierdas.

Por poner un ejemplo, los trabajadores afectados por el paro, la precariedad y la subcontratación son millones, organizarlos dentro de la base social significa mover una masa de millones para nuestra causa, significa agudizar la lucha de clases e implica confrontaciones duras contra el sistema capitalista. Mientras por el contrario, como dice J. Petras en su informe Padres- Hijos, dos generaciones de trabajadores españoles (Ajoblanco/1.996) “¿Dónde están los progresistas?. Están activos, pero lo que les interesa es el 2% de marginales…no es peligroso luchar por los derechos legales de las pequeñas minorías; eso no comporta ninguna confrontación con el estado, y menos aún con los empresarios…las luchas progresistas por las minorías tienen el apoyo financiero de los gobiernos municipales o regionales….Mientras tanto, la lucha de millones de sub y desempleados podría afectar a las políticas globales de las mismas benevolentes autoridades.”

Esta crítica dirigida hacia la izquierda y sus intelectuales orgánicos que se mueven en el campo del progresismo sin llegar a abrazar proyectos revolucionarios de transformación, ya la realizó Gramsci a Turati cuando le criticaba la actitud de disentimiento con la realidad del movimiento obrero y revolucionario tras la guerra imperialista, en comparación con la defensa abnegaba que hizo en el parlamento defendiendo los derechos de las prostitutas: “Filippo Turati…tras cinco años de guerra y tras la masacre de millones de hombres, consigue un gran éxito parlamentario entreteniendo a la asamblea de los representantes del pueblo italiano, con un discurso acerca del derecho de voto de las prostitutas (el profundo espíritu marxista del honorable Filippo Turati, ha encontrado sin embargo, la manera de manifestar la identificación y la definición de la “categoría social” de las asalariadas del amor)…(Consejos de fábrica y estado de la clase obrera, A. Gramsci Ed. Roca México 1.973).

Precisamente porque ya no estamos en la realidad de los países de capitalismo desarrollado de los años 50-70, con tasas de paro baja, y empleo estable, sino ante una nueva realidad para una clase obrera mas diversa en la etapa de desarrollo neoliberal y postfordista, el problema del paro y la precariedad  no puede ser ni afrontado ni solucionado por la izquierda alternativa únicamente desde los ayuntamientos e instituciones.

El paro es un efecto estructural de la crisis del sistema y debe ser abordado en el terreno de la lucha y la organización social mas amplia, abriendo un frente de lucha mas donde la reestructuración capitalista provoca los fenómenos de la des-localización productiva, la precariedad y el dumping social, abordando este tema desde el relanzamiento de la conciencia de clase y de la organización obrera en el despliegue de la lucha de clases. Ello no quiere decir ni mucho menos que debamos de abandonar tareas inmediatas que también son de la misma base social, la clase obrera, como la lucha por los derechos de los inmigrantes (que además son trabajadores precarios y parte de la clase obrera), contra la violencia doméstica, etc, sino que éstas luchas juegan un papel complementario en el motor de la lucha de clases que es la centralidad de la contradicción: capital/trabajo, proletariado/burguesía. Precisamente para los comunistas la fuerza motriz principal (la más numerosa) y dirigente del proceso revolucionario es la clase obrera, si hablamos desde el terreno del análisis marxista, y no de la abstracción metafísica socio-liberal que considera a todos “ciudadanos libres e iguales en derechos” sin mediar la contradicción clasista.

La influencia del partido se determina fundamentalmente en el movimiento obrero y sindical, puesto que el carácter de clase del partido como vanguardia de la clase obrera no viene dado por decreto sino por su incidencia en la vanguardia organizada de la clase obrera, lo cual supone la centralidad de la clase obrera en la intervención del partido en el marco de la lucha de clases, asumiendo los cambios que se están dando en la composición de la clase para articularla organizativamente. Todas las organizaciones que han vaciado el componente obrero han acabado abandonando su carácter revolucionario y han pasado al espacio socialdemócrata y afines. Ello no implica el no intervenir ni recoger aspiraciones de otros movimientos sociales, sino todo lo contrario, el Partido debe de intervenir en todos los Frentes y Movimientos sociales para articular la alternativa política necesaria por transformar la sociedad luchando por la profundización de la democracia y el socialismo. Un partido que no está ligado a las masas, que no organiza, que no educa, ni vive ni aprende con ellas no es un partido comunista sino una organización electoral.

Precisamente el carácter de un Partido Comunista viene definido no solo por la proclamación estratégica de su línea revolucionaria, por una sociedad socialista, sino también en su expresión en las formas y medios organizativos de su funcionamiento que lo distinguen del clásico Partido Socialdemócrata implantado a finales del S.XIX en Alemania, y de los modelos organizativos que adoptaron los partidos que abordaron la estrategia eurocomunista, que optan por la vía parlamentaria, electoral e institucional como única vía organizativa  posible de lucha política. Comparativamente:

Partido Socialdemócrata:

1-Organizacion territorial institucional y electoralista.

2-Programa electoral.

3-Metodos de funcionamiento legales (continuos) tanto en periodos pacíficos como bajo represión.

Partido Comunista:

1-Organizacion entre las masas (células en las empresas, centros de estudio, barrios…)

2-Estrategia revolucionaria.

3-Metodos de funcionamiento discontinuos combinando el trabajo legal con el extralegal.(trabajo institucional con el de las masas).

Ya en la propuesta de Frente de Izquierdas que hacíamos el partido reconocíamos: “Un frente de izquierdas no avanzará sin un partido comunista fuerte capaz de articular decididamente a todas las fuerzas sociales y políticas en la lucha por un programa de izquierdas. Por esto toma la importancia de un PCC mas fuerte, mas amplio y organizado.” La fuerza precismante radica en lo dicho en torno al carácter y método de organización de nuestro partido en su intervención política y social.

También deberemos de plantear en este terreno la Unidad Comunista. Es difícil, hay mucho sectarismo sembrado, no ha habido clima favorable para la unidad y otros han actuado en clave de obtener cuotas de poder a costa del esfuerzo militante del PCC, en el proceso de constitución de EUiA, ya lo sabemos. Pero nosotros estamos por encima de los sectarismos, y debemos de trazar el horizonte en función de lo científico para no caer en el mecanicismo del ya llegará la Unidad por sí misma, esperemos sentados.

Ello es así si partimos de la base de que es una incongruencia la existencia en Catalunya de 2 “referentes” organizados para los comunistas catalanes. Es cierta la posición de camaradas que plantean que la Unidad Comunista no puede ser la suma mecánica del PCC y del PSUCviu, en clave del Quinto Congreso (sin olvidar además, la existencia de comunistas y cuadros que no militan). Pero se equivocan si piensan que al situar primero la unidad de acción en lo político en torno a EUiA y en los frentes de masas (CC.OO incluida), vayan a generar condiciones objetivas más favorables para la Unidad Comunista.

Si no conseguimos que la Unidad Comunista, orgánicamente hablando, se lleve a cabo con seriedad y transparencia, y simplemente no se materialice, nos seguiremos dando con continuos desencuentros en la Unidad de Acción. Esto es lo que ha pasado en el proceso congresual de CC.OO y en el proceso congresual de EUiA. Donde el partido tenemos definida una táctica de trabajo en el sindicato y en EUiA , y el PSUCviu tiene otra, donde los ritmos no son los mismos y tampoco coinciden, dando la triste impresión de peleas internas por cuotas de representatividad (Congresos USCOB y EUiA). Algo que a la larga agudiza el sectarismo, y no lo suprime.

No quiero decir con ello que lo sucedido en los congresos de la USCOB y EUiA nuestra estrategia fuera incorrecta, pues está claro, seguimos siendo un partido y estamos obligados a tener nuestra estrategia INDEPENDIENTE, pero ¿y la táctica? ¿fue la correcta?. Sólo el tiempo nos lo dirá, si la división de los críticos en el sindicato o en EUiA, ha favorecido o no nuestra política de alianzas y unidad.

Estoy citando los casos mas sonados, pero si levantamos la cabeza por encima del bosque, creo que debemos de darnos cuenta que tal y como están las cosas la Unidad Comunista en Catalunya sigue estando lejos, también la unidad de acción hace aguas, y eso no es positivo para los comunistas. Es imprescindible el no postergar la Unidad Comunista orgánica en Catalunya a largo plazo, la unidad de acción de los comunistas es necesaria para avanzar en este sentido pero por si sola no es suficiente si no tenemos claro el objetivo, que lo importante no son las siglas sino la estrategia revolucionaria de clase y nacional, el carácter de la organización del partido vinculado en las masas a través de sus cuadros y el programa político.

En teoría, en Catalunya sería bueno que los comunistas del PCC y del PSUC-viu comenzáramos a elaborar para superar la actual etapa. Pues viendo el bosque por encima del árbol, sin Unidad Comunista, la Unidad de la izquierda y de la clase obrera será más difícil de conseguir. En el marco del Estado español los comunistas tenemos que tener un proyecto y una organización común y corresponsable para dirigir a la clase obrera de todo el estado, por ello es necesario que el futuro PC de Catalunya mantenga una vinculación orgánica con los comunistas del estado español, que hoy es el PCE.

En este terreno debemos recuperar también la lectura leninista de la organización en torno a la cuestión nacional, ello es una necesidad, pues somos parte de una realidad no sólo de clase sino nacional en Catalunya.

Si nos remontamos históricamente al debate sobre la organización del partido en el marco de un estado plurinacional nos encontramos con la variante socialdemócrata del principios del Siglo XX mas desarrollada: el austromarxismo (Otto Bauer, Karl Renner), dicha posición reducía la cuestión nacional a la reivindicación de la autonomía nacional cultural, a cuestiones exclusivamente culturales, y planteaban la modificación de la estructura organizativa del partido sustituyéndola por una federación de partidos nacionales, esta  fue una variante liquidacionista del Partido cuestionada por Lenin, el cual planteaba la necesidad de la Unidad orgánica del Partido en el marco de un Estado para dirigir a toda la clase obrera. Es decir aceptar el derecho indiscutible de los pueblos a la independencia no supone para Lenin el caer en el error de constituir partidos nacionales independientes o federaciones de partidos dotados de una amplia autonomía administrativa y territorial, para Lenin la solidaridad de clase es superior a la solidaridad nacional y sólo la acción común de todos los obreros de las nacionalidades (oprimidas y opresora) encuadradas en el marco de un Estado será posible conseguir unos mismos objetivos políticos. A la misma vez Lenin situaba que si errónea era la posición de constituir partidos nacionales dentro del marco de un mismo Estado, mas falsa es aún  la posición de considerar la cuestión nacional de las naciones sin Estado como de un problema que sólo afecta a la burguesía, y que tiende a considerar los movimientos nacionales como objetivamente enemigos de los intereses de la clase obrera (Rosa Luxemburg).

Para Lenin existe en este terreno una doble tarea, la primera la lucha por la igualdad democrática de derechos de las naciones en el marco de un mismo Estado plurinacional, “¡Ningún privilegio para ninguna nación, ningún privilegio para ningún idioma! ¡Ninguna opresión, ninguna injusticia contra la minoría nacional! Este es el programa de la clase obrera” (Lenin), esto significa el derecho del ejercicio de la autodeterminación, dejar que las naciones sin Estado decidan su suerte a través de la integración voluntaria en el marco de un Estado plurinacional o la separación (en este sentido la propuesta programática de IU por un Estado Federal -Reforma de la Constitución y del Senado- que reconozca el derecho de autodeterminación en el marco del actual estado burgués, es un peldaño en la lucha por la profundización de la democracia).

Ello es lo mas sensato si se aspira a organizar un movimiento internacionalista entre el proletariado de las diferentes naciones, pues de lo contrario no tendría credibilidad la consigna “¡Proletarios de todos los países uníos!”. Al sostener el derecho de autodeterminación , el proletariado no se identifica con la burguesía nacional, que pretende subordinar los intereses de clase a los nacionales, ni con las clases privilegiadas de la nación dominante, que quieren convertir a los obreros en cómplices de la política de opresión nacional chovinista y unitarista. La segunda tarea para Lenin, consiste en salvaguardar la Unidad de la Clase Obrera de todas las nacionalidades  del Estado, tanto en la lucha económica y reivindicativa cotidiana  como en la lucha política por la democracia y el socialismo.

En conclusión, la posición de los comunistas favorable al ejercicio de las naciones al derecho de autodeterminación, no presupone  la disgregación de los obreros  de las diversas naciones que forman el Estado plurinacional a través de la existencia de organizaciones independientes. La cuestión nacional es un problema de democracia por lo que los comunistas consideramos el derecho a la autodeterminación como la solución válida, lo cual no implica que estemos a favor de toda y cualquier separación, ni del fraccionamiento organizativo del partido entre las diferentes naciones de un estado plurinacional.

 

NOTA IMPORTANTE:

(1) Recordemos los títulos de algunos editoriales y artículos del Avant en 1.987: “Por un programa de izquierdas por una política de izquierdas”, “El carácter democrático y de masas de IC” “Avance y consolidación de IC” “Hagamos fuerte IC”, etc. En aquellos momentos nuestro partido fundaba junto al PSUC y ENE: Iniciativa per Catalunya (IC),  1 año y medio más tarde se rompía la federación de partidos de IC y se denunciaba el giro a la derecha de IU en sus propuestas programáticas, eran otros tiempos. La ruptura de los acuerdos de IC como federación plural de partidos impidiendo la rotación de la Presidencia, y la votación en el Parlament de Catalunya del apoyo a la ley antiterrorista (exceptuando a nuestros 2 camaradas diputados) fueron las razones detonantes para el abandono o expulsión (según se mire) de nuestro partido de IC.

Ya que corren aires de reflexión, los comunistas debiéramos de preguntarnos acerca de nuestros errores con la misma preocupación que cuando señalamos nuestros aciertos:

  • ¿Fue un error el haber permitido que nuestro partido viviera la primera ruptura de IC?
  • ¿No caímos en la estrategia de algunos que esperando la suma mecánica de los votos en las municipales se estrellaron electoralmente y luego quisieron vernos fuera de IC?
  • ¿No es verdad que de habernos mantenido dentro de IC las propuestas de Front D¨esquerres hubiesen tenido una mejor herramienta para desarrollarse en un futuro logrando la hegemonía en IC?
  • ¿Acaso Ribó no provocó nuestra rápida salida de la Federación para evitar la pérdida de su hegemonía futura en IC, o es que la rotación de la Presidencia de la Federación y la postura del resto de parlamentarios de IC eran razones de fuerza suficientes para considerar que nada hacíamos allí?

Años más tarde vino la coalición electoral con IC-Els Verds, la plataforma d¨esquerres de IC, la otra crisis/fractura de IC, la creación de UE primero y EUiA en Congreso constituyente después. Al hilo de lo acontecido en estos años, hay algo que los comunistas no debiéramos de hacer nunca, caer en el más puro tacticismo del momento, el ir a la moda. Si está de moda la Unidad de la izquierda en base al programa, programa…lo repetimos, si está de moda el ir a la Unidad de la izquierda en base a cualquier precio (integrándonos en otras siglas de partido) lo repetimos casi de memoria, abandonando nuestra estrategia que no es otra que la del Front D¨Esquerres (Frente de izquierdas antimonopolista, político y social por la transformación en la lucha por el socialismo). Lo digo porque me parece muy tacticista, esto sin haber profundizado en los análisis tanto de la estrategia del partido como de la coyuntura política que vivimos, el lanzar la propuesta de reunificación a la izquierda del PSC-PSOE, cuando hoy por hoy la estrategia ribolista y de la denominada “Nueva Izquierda” de  integración/absorción en el PSOE se ha desenmascarado con un fracaso rotundo y sonado.

Está claro que hay que cambiar las relaciones en la izquierda, esto es algo que ya venimos proponiendo desde hace  mucho tiempo, pero primero aprendamos a ver donde están nuestros errores pasados que los hay, pero no para utilizarlos como arma arrojadiza  en contra de alguien, sino para colectivamente aprender también de los errores. Por eso, la recuperación de relaciones políticas con IC debe de hacerse desde el respeto mutuo y en pie de igualdad, y no desde la supeditación a las prisas ajenas y el revanchismo ajeno. No creo que nos debamos de dejar imponer los ritmos, pues todavía no ha habido una clarificación definitiva del panorama político a la izquierda del PSC-PSOE y los vientos del pacto corren entre IU y el PSOE no con los que han sido absorbidos (la Nueva Izquierda), así no debemos de olvidar que no ha sido una “casualidad” que Ribó haya reconocido públicamente sus errores, bastante tarde por cierto, pues sabe perfectamente que su estrategia de acoso y derribo de IU y EUiA ha fracasado, y que a nivel estatal no tiene referente a donde mirarse, y ello no es culpa de las bases de IC, bases que no siendo socialdemócratas podrían estar bien en EUiA.

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