Luchas de clases en la Venezuela bolivariana anti-imperialista

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Miguel A. Montes Diciembre 2.007

1. Formación de la Vª República y cambios del primer mandato

Ascenso revolucionario de la izquierda y los comunistas integrados en el Polo patriótico desde las elecciones generales de 1.999. Gobierno bolivariano con mayoría parlamentaria absoluta (56% de los votos) de carácter anti-imperialista y anti-latifundista. Aprobación de la nueva constitución bolivariana.

Bajo su primer mandato, el gobierno anti-imperialista de Chávez ha impulsado grandes cambios. Ha emprendido reformas (1), como la ley de elección ciudadana de los jueces, la revocabilidad a mitad de mandato de los poderes electos, y la supresión del senado implantando un sistema parlamentario unicameral legislativo y ejecutivo.

Se ha promulgado la supresión del latifundio improductivo y reforma agraria acelerando la lucha de clases en el campo, despertando la ira de los terratenientes y el apoyo masivo del campesinado (60.000 familias recibieron más de 1 millón de hectáreas).

En la enseñanza y salud, se duplicó el gasto público escolar con la supresión del pago de matriculación, con la extensión a 1 millón más de matriculados, tres meriendas gratuitas para escolares, creación de brigadas de alfabetización y sanitarias extendiendo la enseñanza y atención médica a zonas rurales abandonadas, programa de acceso gratuito a la universidad, gratuidad en los servicios de urgencias, mejora de los hospitales públicos, campañas de vacunación erradicando enfermedades endémicas, con la reducción de la mortalidad infantil.

En vivienda, construcción de viviendas para personas sin recursos, donde el ejército ha sido enviado a los barrios populares para ayudar a construir o reparar viviendas. En jubilación, aumento de las pensiones. En empleo, creación de medio millón de empleos.

En política exterior, oposición al Plan Colombia, rechazo de la utilización del espacio territorial para aventuras militares USA, y reconstrucción de la OPEP con la aceleración del valor del barril de crudo a un 300%. En política económica, declaración constitucional del petróleo como no privatizable, destitución de la directiva privatizadora del monopolio, afianzamiento la propiedad estatal del petróleo como principal fuerte exportadora con precios justos, utilizando los ingresos para los programas sociales y de desarrollo (hasta entonces en beneficio privado) dando ejemplo de cómo se defienden las materias primas. Persecución del fraude fiscal y la evasión de impuestos de los grandes capitalistas, rechazo a las medidas y la dependencia del FMI y el BM.

2.Primera derrota de la contrarrevolución: el golpe de estado de abril del 2.002

La ausencia de una rigurosidad ante la actitud pro-golpista de militares y la inexistencia de una milicia popular armada en defensa de la República, propiciaron que las maniobras de la CÍA y la burguesía venezolana en complicidad con sectores del ejército y el poder mediático fraguasen en la intentona golpista del 11 de abril del 2.002, con la usurpación de la presidencia de la República, la liquidación de la Constitución bolivariana, la retención del Presidente, la disolución de la Asamblea Nacional y la Corte de Justicia, la restitución de la directiva petrolera y la anulación de las libertades. Pronunciamiento que fue liquidado por la insurrección de las masas junto al sector bolivariano del ejército, del cual más del 80% de los generales con mando operacional se mantuvieron fiel a Chávez y a la Constitución bolivariana. Fue la primera gran derrota de la oposición contrarrevolucionaria.

Tras el fallido golpe de estado del 11 de abril de 2.002 se extendieron y crearon los denominados Círculos Bolivarianos para implicar y organizar al pueblo territorialmente en la vida política del país, formándose el Comando Político de la Revolución como organismo unitario de dirección en el que se integrarían unos 27.000 círculos bolivarianos.

3.Segunda derrota de la contrarrevolución: el golpe de octubre de 2.002.

La intransigencia golpista de las fuerzas reaccionarias provocaría otra intentona militar el 10 de Octubre de 2.002 junto a una huelga general convocada por la patronal FEDECAMARAS, el 21 de Octubre de 2.002, que se saldó con otro sonado fracaso, ya que sólo fue respaldada por el 10% de la población a pesar del intento de soborno a los trabajadores para que pararan, donde la élite burguesa y elementos de la pequeña burguesía, unos 100.000 según fuentes mas realistas, a igual que en Chile contra el gobierno de Unidad Popular, salieron a la calle exigiendo el golpe de estado contra el gobierno democráticamente elegido. El sabotaje económico de la patronal, se convirtió en un arma dirigida a mermar la capacidad productiva, de suministro a la producción y alimentos a la población. El país no paró y el gobierno no se doblegó. Fue la segunda gran derrota de la oposición contrarrevolucionaria.

4.Tercera derrota de la contrarrevolución, el paro patronal de diciembre de 2.002

La tercera movilización de las fuerzas sociales reaccionarias se dirigió contra el suministro de alimentos y combustibles a la población, con una huelga general indefinida financiada por la patronal FEDECAMARAS y apoyada por el sindicato amarillo CTV, aplicando lock outs patronales en empresas y comercios, cuyo respaldo caía en picado, a través de la previa política laboral de acuerdos económicos del gobierno con los trabajadores en sectores básicos. No obstante, en el 4° día de huelga (6 de diciembre de 2.002) el atentado perpetrado contra 3 civiles atribuido por los medios de comunicación privados al gobierno,  fueron aprovechados para la creación de un clima prefabricado de enfrentamiento civil entre opositores y gobierno, fuertemente neutralizado por la rápida contestación de la mayoría de pueblo venezolano manifestándose masivamente en apoyo del gobierno bolivariano, incluso los trabajadores del PDVSA llegaron a ocupar plantas petroleras para ponerlas en actividad. El golpe petrolero tiene su importancia dado que el 80% de los ingresos de divisas del país dependen del PDSVA, y supone el 30% del PIB. Fue la tercera gran derrota de la oposición contrarrevolucionaria. La industria petrolera pasó desde ese momento íntegramente al control del estado venezolano.

Los golpistas después de intentar el golpe militar jugaron la baza del golpe empresarial y mediático con la desenfrenada propaganda totalitaria de los medios de comunicación privados contra el gobierno, luego el golpe petrolero, bloqueando la exportación del crudo con el secuestro de las naves de transporte, y el sabotaje económico para mermar la capacidad de generar riqueza, y colocar al país de rodillas ante el FMI. Tres intentonas, tres derrotas de la oposición contrarrevolucionaria en el año 2.002 (abril, octubre y noviembre).

El paralelismo con Chile obedece al mismo patrón, primero campaña contra la victoria electoral, después acoso y derribo contra el gobierno, utilización de la paralización de los transportes, terrestres en Chile, y marítimos en Venezuela, y de la actividad de sectores básicos, del cobre en Chile y del petróleo en Venezuela, chantajismo a la economía por la CIA, ITT y la patronal en Chile, y la directiva PDSVA y la patronal FEDECAMARAS en Venezuela. Es evidente que una huelga que duró más de 60 días es insostenible para la burguesía venezolana sin el apoyo encubierto del imperialismo yanqui. Parentesco similar cuando la CIA financiaba el diario “El mercurio” buscando el derrocamiento del gobierno de Unidad Popular de Salvador Allende

¿A que venía tanta prisa por el desalojo de Chávez del poder si según la constitución Bolivariana contempla la revocabilidad de todos sus cargos en referéndum a mitad de mandato? La ley de hidrocarburos y la ley de tierras que se gestaba tocaba en lo más profundo de las fuerzas reaccionarias, no era del agrado de los directivos petroleros, ni del gobierno de EE.UU que depende del suministro del crudo destacando Venezuela como 5° productor mundial, ni tampoco era del agrado de latifundistas, alcaldes y gobernadores ligados al caciquismo, son leyes que desde su puesta en práctica han profundizado en su aplicación de lucha contra el latifundio improductivo y las compañías petroleras norteamericanas, en aras del progreso social del pueblo. La impaciencia contrarrevolucionaria de las clases reaccionarias consumió su acción política.

5. Cuarta derrota de la contrarrevolución: referéndum revocatorio de Chávez

Tan fuertes son las esperanzas de la reacción que tras el fracaso del golpe de estado y el cierre empresarial que casi destruye la economía, sus últimos esfuerzos del último período (2.003-04) se centraron en llevar a cabo el referéndum revocatorio (agosto 2.004) contra Chávez, referéndum que a pesar de que la derecha controla el 90% de los medios de comunicación y del fraude con decenas de miles de firmas falsificadas, su resultado fue amparado por los observadores internacionales con J.Carter a la cabeza, a regañadientes, con el 58,25% de los votos a favor de Chávez.. No obstante, la oposición burguesa continuaría su lucha antidemocrática, esta vez acusando de fraude a un presidente electo en más de 6 ocasiones. La derrota del referéndum revocatorio fue la cuarta gran derrota de la oposición contrarrevolucionaria. A fecha de hoy (diciembre de 2.007) la oposición sólo gobierna en 2 de los 24 estados venezolanos.

6. El cambio del modelo sindical

La dirección política del proceso revolucionario bolivariano no oculta la relevancia del papel de la clase obrera, por ello ha impulsado el desarrollo un nuevo movimiento obrero y sindical de clase fuerte. A la CTV, que es una organización sindical economista, con una dirección corrupta pro-imperialista representante de la aristocracia obrera petrolera, controlada por los partidos de la derecha COPEI y el socialdemócrata AD, aliado de la patronal y los golpistas contra el gobierno, se le opuso una central sindical de clase (UNT) independiente de la patronal y el Estado.

Desde las organizaciones sindicales de base se fue gestando una nueva Central Obrera, basada en la democracia interna, y orientada hacia la defensa de los derechos laborales y socioeconómicos de los trabajadores e independiente del gobierno, los partidos políticos y la patronal. El 84% de los sindicatos se proclamaron a favor de un nuevo Sindicato Obrero que agrupe a trabajadores de los sectores privado y público. En Abril del 2.003 se creó la UNT (Unión Nacional de Trabajadores) que agrupa a 56 federaciones y 14 sindicatos nacionales. La acción sindical de los sindicatos de clase está desempeñando un papel importante contra los despidos ilegales con la solidaridad de clase de las fábricas del sector en la lucha por la readmisión de los despedidos apoyándose en la legislación laboral bolivariana, con bastante éxito. Organizaciones sindicales de base que fueron vitales para la ocupación y puesta en marcha de empresas bajo control obrero, en el lock out patronal de diciembre de 2.002.

7. Análisis del cambio de gobierno político: del neoliberalismo al anti-imperialismo

Cabe destacar del proceso transformador venezolano el cambio político y la profundización de la democracia política y social . Estamos ante la conversión del antiguo régimen institucional basado en el bipartidismo y la corrupción política y sindical durante décadas, a un régimen constitucional refrendado por el pueblo, con la organización de una nueva legalidad que surge por efecto de la lucha de clases donde las fuerzas populares (clase obrera, campesinado, ejército popular…) organizan nuevas fuerzas sindicales (UNT) y políticas (círculos bolivarianos), y el poder institucional se afianza en un marco de supresión del parlamentarismo con la fusión del poder ejecutivo y legislativo, provocado por la conquista electoral de la mayoría absoluta, que desarrolla desde el gobierno una política económica que prima el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales en oposición al imperialismo (no sin dificultades ya que la burguesía nacional está vinculada a los intereses del capital transnacional de EE.UU.) y el desarrollo de la democracia obrera en el control de la producción, lo que junto al apoyo de la mayoría de un ejército formado en una ideología anti-imperialista, posibilita el desarrollo las transformaciones revolucionarias de carácter anti-imperialistas. Venezuela se va transformando de antiguo país rentista, exportador de materias primas, a un país con una importante base agrícola e industrial con el objetivo de producir todos los bienes y servicios que el pueblo necesita.

8. La quinta derrota de la contrarrevolución, la creación del PSUV, y primeras divergencias en el frente anti-imperialista.

La tercera victoria presidencial consecutiva de Chávez en diciembre de 2.006, con el 62,5% de los votos, en el que se alcanzó los 7 millones  de votos (1 millón más que el 2.004), con una participación altísima, el 80%, la más alta de toda la historia en Venezuela, fue la quinta gran derrota de la oposición contrarrevolucionaria que ha abierto un nuevo período político, en el que Hugo Chávez y la mayoría del bolivarismo plantea el objetivo de avanzar hacia la formación de la República Socialista de Venezuela. Para ello Hugo Chávez como paso previo propuso la unificación  de todos los partidos que dan apoyo al proceso revolucionario (Movimiento Vª República, PPT, Democracia Social y PCV), en una sola organización denominada PSUV, con el papel de ser el nuevo “estado mayor” de la revolución.

No obstante, el PCV rechazó de forma acertada el disolverse en el PSUV debido a su carácter exclusivamente anti-imperialista e interclasista, ya que se confunde frente anti-imperialista (interclasista) con partido comunista (clasista), entrando en divergencias sobre los sujetos del proceso revolucionario socialista donde sólo el PCV asume que la fuerza social dirigente de la transformación hacia el socialismo corresponde a la clase obrera y no a otras clases.

9. Naturaleza de la propuesta de reforma constitucional

La constitución bolivariana de Venezuela se ha quedado estrecha a un proceso revolucionario que necesita modificar artículos constitucionales que en lo político y económico entran en contradicción con el objetivo de sociedad socialista que se persigue. Para eso se propuso convocar un referéndum para el 2 de diciembre de 2.007 con la modificación de 69 de los 350 artículos de la Constitución Bolivariana de 1.999.

El referéndum fue realizado en medio de una campaña anticomunista emprendida por el imperialismo, las clases explotadoras venezolanas y sectores del bolivarismo que no veían con buenos ojos el cambio hacia el socialismo. El resultado del referéndum expresó que más de 4 millones de venezolanos, casi el 50% de los votos son partidarios de la construcción de una sociedad socialista. Las fuerzas contrarrevolucionarias ganaron no obstante con un escaso margen (50,7%) ya que la campaña anticomunista junto al boicot de suministros básicos a la población llevado a cabo por capitalistas y latifundistas contribuyó a contaminar en la lucha ideológica a casi  3 millones de votantes chavistas que se abstuvieron, si comparamos con los resultados de las presidenciales de diciembre de 2.006.

Igual que en Chile sectores del estudiantado, la pequeña burguesía, una fracción minoritaria del ejército con el general Baduel a la cabeza, intelectuales socialdemócratas como Dietrich Steffan, grupos trotskistas y de las propias filas bolivarianas se aliaron con la contrarrevolución para tumbar una reforma constitucional que entre otras cosas legalizaba la propiedad social de los medios de producción, la jornada laboral de 36 horas semanales, y suponía un duro acicate contra los sectores burocráticos, corruptos, herederos del antiguo régimen constitucional y tolerantes de la contrarrevolución que todavía perviven en el aparato de estado.

Los instrumentos imperialistas han funcionado; las instituciones del imperialismo yanqui, la CIA, funcionarios de la embajada de EE.UU., ONGs financiadas por la USAID y la NED de EE.UU. han seguido las recetas aplicadas en países de Europa del Este (Yugoslavia, Ucrania…) destinadas a financiar e infiltrarse en los movimientos de masas como el estudiantil cooptando dirigentes anticomunistas; la patronal venezolana FEDECAMARAS (empresarios y mayoristas) que por su parte promovieron la inflación, el mercado negro y la escasez de alimentos básicos durante el proceso electoral; y sin olvidar que el 90% de los medios de comunicación de masas en manos privadas y volvieron a desarrollar una campaña permanente de acoso y derribo al bolivarismo sin ningún tipo de problemas hacia la libertad de expresión de los poderosos.

El fantasma del golpismo y la guerra civil volvió a ser utilizado con más virulencia como argumento contra la victoria del SI a la reforma constitucional, y paradójicamente los anticonstitucionalistas bolivarianos de ayer se volvían los más acérrimos defensores de la constitución bolivariana contra cualquier cambio que agudizara las contradicciones clasistas y promoviera cambios socioeconómicos más profundos. Pero a pesar del esfuerzo, el resultado electoral es pírrico ya que la derecha sólo ha conseguido movilizar incluso 58.000 votos menos que en las elecciones de diciembre del 2.006.

10. La división del frente anti-imperialista ante el referéndum

Se debe concluir que la victoria pírrica del NO se debe más en parte a las contradicciones internas de clase de las fuerzas políticas que forman el movimiento bolivariano, que a la eficacia de la acción política del campo enemigo, ya que el bolivarismo ha vivido en este marco su primera gran división política la cual ha impedido movilizar esos casi 3 millones de electores chavistas que se han quedado en casa, absorbidos en la lucha ideológica por la pasividad.

En el movimiento bolivariano no se ha explicado suficientemente por todos y en bloque la globalidad del programa de reforma constitucional y se ha visto que no todos están por el socialismo. Por ejemplo, la reforma de la jornada de 36 horas y la prohibición de horas extras obligatorias, de gran interés para el movimiento sindical de clase, no ha sido ampliamente difundida por todos los miembros y organizaciones del movimiento bolivariano e incluso del movimiento sindical, o la prohibición del latifundio y la especulación inmobiliaria, el control público de todos los recursos naturales, la nacionalización del Banco Central, la prioridad de financiación de la propiedad social, estatal, comunal y mixta sobre la privada y el carácter socialista del estado contemplado en la reforma, los cuales eran los aspectos más importantes de las 69 modificaciones que no se ha querido explicar y defender por todos, lo que hubiese supuesto un avance muy importante en la dirección socialista frente a los poderes económicos de la burguesía compradora y latifundista, que todavía siguen siendo hegemónicos en el ámbito de las relaciones de producción y en el rumbo económico, porque al margen de los grandes avances sociales innegables obtenidos durante 9 años de gobierno bolivariano, el sector financiero privado sigue experimentando crecimiento de los beneficios por encima del 30% a través de la banca privada, el comercio mayorista y el latifundio. Por eso el triunfo del NO a la reforma constitucional ha significado un alivio importante para tales clases porque el SI precisamente hubiera supuesto una derrota social y política de envergadura para los poderes económicos todavía dominantes.

La división política del frente bolivariano ha contado además con una campaña mediática anticomunista en torno al traidor Baduel (ex ministro de defensa) y su mentor intelectual Dietrich Steffan, una de las organizaciones políticas del gobierno que gobierna en 4 estados, la socialdemócrata PODEMOS que ha realizado campaña por el NO a coro con la patronal, la mayoría de los medios audovisuales e impresos y la jerarquía eclesiástica.

Incluso los diversos grupos trotskistas (algunos con influencia en el movimiento sindical venezolano) no se han puesto de acuerdo entre ellos, unos pedían el SI, mientras otros promocionaban el voto nulo y el NO, de todos ellos en el campo del NO destaca la LIT-CI antichavista, que respaldan la victoria del NO acusando a Chavez de totalitario, responsabilizando al gobierno de la inflación y el desabastecimiento organizado por la burguesía, llegando a considerar el resultado  del NO como “un triunfo de las masas frente a un proyecto reaccionario y no una derrota del proyecto socialista”, en la carta abierta de la dirección el partido trotskista brasileño PSTU de la LIT en contestación a la posición consecuente de Petras que llega a acusarlos de ponerse en el campo de la derecha y el imperialismo yanqui al hacer campaña por el NO. En su favor los trostkistas del PSTU acusan a Petras de stalinista y “charlatán calumniador”, sin embargo los hechos son que Bush, Rosales y la LIT trotskista defienden lo mismo, por lo que no hace falta emplear “métodos stalinistas” para acusar a nadie.

La demagogia de la LIT trotskista es ilustrativa cuando en la citada carta analiza el contenido de las posiciones que se dirimían en el referéndum: “…tanto el gobierno de Chávez como la mayoría de la izquierda mundial presentaron el voto por el SI como un voto progresivo, por el socialismo, y el NO, como un voto reaccionario, por el capitalismo. Al mismo tiempo, los medios muchos de ellos proimperialistas, hacían una interpretación parecida. Para nosotros el significado de lo ocurrido es totalmente el opuesto. El SI representaba, de contenido, un voto reaccionario por que era el respaldo a un proyecto burgués totalitario aunque estuviese camuflado de banderas rojas y alusiones al socialismo. El NO, era, de contenido, un voto progresivo porque representó el rechazo de importantes sectores del movimiento de masas a ese proyecto…” (2).

Por esta lógica deberemos entender que para la LIT la nacionalización del Banco Central, la liquidación de los latifundios y la primacía de la propiedad social sobre la privada es reaccionaria, y lo contrario es progresivo. En realidad es inexacto que la propaganda pro-imperialista se presentase a si misma como reaccionaria, el imperialismo, la derecha, la iglesia y la patronal apoyaron el NO con los mismos argumentos que la LIT: contra el “totalitarismo” de Chávez, por la libertad de expresión (tienen poca con el 90% de los medios), todos los grupos promotores del NO se presentaron como “progresistas”, oponiéndose contra las nacionalizaciones de todo tipo llevadas a cabo por el gobierno “totalitario” de Chávez, utilizando el anticomunismo como arma “progresiva” contra el “totalitarismo reaccionario” que según tales medios suponía la reforma constitucional. Es de cajón que cuando los burgueses camuflados de defensores de las libertades y de progresismo claman contra el “totalitarismo comunista” es porque lo que está en juego son sus intereses como clase dominante y sus dividendos. Eso es algo que evidentemente la LIT al estar absorbida por el “progresismo” burgués no puede, ni quiere, ni debe ver.

Pero esta posición no es nueva ya que meses atrás en marzo de 2.007 en Sao Paulo el denominado Secretariado Internacional de la LIT (IVª Internacional) llamó a “derrocar a Chávez y sus fuerzas armadas” como tarea “revolucionaria”, excusándose en que “Chávez no es ni tan siquiera un anti-imperialista medianamente consecuente. Porque tener choques con Bush y hasta haber sido objeto de un intento de derrocamiento en una ocasión por un sector del imperialismo no convierte a nadie necesariamente en anti-imperialista” (3). Una vez más en la confrontación clasista algunos de estos grupos vuelven a confluir con el imperialismo como antaño en Nicaragua, Afganistán y la restauración del capitalismo en los territorios de la URSS.

¿Entonces, dónde ha estado el centro del debate para cuestionar la reforma? ¿En su carácter no socialista o precisamente en su carácter de avance hacia el socialismo?. El centro del debate ha estado precisamente en aquellos aspectos políticos, económicos e ideológicos que refuerzan el proceso hacia el socialismo. Por ej., se ha cuestionado el reforzamiento del poder popular y la reelección indefinida del cargo presidencial, es decir prerrogativas que buscaban reforzar el proceso de transformación. El poder popular se proponía desarrollar en consejos comunales incorporando la participación ciudadana en las tareas municipales, los consejos de obreros, estudiantiles y campesinos, y la gestión de las empresas de propiedad social por los propios trabajadores. El poder central, debía combinarse con ese poder popular, reduciendo el poder corporativo de los gobernadores y alcaldes. Además, se planteaba la revocación de los funcionarios públicos, el control de los medios de comunicación privados, la igualdad de las culturas venezolanas, la prohibición de la financiación de partidos y candidaturas con fondos extranjeros (golpe duro para el imperialismo), y concedía al estado la capacidad de reservarse la explotación de los recursos estratégicos y el derecho a expropiar por necesidades de utilidad pública e interés general. En el terreno económico la reforma pretendía potenciar la industrialización del país como elemento favorable al fortalecimiento de la clase obrera (además de la ley de 36 horas de jornada) y el desarrollo económico equilibrado del país asegurando la igualdad de condiciones en servicios e infraestructuras. De un Estado que constitucionalmente (1.999) promovía la iniciativa privada, se planteaba pasar a promover el desarrollo de un modelo económico productivo basado en la prioridad de los intereses generales y la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo, con lo que el cambio de la orientación de la política económica gubernamental era evidente, con la potenciación de empresas de propiedad social (cooperativas y estatales) con las que se pretendía crear las condiciones para la construcción de una economía socialista, prohibiendo incluso las actividades “que vulneren los métodos y sistemas de producción colectiva” (art. 113), y dando el protagonismo dirigente a la planificación gubernamental y el poder popular.   Todos estos elementos que han sido cuestionados desde dentro del movimiento bolivariano por sectores que en realidad ven la transformación socialista como una amenaza a sus intereses corporativos, clasistas e ideológicos.

Pero el dato más destacable del impacto de la división política del bolivarismo es el hecho de que el PSUV dispone de 6 millones de militantes, es decir 1,7 millones más de los votos obtenidos por el SI, lo que es un indicador de que este proyecto de partido dista mucho todavía de ser un partido de clase, comunista y dirigente de las masas hacia el socialismo, dada su diversidad ideológica y su carácter interclasista con intereses heterogéneos. El PCV que no se disolvió en el PSUV mantuvo una posición de clase y movilizó toda su fuerza política, sindical y social a favor del SI, también el anti-imperialista PPT. De lo que se desprende que aproximadamente un tercio de la militancia del PSUV no respaldó la reforma constitucional. Ante la división interna del bolivarismo, el PCV y el PPT fueron las únicas organizaciones políticas que oficialmente pidieron el SI.

11. Perspectivas y objetivos

En este marco la pírrica victoria del NO puede ser según se desenvuelvan los futuros acontecimientos una victoria del SI, ya que ha redefinido las fuerzas reales que apuestan social y políticamente por la transformación socialista que deben ser objetivamente mayoritarias, y ha colocado en su sitio justo a quienes hacen el juego al imperialismo y la burguesía en los momentos claves y a quienes no apuestan ni por el anti-imperialismo bolivariano de Chávez, ni por el socialismo ni ideológicamente ni como régimen de producción social.

No obstante, es destacable que en los últimos meses de 2.007 previos al referéndum se llegó a avanzar en los procesos de nacionalización de las empresas mucho más que en los últimos 8 años, recuperando la soberanía nacional sobre las fuerzas productivas. Electricidad de Caracas, empresa principal del sector, fue nacionalizada. La Faja Petrolífera del Orinoco, con reservas de importancia mundial, fue nacionalizada, la cuota de la empresa estatal venezolana PDSVA pasará a ser el 60%, lo que sin duda perjudica a los intereses de las transnacionales petroleras extranjeras (Chevron, Exxon Mobil, Texaco, Conoco Phillips –EE.UU.-,Total –Francia-, Statoil –Noruega- y British Petroleum –Gran Bretaña-). Nacionalización de la principal empresa de teléfonos, la CANTV, consiguiendo el estado venezolano el control estratégico de las telecomunicaciones. A ello se le une la no renovación el 27 de mayo de 2.007 de la concesión a Radio Caracas TV, la principal emisora televisiva opositora, y la conversión en emisora de servicio público (4).

Por eso mismo se ha demostrado por lo avanzado en el terreno de nacionalizaciones durante los últimos meses que la reforma constitucional aun siendo necesaria no es ni debe de tomarse como un fin, la mayoría parlamentaria es lo suficientemente amplia como para poder aplicar sin problemas las medidas económicas y sociales que están en el tintero, no olvidemos que en la URSS (con la diferencia del carácter proletario del estado soviético) se tardó casi 20 años en pasar de la NEP a una economía socialista reconocida constitucionalmente (1.917-36), lo que no impidió durante el trayecto al gobierno soviético emprender los cambios de rumbo necesarios en la política económica (colectivización agraria, industrialización socialista, crecimiento del peso de la clase obrera, política de precios contra la especulación…) por lo que hay claves que habrá que descifrar en el proceso revolucionario venezolano de forma ineludible:

* en primer lugar, no se puede oponer la lucha anti-imperialista con el carácter socialista de todo proceso revolucionario superador del capitalismo ni viceversa. No se puede confundir el Frente Anti-imperialista con el Partido Comunista, ni diluir ni separar uno del otro. Actualmente en Latinoamérica la lucha anti-imperialista adquiere un papel principal para conquistar la soberanía nacional sobre las propias fuerzas productivas y emprender así en las mejores condiciones el rumbo hacia el socialismo. En esa lucha no está solo la clase obrera, sino que existen otros sectores interesados incluyendo a parte de la propia burguesía nacional, contra el imperialismo, el latifundismo y el atraso industrial. En ese cuadro cobra prioridad esa alianza de la clase obrera y el campesinado indígena, junto a fracciones de clase y categorías sociales populares (estudiantes, intelectuales, pequeña burguesía urbana y profesionales, cuadros militares), e incluso sectores de la burguesía nacional, como fuerzas motrices, sujetos imprescindibles para acabar las tareas de liberación nacional anti-imperialista para las que la burguesía en bloque es incapaz. Por lo que es un grave error separar las tareas anti-imperialistas de liberación nacional de la lucha por el socialismo, ya que no hay camino por hacia el socialismo que no pase por la lucha anti-imperialista en Latinoamérica. Pero también se debe de tener en cuenta que la total liberación nacional no llegará si no se profundiza en el proceso hacia el socialismo, no se debe obviar que la fase imperialista que emana del carácter mundial de acumulación de capital basado en el desarrollo desigual no permite un desarrollo independiente del Modo de Producción Capitalista en países de la periferia como Chile o Venezuela, ni en ámbitos supranacionales como Sudamérica, y solo deja a la burguesía el papel de socio menor de la dominación imperialista, y que las clases anti-imperialistas aliadas (burguesía nacional, campesinado…) no aportan un nuevo modo de producción socialista, y sólo la clase obrera puede cumplir, como ha demostrado objetiva e históricamente ese papel.

* en segundo lugar, se ha demostrado que es necesario reforzar una política económica que planifique la economía nacional, desarrolle un potente sector industrial, potencie el peso de la clase obrera y aplique las reformas laborales como la jornada de 36 horas, ello es posible y más si tenemos en cuenta que los sectores fundamentales de la economía, energéticos, infraestructuras y telecomunicaciones están en manos del gobierno;

* en tercer lugar, es necesaria una profundización del estado de bienestar social y un mayor control de la economía con medidas fiscales contra la política inflacionista de capitalistas y latifundistas;

* en cuarto lugar es necesario el fortalecimiento del movimiento sindical de clase no solo reivindicativo sino también sociopolítico de apuesta por el socialismo para ello es imprescindible el desarrollo de la clase obrera como sector creciente, el desarrollo industrial y socialización de las fuerzas productivas fundamentales, la unidad ideológica y política de la clase obrera en torno a un partido y un aparato de estado depurados de los elementos arribistas, saboteadores y burocráticos que incluso con el cartel de “chavistas” en este proceso electoral se han desenmascarado, para ello el PSUV actual no está preparado;

* y por último no se puede abandonar el objetivo de la necesaria transformación del carácter del estado venezolano y sus aparatos (ideológicos, políticos y militares) en un estado de clase de carácter socialista tal y como se pretendía con la reforma constitucional, porque una cosa es disponer de los apoyos en el ejército y el parlamento y otra muy distinta es disponer del poder político real.

Notas:

(1) Ver La izquierda en el umbral del S.XXI… (M. Harnecker) S. XXI.

(2) Carta abierta a James Petras. Dirección del PSTU. Correo Internacional nº 135, diciembre 2.007.

(3) Internacional trotskista llama a derrocar a Chávez (Alejandro Ruiz) www.venezuelacantaclaro.blogspot.mayo 2.005.

(4) Ver Golpes y contragolpes. Marta Harnecker. Ed. Rebelión. 23-06-07.

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