CRISIS Y SINDICALISMO

649692-Marcelino

 

Miguel A. Montes

Abril 1997

  

1.ESTRATEGIA ANTICLASE Y RECUPERACION CAPITALISTA DE LA CRISIS

        Un objetivo estratégico del Movimiento Obrero en la lucha por el SOCIALISMO es la tarea de garantizar la Unidad de la clase obrera bajo la reivindicación histórica del Pleno Empleo atacando las mismas bases del sistema capitalista. Como contestación el capital tiene el objetivo estratégico de destruir el empleo fijo desmembrando el proceso productivo para una mayor explotación y desorganización de la clase obrera, lo cual facilita por otra parte la ampliación de la plusvalía y la acumulación de capital.

        La actual fase de recuperación de la acumulación por la que atraviesa el capital se concentra en torno a un aumento de la explotación de la clase obrera (intensificación de los ritmos de trabajo) combinado con una nueva división internacional del trabajo, la cual ha introducido nuevas formas de explotación (postfordismo) que facilitan la desintegración productiva y por tanto suponen un elemento importante de cara a facilitar la estrategia de diversificación de la clase obrera minando su poder de organización y resistencia con la que contaba en la época fordista.

        Ello no ha sucedido por arte de magia, ni de una forma exclusivamente economicista independientemente de lo que ha acontecido en lo político. Las medidas políticas en materia de legislación del trabajo combinada con una política industrial entreguista a las multinacionales en nuestro país, no sólo ha facilitado la penetración del capital multinacional, el cual buscaba en España una plataforma de exportación de fuerza de trabajo en proceso de desvalorización para la recuperación de la tasa del beneficio, sino que obedece a la nueva división internacional capitalista del trabajo a nivel mundial de mayor control politico-económico del imperialismo sobre la clase obrera, y donde el capital ha abandonado las tesis keynesianas y ha abrazado las tesis neoliberales, contando con el apoyo político de la socialdemocracia europea. Sigue el ataque iniciado en 1.985 al Estado Social en torno a conquistas y prestaciones, el gasto público se recorta en las partidas con contenido social y se siguen tolerando la corrupción y evasión de capitales. Ejemplos de ello son las crisis en la Banca (Banesto), los casos Filesa, Casinos de Catalunya, los contratos blindados, etc. Se permite el fraude fiscal y se carga todo el peso de la crisis en las espaldas de la clase obrera.

        Maastrich es la culminación de dicho proceso neoliberal que se inició con la incorporación de nuestro país a la CEE y la OTAN, Maastrich es la confirmación de dicho proceso: agudización del desarrollo desigual, dos velocidades, agresión al Estado de bienestar privatizaciones y desindustrialización, dumping social, militarismo…En síntesis vamos a exponer lo que ha supuesto en lo concreto para la Unidad de la Clase Obrera dicho proceso neoliberal:

1.1 Agresiones al derecho del trabajo:

-1.981: Promulgación del Estatuto de los Trabajadores (E.T) con el precedente del contrato temporal.

-1.984: 1ª Reforma del E.T. Eliminó la causalidad de los contratos, permitiendo a puesto de trabajo fijo la existencia del contrato temporal.

-1.993: 2ª Reforma del E.T, legalización de las Empresas de Trabajo Temporal (E.T.T), con la eliminación del control público de los contratos (INEM), y legalización de los contratos-basura que permite a igual trabajo un salario inferior.

*1.994: 2ª Reforma del E.T, legalización de las Empresas de Trabajo Temporal (E.T.T), con la eliminación del control público de los contratos (INEM), y legalización de los contratos-basura que permite a igual trabajo un salario inferior, movilidad funcional y geográfica.

*1.997: 3ª Reforma del E.T. firmado por CC.OO, UGT, CEOE y el gobierno del PP. Se mantiene la temporalidad y no se introduce ninguna obligatoriedad de convertir a fijos los contratos precarios. Se amplian las causas objetivas del despido individual (artículo 52.c) potenciando el despido procedente. Reconocimiento del articulo 51.1 del E.T referente a las causas del despido (económicas, técnicas y organizativas). Se abarata el despido aplicando en el despido improcedente 33 días por año de indemnización para los nuevos contratos indefinidos.

1.2 Consecuencias en el Empleo y el Salario:

*Tasa de paro: 19% en el primer trimestre de 1.998 (EPA) superando la media de la CEE (11%) y alcanzando la cifra de 3.172.500 parados. Destaca por su gravedad el paro en los sectores de la mujer, la juventud y el paro de larga duración (1,2 millones de trabajadores con mas de 2 años de paro en 1.998). Precariedad con 3,2 millones de eventuales. 8 millones en el umbral de la pobreza según Cáritas en el 97.

*Desde 1982, han habido 3,1 millones de despidos, y 1 millón y medio de parados mas.

*Durante el período de expansión 1.987-92, se pasó del 15% al 34% del peso de los eventuales dentro del total de asalariados. La precariedad alcanza en 1.998 al 33,3% de la población asalariada, superando el 40% en el sector privado, cuyos salarios llegan a ser un 40% inferiores. En cifras son 3,150 millones los trabajos precarios.

*Hoy sólo el 50% de los asalariados sobrepasan los 6 años de antiguedad en la empresa, produciéndose una desmantelación acelerada del empleo fijo.

*De un 50,4% de participación de los salarios en el PIB en 1.982, se pasó al 46,2% de 1.996.

*España se mantiene durante 1.997 como el 4º país con la mano de obra mas barata de la CEE, 25 marcos por hora trabajada, por delante de Irlanda, Grecia y Portugal.

1.3 Consecuencias para la afiliación y representación sindical:

-En las Elecciones Sindicales de 1.990 UGT y CC.OO sumaban el 79% de los delegados, produciéndose un incremento con respecto a las anteriores, se notaba todavía el calor del 14-D del 88. En las Elecciones sindicales de 1.995 los dos sindicatos suman el 72,5% de los delegados, produciéndose una reducción de la representación sindical que afecta a UGT fundamentalmente perdiendo 7,3 puntos, pero que CC.OO no capitaliza recogiendo solo 0,8 puntos. Dicha tajada se la han enguyido otros sindicatos minoritarios, o amarillos. Se han elegido en las EE.SS de 1.995, 33.500 delegados menos.

-Potenciación al calor de la 2ª Reforma del mercado de trabajo, de sindicatos amarillos, corporativistas y minoritarios.

-Estancamiento de la afiliación sindical a partir de 1.993 hasta la actualidad.

1.4 Situación en las grandes empresas:

-Instalación de empresas subcontratistas que participan en el proceso productivo, profundizando la desintegración productiva. Suponen un acicate para la empresa integral fordista al facilitar con la desintegración del proceso productivo la diversidad de la clase obrera, como arma de sobreexplotación, corporativismo y nivelación a la baja de los derechos del trabajo (dumping social).

-Empresas subcontratistas y proveedoras: Salario de los trabajadores el 40% mas bajo que los de la gran empresa. Jornada de trabajo mas amplia, condiciones de trabajo precarias. Organización sindical mas débil.

-Los avances sociales y de salario que los trabajadores de la gran empresa arranquen en las Negociaciones Colectivas sino existe una coordinación y acción sindical globalizada, el capital lo recuperará con un aumento mayor de la explotación de las empresas proveedoras y subcontratistas.

1.5 Situación de la mujer y la juventud obrera:

*La tasa de actividad de las mujeres en el 97 fué del 36% (la masculina es del 63%) y la tasa de paro supera el 30%, mientras que en los hombres es del 18%. Esto significa que del total de mujeres en edad laboral tan solo una cuarta parte esta realmente empleada, mientras que casi dos tercios (64%) está fuera del mercado de trabajo definidas como “amas de casa”. De los 15 millones en edad de trabajar sólo 3 millones tienen un puesto de trabajo y sólo algo mas de 1 millón lo hace en empleos estables, con jornadas completas y con sueldos mas o menos dignos; el resto, casi 2 de cada 3 mujeres ocupadas tienen un contrato temporal o a tiempo parcial. El 84% de los empleos femeninos se concentran en el sector servicios, y en profesiones “feminizadas”, los salarios son un 30% mas bajo en las mujeres respecto a los hombres. La mayoría de las mujeres trabajadoras con las condiciones antes descritas siguen dentro del “salario familiar”. El sistema capitalista potencia con la precariedad laboral la discriminación de la mujer a la vez que mantiene la existencia del modelo patriarcal. Para la mujer sigue siendo necesaria su incorporación a la producción social, no sólo para garantizar su independencia económica y personal, sino para actuar en los cambios sociales que permitan el desarrollo de una sociedad que trate la reproducción desde un ámbito colectivo y no patriarcalista, para formar parte del proceso de explotación, ocupando un lugar en las relacciones de producción capitalistas para poder combatirlas, junto al resto de la clase.

*Pérdida del peso de los jóvenes menores de 25 años en el empleo, reduciendose su presencia del 18,2% del total de asalariados en 1.987 al 17,8% en 1.992.

*Aumento del número de eventuales en la franja de menores de 25 años, pasando del 47% en 1.987 al 76% en 1.996, sólo el 24% de los trabajadores menores de 25 años eran fijos en el 96.

*Papel de la juventud como carne de cañón para la sustitución del empleo fijo, y por otra parte, sector mas agredido de la clase obrera al concentrar la mayor precariedad, y una situación social sin perspectivas, sin empleo fijo, mantenido por los padres, sin ahorros y sin futuro. Politica y socialmente atomizados por el sistema, el miedo y la despolitización de la juventud obrera son el lado subjetivo de la realidad objetiva que ha impuesto la modernidad neoliberal. Precisamente los contratos basura persiguen la domesticación de la juventud, eliminar su rebeldía y asentarlos en el miedo y el conformismo.

        Es necesario que el sindicalismo de clase recupere su estrategia de resistencia a la crisis, GLOBALIZANDO las luchas de forma sostenida, necesaria para garantizar el proceso de Unidad de la Clase Obrera, de lo contrario todas las medidas anti-trabajo se irán sumando una tras otra dentro de la arquitectura neoliberal que no parará de proyectar su tejido anticlase obrera.

2. HUELGA, CONGRESOS Y ESTRATEGIA SINDICAL

2.1 Del 14-D y la PSP al Decretazo y la Contrarreforma

        Ya en el IV Congreso Confederal de CC.OO en 1.987 se realiza una autocrítica de la política de rentas y pactos sociales, de las luchas parciales mientras se sucedían las medidas de ajuste, y se plantea la necesidad de globalizar las luchas dándoles un contenido de clase y sociopolítico, pasando de la negociación de concesiones a la negociación de alternativas. En el discurso de finalización del Congreso el nuevo Secretario General A. Gutiérrez afirmó que CC.OO está dentro del sistema pero que no forma parte de él. Fruto de esta posición, unida a la actitud de enfrentamiento de UGT con el gobierno (Nicolás Redondo retira el acta de diputado del PSOE en 1.987), se desencadenó la estrategia de movilización partiendo de la Plataforma Sindical Prioritaria (PSP) y culminada con la huelga general del 14-D de 1.988, donde consiguió importantes avances sociales para la clase obrera y el sindicalismo:

* Protección sindical de los contratos.

* Revalorización de las pensiones.

* Compensación de la deuda social con los empleados públicos y  derecho a la negociación colectiva.

* Ampliación de la protección social (pensiones no contributivas,  subsidio agrario, salario social en las CC.AA).

* Ampliación y mejora de la formación profesional.

        No obstante, y como producto de no existir una continuidad dialéctica en el proceso negociación/movilización, quedaron pendientes otros temas fundamentales para la realización de la PSP:

*Reducción de jornada y eliminación de las horas extras.

*Reducción de la edad de jubilación

*Ampliación y mejora del sistema de sanidad pública

*Vivienda social

*Reforma fiscal progresiva

*Ley de salud laboral y medio ambiente.

        Con posterioridad al V Congreso de CC.OO comienza una involución latente en las posiciones de la dirección confederal. La situación política internacional de derribo del “Socialismo Real”, supone un balón de oxígeno para las posiciones socialdemócratas dentro de la izquierda y el movimiento obrero. Momento que se aprovecha para ejercer la correa de transmisión en el sindicato. A raíz de los acontecimientos de Agosto de 1.991 en la URSS la Nueva Izquierda emprende su postura liquidacionista contra el Partido Comunista y valora los procesos de restauración del capitalismo en los países del este como revolucionarios y democráticos, el propio A. Gutiérrez se pronunció públicamente por la disolución del PCE. A la altura de nuestro tiempo 5 años después no han tenido a la vista de los resultados la coherencia de ejercer la autocrítica de sus posiciones sino que las han reforzado.

        De ahí en adelante se inicia un proceso de introducción dentro del sindicato de las propuestas de la nueva izquierda de forma antidemocrática. Esta postura “renovadora” y liquidacionista penetra en el seno de CC.OO, la Ejecutiva Confederal se pronuncia por el Sí crítico a Maastrich al igual que el Secretariado de la CONC, vulnerando los acuerdos del V Congreso Confederal donde no se discutió Maastrich, y donde tácticamente y en función del posicionamiento de la CES se decidió pedir al parlamento la no ratificación del Tratado en el caso de que este no introdujera modificaciones en la política social: cohesión económica, reequilibrio socio-económico entre las regiones, etc. Este tipo de dirección es común para las monarquias ilustradas que se creen con la potestad de decidir por encima de sus súbditos independientemente de sus deseos e intereses, de esta forma no solo se vulnera la democracia y se introduce la división interna en el sindicato, sino lo que es peor que este pierda su independencia de clase. Esa manía de ver la Europa social en Maastrich y de culpar solo a la mala voluntad politica del gobierno de la aplicación de medidas que “nada tienen que ver con Maastrich”, es la postura defendida por tales apóstoles del liquidacionismo del PC, que llevan al sindicato a contradecir sus reivindicaciones, pues ¿cómo se puede defender Maastrich y el Estado de bienestar y el Pleno Empleo al mismo tiempo?, esta postura conduce a un callejón sin salida.

        Las agresiones del gobierno se suceden, se agudiza la desindustrialización de nuestro país, siguiéndose las directrices de Maastrich. Se producen durante 1.992 las respuestas parciales de la cornisa cantábrica, Asturias y Cartagena, en zonas donde la desindustrialización comenzaba a ser un auténtico drama social, en Catalunya se movilizó a las empresas en crisis. Esta falta de globalización de las luchas, se tradujo en llamar a los sindicatos para negociar concesiones y rebajas, intento del Gobierno de pactar el Plan de Competitividad en 1.992, lo cual no cuajó, pero que no impidió como consecuencia de la política de Maastrich la aplicación de medidas antisociales con el decretazo que supuso el recorte de las prestaciones por desempleo.

        La Huelga General en todo el país el 28 de Mayo de 1.992, que a pesar de las dificultades de su convocatoria (paro parcial) fue un éxito. Fue una clara demostración marxista de que la clase obrera industrial de las grandes empresas sigue siendo el núcleo fundamental del movimiento obrero y el motor de las luchas de clases, dado que el paro masivo se dió en los grandes cinturones industriales, de mayor concentracion obrera, pero evidentemente este tipo de demostraciones no sirven para nada si la incidencia social no va mas allá del propio nucleo de la clase obrera, es decir si no se entiende la aseveración marxista de la hetereogeneidad en la composición de la clase obrera (diferentes salarios, diferente grado de cualificación, diferente sector, diferente amplitud de la empresa, trabajadores productivos y no productivos, trabajadores fijos y eventuales, etc.), por ello con este tipo de acción la incidencia en el sector Servicios y en las pequeñas y medianas empresas fue relativo, de ahí que la respuesta fuera puramente testimonial, de ahí la necesidad de la globalización de la respuesta de toda la clase. Y eso no se hizo, pues si la convocatoria de huelga parcial se presentó como un eslabón en la cadena de movilizaciones que se seguirían en Octubre con otra huelga si el gobierno no retiraba la ley, esta no se realizó y ello supuso una profunda desmovilización de los trabajadores y la fustración y desconcierto de los militantes sindicales.

        Con posterioridad y en la senda de Maastrich, el Gobierno envalentonado ante la falta de oposición social desata la mayor agresión al derecho al trabajo, la Contrarreforma laboral de 1.993, la cual levantó acta notarial de la hetereogeneidad de la clase obrera, consagrando en ley la enorme división existente entre el trabajador de la gran empresa y el de la PYME, tanto en salario como en condiciones de trabajo. Significó un ataque hacia la condición asociativa de la clase obrera, intentando quebrar por un lado el principio de Negociación Colectiva de los sindicatos, y por otro lado posibilitar la creación, a partir de las empresas privadas de colocación, de sindicatos amarillos en el mas puro estilo mafioso (listas negras). Con ello se profundiza y se da carta de naturaleza a la individualización de las relaciones laborales, añadiendose a la precariedad y paro extremo existente en nuestro país. El ataque se dirige contra el sindicalismo de clase e independiente, los gobiernos neoliberales quieren unos sindicatos subordinados a sus políticas de ajuste, que sean incapaces de globalizar a la clase obrera, que la parcelen y faciliten las divisiones entre los trabajadores, que perpetúen “castas sindicales” burocráticas y no faciliten la renovación, convirtiendo a los sindicatos en mero asesor-gestor de los trabajadores.

        Tampoco hay que olvidar que enmedio de este proceso se produce el acoso y derribo de Nicolás Redondo en UGT por presión del PSOE, lo que genera la derechización del sindicato UGT, el cual ante las presiones va limitando la capacidad de propuestas frente a la política económica del gobierno. CC.OO pierde la posibilidad de despegarse como único sindicato mayoritario ante la crisis interna de UGT enmedio de la agresión contra los trabajadores.

2.2 Del 27-E al VI Congreso

        Como respuesta a la 2ª Reforma del mercado de trabajo, se efectúo la mayor Huelga General masiva en la história de nuestro país el 27-E de 1.994. Después de la huelga en la dirección del sindicato aparecieron a la luz dos posturas, una la de asumir el cambio legislativo y tratar de parar la Reforma en las empresas y otra la de continuar con la movilización de forma sostenida buscando apoyo social y político del conjunto del movimiento obrero y la izquierda. La postura mayoritaria consolidaba el posibilismo y el tacticismo en el análisis sindical, que son las recetas de la antitesis de la estrategia sindical. Esta situación se polarizó a nivel político, el 27-E generó dos bloques, uno de izquierda formado por sindicatos, movimientos sociales y organizaciones de izquierda, y otro formado por la Santa Alianza Neoliberal contra el trabajo del PP/PSOE/CiU/PNV/CEOE.

        Fruto de un análisis de clase y marxista se hubiera comprendido la necesidad de la constitución a posteriori del bloque a partir de la defensa de los derechos sociales (Trabajo y Estado Social), esa fué la misión de la Plataforma por los Derechos Sociales que no contó con la participación de CC.OO y UGT a nivel confederal. La posición de enfrentamiento y exclusivismo organizativo en cuestiones “puramente sindicales” se hicieron traslucir a través del enfrentamiento público de Gutiérrez con Anguita, y la censura a cuadros sindicales de la dirección. Ello no sucede por que sí, sino que es una defensa sectaria de la postura decidida de no combatir la Reforma a nivel general, condicionado por la defensa crítica de Maastrich. El caracter sectario le lleva a Gutiérrez a enfrentarse públicamente con la única formación parlamentaria que dentro de la izquierda ha votado contra la contrarreforma laboral en el parlamento y a participado en las movilizaciones junto a los sindicatos y la clase obrera. Y tambien le lleva a hacer que CC.OO abandone su labor sociopolítica, cuando en otros momentos el sindicato participó en el movimiento sociopolítico estando en plataformas: contra la OTAN, contra la Guerra del Golfo, contra la ley Corcuera…donde se encontraban otros movimientos sociales (vecinal, feminista, pacifista, ecologista, estudiantil, etc.) y partidos politicos de izquierda.

        Como justificación se saca la autonomía del sindicato, “…CC.OO no tiene referente político…”, frase cierta a la que hay que añadir que CC.OO no es una fuerza únicamente reivindicativa, sino sociopolítica y opta por la transformación social y el SOCIALISMO, por ello tiene un sitio propio e independiente dentro de la izquierda. En aras de la autonomía sindical que nadie puede cuestionar, debemos de aclararnos, pues CC.OO es tan independiente de IU y el PCE, lo mismo que lo es del PSOE, la derecha politica, la patronal, el Gobierno y el Estado. Por lo que CC.OO debe de encontrar desde su autonomía no cuestionada, su espacio común dentro de la izquierda en la lucha contra el neoliberalismo, gobierne quien gobierne. Ya en el V Congreso se reflexionaba históricamente sobre la autonomía y la convergencia cultural en la izquierda sociopolítica, renunciando al amarillismo, al tradeunionismo, a la correa de transmisión, y terminando: “…Otra cosa es la arcaica aspiración del pansindicalismo a monopolizar todas las formas de representación y actuación de los trabajadores, que so capa del izquierdismo mas primario, denigraba la organización política de los trabajadores para terminar poniendo la política en las exclusivas manos de quienes la utilizan en contra de los trabajadores…” (Documentos del V Congreso Confederal de CC.OO, págs 70-71). Algo así se le ha permitido al PSOE.

        Hablemos de la efectividad de las tácticas contra la Reforma, la labor de CC.OO en la Negociación Colectiva ha seguido por conquistar acuerdos que mejoren las leyes laborales, ello ha sido y es condición “sine qua non” del sindicalismo de todos los tiempos, anteayer contra las ordenanzas laborales franquistas, ayer contra el E.T, y hoy contra la 2ª Reforma del mismo. No se descubre nada nuevo, y nadie propone abandonar esa barricada de combate sindical. Lo que si que se está planteando, es que tales métodos de lucha colectiva son insuficientes para combatir la contrarreforma laboral. Para ello debe de existir a su vez una estrategia general, confederal, de movilización colectiva que supere los marcos reduccionistas de las negociaciones colectivas concretas y puntuales. Todos sabemos que la correlación de fuerzas se genera con la utilización de las fuerzas sociales en su acción y participación, y no con su enfriamiento y abandono total a la suerte de las negociaciones colectivas concretas, particulares, que descuartizan la respuesta, y generan culturas corporativistas.

        Y esto se hace mas rotundo aún cuando en nuestro mundo asalariado dominan la precariedad, las PYMES y el desempleo masivo. Pues es fácil obtener con la fuerza sindical de las grandes empresas buenos convenios, incluso éstos siguen sirviendo como marco de referencia para los convenios colectivos de ámbito provincial o nacional. Pero aún hoy y con mayor virulencia ante la existencia de la contrarreforma, sigue siendo dura la labor de introducir estos convenios en las PYMES y que los patronos los cumplan dejando a un lado las leyes laborales, y por lo tanto se incrementan las relacciones individuales en detrimento de las colectivas que tanto daño hacen al sindicalismo, dificultando la extensión de la organización sindical en los colectivos mas golpeados por la contrarreforma.

        Tambien hay otro elemento de principio y es que CC.OO y el movimiento sindical a lo largo de su historia, no han renunciado nunca a utilizar la fuerza que mueven para la retirada de leyes reaccionarias, y por la obtención de leyes mas progresistas. Y han sido y serán los mismos que se oponen a tales medidas, los que legislan y aprueban en los parlamentos tales leyes, los que se han visto y verán obligados a retirarlas y/o aprobarlas. Así sucedió con la retirada del PEJ en España en 1.988, cuando el 90% del parlamento respaldo tal medida. Así sucedió en Francia con la retirada del PEJ, que fue respaldado por una mayoría parlamentaria que sobrepasaba el 80% en 1.994. Así sucedió en Italia en la lucha contra los recortes de las pensiones en 1.994, que obligaron a Berlusconi a olvidarse de su plan. Y así nos han vuelto a enseñar los compañeros de la CGT en Francia en su lucha contra los recortes de la Seguridad Social  dándonos ejemplo, a pesar de las posturas incoherentes de la CFDT, la FO y el Partido Socialista dentro del proceso, viéndose empujados por sus bases y el papel dirigente de la CGT y las propuestas políticas del PCF.

        No obstante el análisis que se impuso fue el posibilista, las luchas sindicales se han centrado donde eran obligadas por el problema del empleo (Santana, Galerías Preciados, Astilleros, Seat…), mientras la moderación salarial se ha impuesto en 1.995. La táctica empleada ha reducido la conflictividad laboral, en 1.994 se redujo en un 21% el número de huelgas y en un 45% el número de participantes, respecto a 1.993. Es precisamente una contradicción que se haya reducido la conflictividad laboral cuando se aplican las medidas de ajuste sobre la clase obrera (Reforma, privatizaciones, desindustrializaciones, etc), lo obligado es lo contrario, ello demuestra el error de la táctica seguida. Pero no nos engañemos, dicha táctica forma parte de la estrategia global de sumisión “crítica” a Maastrich para cumplir el Plan de Convergencia, esta es la base estratégica de la táctica y de los posteriores enfrentamientos con IU, la cual está en contra de Maastrich y por tanto no asume la paz social encubierta.

        Por otro lado la táctica empleada ha influido en el peso de los sindicatos de clase, el peso de los delegados sindicales de UGT y CC.OO en las EE.SS de 1.995 ha bajado 6,5 puntos afectando a UGT, la cual ha perdido 7,3 puntos pero de los cuales CC.OO sólo ha recogido 0,8 puntos. El número absoluto de delegados elegidos ha bajado de 237.300 en las EE.SS de 1.990, a 203.800 en las EE.SS de 1.995, ello es grave si tenemos en cuenta que en 1.990 el período de EE.SS fue de 3 meses, y el de 1.995 fue de 1 año, con lo cual ello ha repercutido en que no sólo UGT sino tambien CC.OO tengan hoy menos delegados sindicales que en 1.990. La afiliación sindical se ha paralizado, si bien al calor de la PSP y la Huelga General del 14-D del 88 la afiliación de CC.OO pasa de aproximadamente 400.000 afiliados en 1.988 a 645.000 en 1.992, dando un crecimiento aproximado de 61.000 por año, en 1.993 la afiliación sólo crece 15.095 cotizantes mas, y en 1.994 sólo 2.444, sucede justo al calor de la 2ª Reforma laboral, con lo que se descubre que las medias afiliativas congresuales si se utilizan como dato de cálculo afiliativo son encubridoras e inexactas.

        Un análisis marxista debe de descubrir tambien que ante la organización supranacional cada vez mas agudizada del sistema capitalista actual, se le debe de oponer una alternativa transformadora de la izquierda real. En primer lugar, dentro del movimiento sindical europeo y respetando todas las diversidades, los trabajadores tenemos que estar organizados en la CES. Siendo ello por si solo insuficiente si no se superan dos déficits:

1º Debemos de estar todos realmente en la CES, y ello no será así si no se incorpora la CGT francesa y los sindicatos de la Europa del Este.

2º En el plano social y politico, debe de existir una alianza, que desde la izquierda responda colectivamente a la agresión a los derechos sociales, sobre la base de un modelo revolucionario y transformador.

        La CES y la izquierda en Europa no pueden guardar silencio, pues ello significa plegarse a la Europa de los monopolios. Es decir, el sindicalismo está organizado en su primera fase, y se debe de saltar a la segunda fase de actuación, extendiendo la acción sindical a nivel europeo, defendiendo el estado de bienestar como primera medida, dando apoyo en todo momento a cualquier agresión recibida por los trabajadores, sean portugueses, franceses, italianos o españoles. Esto significa saltar a las movilizaciones, y huelgas generales de caracter europeo, no es movilizaciones testimoniales como la de Turín como se para a nivel europeo la agresión al Estado social, sino tambien globalizando las luchas de la clase obrera, las respuestas deberán de producirse en un ámbito superior a los actuales Estados. Pero claro quien no entiende esta necesidad en el ámbito nacional, es difícil de que lo comprenda en el internacional. La gran movilización anunciada por A. Gutiérrez en Turín se ha reducido al desplazamiento de 17 sindicalistas de CC.OO y 4 de UGT para que asistieran a un acto en un teatro, a una serie de conciertos, etc.

        Al calor de todo este proceso, y ante la falta de una profundidad democrática en los métodos de discusión interna, se celebra el VI Congreso de CC.OO, el primero que se realiza de forma cupular (de arriba a abajo) sin antes pasar previamente la discusión como en los 5 anteriores Congresos empezando el proceso por las Uniones y las federaciones (de abajo a arriba), lo cual sirve para secuestrar el debate a la base y reducirlo a los delegados elegidos con el desconocimiento de los afiliados las posturas defendidas por sus representados antes de la realización del Congreso Estatal. ¿Que hubiera sucedido con el debate de la figura del Presidente en ámbitos inferiores? ¿Se hubiera llegado a la misma composición en el Congreso Confederal? ¿Se hubiera salido con la suya el sector carrillista y PSOE que fue el que presentó la enmienda?, imposible. Toda esta labor precongresual del aparato consiguió que las posiciones mas de clase y anti-Maastrich se quedaran en minoría, pero no con menos del 10% auspiciado/deseado por la mayoría de la Ejecutiva Confederal sino con el 33%, contando hoy con 7 de los 21 miembros actuales de la Ejecutiva ConfederaL. Hay que decir como conclusión que los aspectos aprobados en el V Congreso referente a la defensa del Estado de Bienestar (y la propuesta de cambio legislativo que garantizase la estabilidad en el empleo (pags. 25, 26 y 32 de los Documentos del V Congreso Confederal de CC.OO), no se han cumplido, al haber abandonado la estrategia de movilización sostenida y globalización de las luchas.

2.3 Perspectivas de trabajo sindical

        Con la conclusión del VI Congreso, ha ocurrido lo que nunca se debiera haber dado, marginación de los órganos de gestión al 33% de los miembros de la Ejecutiva Confederal, minando la pluralidad interna del sindicato, cosa que no había sucedido en ningún Congreso anterior (ni siquiera en el III que hubo 4 listas), negación de medios de localización de dichos compañeros en los locales del sindicato y desalojo de los mismos con efectivos policiales. Mientras tanto se le dan amplios poderes de gestión a los carrillistas-PSOE, aquellos mismos que en 1.981 detentaban el aparato del PCE e hicieron correa de transmisión desde la Casa de Campo para impedir que CC.OO combatiera la promulgación del Estatuto de los trabajadores, que como consecuencia Marcelino Camacho retiró su acta de diputado. ¿Curioso o no?. ¿Dónde está la autonomía sindical?.

        A pesar de todo ahora se realiza el proceso contrario y los órganos de dirección del sindicato de ámbito territorial y ramos están celebrando sus Congresos para elegir sus organismos, ello ha supuesto incrementar nuestra influencia pasando ya a tener el 36% de la dirección confederal y estar a un paso de ser mayoría en el Consell de la CONC. Se ha conseguido la mayoría en Asturias, Baleares, la federación de Pensionistas, Sevilla, Granada, Orense, Avila, Segovia…

        Ante esta actitud de marginación se le está oponiendo la política de integración y unidad interna, las posiciones críticas allí donde son mayoría integran a las minorías oficialistas en los órganos de dirección y gestión, y en Galicia y Málaga se integran en las Ejecutivas a los críticos. Dejar a un tercio de los cuadros de CC.OO sin tareas, es un lujo que no nos podemos permitir, hay que convencer a los sindicalistas del sector oficial que frente a las agresiones de la derecha lo que hay que hacer es reconstruir la unidad del sindicato manteniendo y respetando el pluralismo. Evidentemente cualquier propuesta de Unidad Sindical quedaría invalidada cuando se es incapaz de integrar en casa propia.

        Después de la victoria del PP se han hecho llamamientos a la estabilidad gubernamental y al diálogo social obviandose que se ha instalado un gobierno de la derecha entre cuyos planes están la profundización de la política económica y social neoliberal, los ataques al estado de bienestar, la aceleración de las privatizaciones, la reducción de las pensiones, etc. Se prioriza la negociación como el objetivo mas importante de la actividad sindical olvidando la movilización como elemento de fuerza del movimiento obrero. Se plantea la campaña por el empleo, totalmente positiva,  diseñada para establecer ámbitos de negociación, pero sin plantear alternativas reivindicativas y formas de movilización para llevarlas a cabo. En resumen, se antepone el afán de ganar peso institucional bajo la obsesión del cumplimiento de los contenidos del Plan de Convergencia, llevando a plantear un sindicalismo débil y poco combativo, esto limita la capacidad de respuesta del movimiento sindical ante la política neoliberal. Esta postura sindical colinda con la postura política del PSOE, de repliegue reformista en situaciones de oposición.

        La nueva situación política parte de la voluntad del nuevo gobierno a que la economía española cumpla las condiciones de convergencia de Maastrich. Por tanto, los temas fundamentales de reducción drástica del déficit público a costa de los gastos sociales en los PGE de 1.997, no estarán en las mesas de negociación. El diálogo social se articula en mesas monográficas con temas secundarios, con el objetivo de neutralizar a los sindicatos y hacer efectiva la política de ajuste. Ante ello no es prudente crear falsas expectativas que desarme a la clase obrera en relación a la posibilidad de acuerdos que permitan la creación de empleo o la defensa de los derechos sociales, porque tales cosas son incompatibles con el cumplimiento de la convergencia de Maastrich. Entrar a negociar lo secundario ignorando el núcleo de la política económica neoliberal significa hacerse cómplices de dicha política.  Es necesario superar la desconexión de las reivindicaciones con los objetivos y la negociación de la movilización y participación de los trabajadores.

        Hay que restaurar el debate de la estrategia global del sindicato combinándolo con la vida cotidiana del mismo dentro de los marcos de la convivencia y la pluralidad.

        En síntesis es necesario aplicar dos puntos para dinamizar la labor del sindicato:

1º Luchar por la recuperación de la pluralidad en el funcionamiento interno del sindicato tanto en organismos de dirección como de gestión.

2º Participar en la segunda fase del proceso congresual garantizando la máxima participación y debate sobre la estrategia sindical, y avanzar en los órganos de representación.

Y tres puntos de alternativa sindical:

1º Denunciar el proyecto neoliberal de Maastrich luchando por un modelo alternativo de construcción europea opuesta a las multinacionales.

2º Es insensato que se movilicen en un mes los trabajadores alemanes, en otro los italianos, españoles, belgas, etc, cuando se aplican simultáneamente los planes de reducción del déficit público con los correspondientes recortes sociales. CC.OO debe de plantear a la CES unas jornadas europea de movilización para otoño.

3º Defensa del Estado de Bienestar, por otra política-económica. Plantear la movilización general de los trabajadores como arma sostenedora de las reivindicaciones: impedir el recorte de las pensiones, frenar la privatización del sector público, defensa del empleo y reparto del trabajo. No renunciar a la convocatoria de Huelga general.

4º Mejora de la participación de los salarios en el PIB y lucha contra la contrarreforma en la Negociación Colectiva demandando una Reforma que restaure las condiciones laborales anteriores.

5º CC.OO debe de volver a participar en los movimientos sociopoliticos, por ello ante la agresión que padece en todos los frentes la clase obrera, es necesario converger con la izquierda transformadora que defienda con la movilización en la calle los derechos sociales.

2.4 Nuevo recorte del Estado de bienestar: pensiones y tercera reforma del E.T

        El objetivo número uno de la politica Neoliberal dentro del estado, alcanzar 3% de déficit público exigido desde la cumbre de Maastrich incompatible con la defensa del estado de bienestar, enganchó al movimiento sindical en los dos acuerdos recientes: Pensiones y Reforma laboral del 97.

Pensiones:

        En la reforma de las pensiones se consiguen pírricos avances (revalorización anual, ampliación de pensiones de orfandad y viudedad) en comparación con los retrocesos. No solo no se amplian las cotizaciones empresariales a la seguridad social, sino que por contra se amplian las de los trabajadores. Por contra, la seguridad social cuenta a fecha del 30 de Junio del 96, con 4 billones de superávit según fuentes del gobierno, y se ignora el fraude fiscal de empresarios y banqueros.

Retrocesos:

1º) Ampliación progresiva del período de cálculo de la base reguladora 8 a 15 años. Ello perjudica a los trabajadores, puesto que cuanto mas nos adentremos al pasado mas reducida será la media resultante. Dicha ampliación va a suponer una reducción media de un de la base reguladora de todas las pensiones y muchos futuros pensionistas que no reunan los 15 años de cotización (normal en la actual situación de precariedad) pasarán al sistema no contributivo.

2º) Modificación del porcentaje aplicado a la base reguladora, en función de los años de cotización. Quien haya cotizado el mínimo de 15 años exigido para tener acceso a la pensión de jubilación, pasa del 60% de la base reguladora a percibir el 50%, sumándose a partir de ahí 3 puntos por año hasta los 25 años cotizados. Así, el trabajador que haya cotizado 15 años verá reducido la pensión del 60% de la base reguladora que existe actualmente al 50%, el que lo haya hecho 20 años, del 70% al 65% y el que hubiera cotizado 24 años, del 78% actualmente al 77%.

        La suma de la ampliación del período de cálculo y la reducción de los porcentajes supone una gran reducción de las pensiones para la mayoría de los trabajadores, lo cual en un contexto de extrema precariedad del mercado de trabajo, los años de cotización cada vez serán menores para un mayor número de trabajadores. Así la reforma puede suponer hoy una reducción de la pensión media, pero en el futuro, ese porcentaje se irá ampliando porque para muchos trabajadores cada vez será mas difícil ir añadiendo años de cotización ante la precariedad y el paro que salpicarán su vida. Para evitar esta situación, la base de cotización debiera de referirse al último salario recibido.

3º) Se proponen medidas para desincentivar las jubilaciones anticipadas, y se mantiene la penalización a partir de los 40 años de cotización de un 7% de reducción de la base reguladora.

        Esta propuesta prima la capacidad recaudatoria en detrimento de la amplitud de la pensión y el reparto del trabajo. La penalización de las jubilaciones anticipadas supone una injusticia flagrante, ya que el trabajador que se jubila a los 60 años pierde en estos momentos el 40% de la pensión correspondiente a los 65, aunque haya cotizado 40 años. La incentivación en el retraso voluntario en la edad de jubilación atacaría al reparto del trabajo al dificultar aún mas la incorporación al mercado de trabajo de la joven generación, bajo la ya clásica reivindicación de jubilación anticipada y contrato de sustitución.

        Estamos pues, ante una nueva agresión de mayor embergadura que la que dió origen a la huelga general contra el recorte de pensiones del 20 de junio de 1.985. Y lo que no se puede hacer es una comparación incompleta con algunos países europeos. Por ejemplo, España tiene una tasa de paro del 19,5% cuando la media de la CEE es del 11%, la pensión media de la CEE triplica la pensión media de España, donde además el 70% de los pensionistas están por debajo del SMI, somos los penúltimos por la cola solo delante de Portugal y por detrás de Grecia en poder adquisitivo de las pensiones. Esto quiere decir que hay países en Europa (Dinamarca, Francia, Alemania) con una tasa de paro baja, con una precariedad baja, donde el sistema de cálculo permite un poder adquisitivo alto por que hay mas estabilidad en el empleo y salarios mas altos. En España con una tasa de paro alta, una precariedad en el empleo alta, imitar los sistemas de cálculo de ciertos países europeos es un contrasentido sin antes haber alcanzado las mismas tasas de ocupación y los mismos niveles salariales. Es firmar un cheque en blanco.

Reforma Laboral del 97:

        Los objetivos sindicales de la Reforma del Mercado de trabajo, reducir la temporalidad y rotación en el empleo, restaurar la causalidad en la contratación (a puesto de trabajo fijo contrato fijo), reducción efectiva de las horas extras y de la jornada y potenciación de los contratos de relevo y solidaridad, no se han cumplido. Y no se han cumplido porque ninguna reforma laboral conseguirá aumentar el empleo y reducir el paro, puesto que al contrario de lo que propugnan los neoliberales, la creación de empleo no depende del funcionamiento del mercado de trabajo sino del crecimiento económico y desarrollo de las fuerzas productivas. Uno de los objetivos de la Reforma debiera de haber sido la restitución de los derechos laborales suprimidos en la reforma del 94 y restaurar la causalidad en la contratación. Por contra la reforma del mercado de trabajo introduce mas retrocesos en una economía cada vez mas dependiente:

* No mantiene garantías frente al despido, haciendolo mas fácil y barato al reforma el artículo 52c del E.T, que es el que trata de los despidos individuales y que regula junto al 51.1, el despido por causas objetivas, introduciendo conceptos peligrosos como que el despido “contribuya a la superación de situaciones económicas negativas”…”o para superar las dificultades que impidan su posición competitiva en el mercado o por exigencia de la demanda”. Con ello se da vía libre para que la inmensa mayoría de los despidos se declaren procedentes con una indemnización de 20 días por año con tope de 12 mensualidades. De nada sirve pues que se mantengan ni los 45 días para unos y ni la rebaja a los 33 para los nuevos contratos indefinidos, cuando los despidos improcedentes se están quedando reducidos a la mínima expresión en los Juzgados de lo Social, afectando a la capacidad contractual de los sindicatos, pues al ser mas utilizado el despido procedente los empresarios pactaran menos en el CMAC, incrementandose la judialización de estos, y tambien en la medida en que obre mas el despido individual se utilizarán menos los Expedientes de Regulación que tienen mas participación y control sindical que el despido procedente individual.

* Avala la contra-reforma del 94 en materia de despido, que era la pieza a cobrar por la patronal y no entraba en los objetivos sindicales de esta negociación, al aceptar de hecho el artículo 51.1 del E.T, causas de despido económicas, técnicas, organizativas o de producción, donde se da pie a que la patronal pueda despedir en 1 año a mas del 30% de la plantilla sin ningún tipo de participación y control sindical al considerarse despidos individuales.

* La aplicación combinada de dichos artículos afectará a los actuales fijos de plantillas tambien, pues en ninguna parte se les excluye. Dumping social a la carta. En Seat la contrarreforma del 94 entró con los contratos al 85% de salario en el 96 (acuerdos 25 abril y 13 mayo con el Cté. Intercentros), y la del 97 con los nuevos contratos fijos, con lo que a igual trabajo no hay igual salario ni iguales derechos por despido. Mala estrategia sindical confederal.

        A cambio de estas concesiones no se reduce la temporalidad, por que no se restablece la causalidad en la contratación, al seguir utilizandose toda la maraña de contratos temporales: eventuales de obra y servicio, tiempo parcial, formación, prácticas, interinos, puesta a disposición de las ETTs. Los datos cantan, los contratos indefinidos que en 1.996 supusieron el 4,1% total de los registrados en el INEM, se han elevado desde la reforma del 97 a un 9,1%. Todavía mas del 90% de los contratos continúan siendo precarios, ello es debido a que la tasa de rotación ha aumentado. En los meses del 97 previos a la reforma (Enero-Mayo) el INEM registró 3.936.900 contratos, mientras que en dichos meses, según la EPA, se crearon 183.000 puestos de trabajo netos. Esto significa que fue necesario nada menos que 21,5 contratos por cada puesto de trabajo creado. En los meses del 97 posteriores a la Reforma (junio-diciembre), el INEM registró 6.156.500 contratos mientras que en dichos meses se crearon pasando a fijos 231.000 puestos de trabajo, es decir, 26,7 contratos por cada nuevo puesto de trabajo. El grado de inestabilidad y rotación en el empleo ha aumentado.

        El aumento de los contratos indefinidos no se ha traducido en una reducción significativa del porcentaje de precariedad a causa de los despidos (aplicación del artículo 52.c), y las prejubilaciones sin sustitución que se han aplicado a los trabajadores fijos. Según la EPA de abril del 98, los asalariados con contrato temporal suponían el 33,34% del total frente al 33,59% de mayo del 97. La tasa de temporalidad se ha reducido en 25 centésimas en dicho período. A este ritmo habría que esperar 132 años para acabar con la temporalidad, o 73 años para alcanzar el 10% que es la media de la CEE. A lo que hay que añadir las elevadas exenciones en las cuotas de la seguridad social que se han establecido para el nuevo contrato indefinido con despido mas barato.

        El mantenimiento de la precariedad ha incrementado la accidentabilidad laboral, dejando en papel mojado la Ley de Prevención de riesgos, desde la existencia de la misma hasta febrero del 99 los accidentes laborales se han incrementado en un 16,4%. En el 98 hubo 1,4 millones de accidentes de trabajo un 11% mas que el año anterior, 1de los cuales eran mortales 1.478, un 18% mas que en el 97. Se da la paradoja de que el número de horas perdidas por bajas de enfermedad o accidente laboral, supone en España 18 veces las horas por huelga (1.994).

        La reforma del 97 no ha servido ni para crear empleo, ni para reducir la precariedad, además de haberse abaratado el despido, la indemnización media reconocida en los tribunales de lo Social ha pasado de 1.074.100 pts. en el 96 a985.800 pts. en el 97, reduciendose en un 8,2%, prácticamente se ha eliminado el contrato indefinido clásico que cuenta con mas garantías y derechos. Mientras los nuevos contratos, llamados indefinidos, en realidad son “contratos fijos por dos años” que es el tiempo que duran las bonificaciones a la Seguridad Social (entre el 40-60% de la cuota empresarial). El resultado ha sido la reducción del coste de trabajo hasta el punto de que es mas barato para el empresario un contrato fijo que un contrato temporal de fomento al empleo.

        Se ha profundizado en un objetivo perseguido por la patronal desde 1.980, el abaratamiento del despido. Ahora coexisten la facilidad para entrar en el mercado de trabajo en precario con la facilidad para la salida en precario. Abaratar y facilitar el despido en un país con mas de un 20% en el 97, es condenar al paro de larga duración que sin duda afectará mayormente a los mayores de 45 años, porque no es lo mismo España que Holanda, Gran Bretaña o Alemania, países con la mitad de paro donde resulta mas fácil recolocarse cuando el trabajador es despedido. Por ello no hay que olvidar que los 45 días era una barrera frente al despido.

Contrato a tiempo parcial:

        Este contrato permite al empresario una amplia disponibilidad de la fuerza de trabajo ante la organización y distribución del tiempo de trabajo al crearse la figura de “horas complementarias” que amplian el horario de trabajo a tiempo parcial, sin que existan garantías de voluntariedad real en cuanto a la realización de dichas horas por parte del trabajador. Se permite aumentar un 15% la jornada contratada como ordinaria, y hasta un 30% por “convenio colectivo sectorial o en su defecto de ámbito inferior”, potenciando el aumento de la jornada real por parte del empresario, con la potestad añadida de poder transferir hasta un 30% de las horas no utilizadas al trimestre siguiente. El esperar 2 y 4 años para ampliar en parte la jornada ordinaria pactada como consecuencia de la realización de las horas complementarias es un periodo larguísimo para la consolidación, lo cual potencia una mayor individualización de la relación laboral por parte del empresario.

        Sigue persistiendo la discriminación en la protección social, en los contratos a tiempo parcial con respecto a los de tiempo completo, ya que los primeros deberán trabajar mas días para computar períodos de carencia, 20 años para que se les pueda computar 15. Recordemos que antes de la contrarreforma del 94, cada día trabajado suponía 1 día cotizado a la seguridad social independientemente de las horas trabajadas. Se continúa con la política de subvenciones a la patronal, descontándolas del presupuesto del INEM. El porcentaje del 77% de la jornada a tiempo completo queda de hecho sin efecto, al permitirse tan alto volumen de horas complementarias. Por contra, no se ha pactado un mínimo de horas por debajo de las cuales no se pudieran establecer dichos contratos, convirtiéndose en un subempleo y trabajo marginal.

        Esta situación va a afectar a colectivos como mujeres y jóvenes trabajadores, continuando en un segundo lugar dentro del mercado de trabajo. Para las mujeres esta modalidad se convierte en un arma de doble filo ya que perpetúa su condición de “ama de casa” y recorta sus posibilidades de promoción profesional y estabilidad, ya que entre los empleos con jornada reducida predomina la baja cualificación. Este contrato supone un golpe a la reivindicación de la reducción de la jornada a 35 horas semanales sin reducción de salarios. Y una vez mas el Acuerdo sobre Contrato a Tiempo Parcial, lo va ha utilizar el gobierno del PP como un factor de legitimación política y social, cuando sigue manteniendo una política de ajuste duro: recorte social, privatizaciones, trasnferencia de rentas a los empresarios, regresión fiscal con la reforma de IRPF, etc, los cuales son síntomas de su política Neoliberal.

Conclusión:

        Los últimos acuerdos (pensiones y reforma laboral) han sido un balón de oxigeno para la consolidación del PP en el poder, el cual puede presumir de ser el Gobierno con mayor eficacia en los pactos sociales y de menor conflictividad, la huelga de los empleados públicos fue una anécdota en comparación con la conflictividad durante el gobierno del PSOE, puede presumir de haberse ahorrado 3 huelgas, la de las pensiones del 85, la del PEJ del 88 y la de la contrarreforma del 94. La amenaza de que el gobierno legisle no puede ser nunca una coartada para aceptar una agresión social, o ¿acaso habría que haber aceptado la contrarreforma del 94 en vez de realizar la huelga general?. Tambien es dudoso que un gobierno con minoría parlamentaria saliera fortalecido con un conflicto social.

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