APUNTES, ANÁLISIS Y PROPUESTAS SOBRE EL PNRI DE CATALUNYA

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Miguel A. Montes 

2008

APUNTES

Sobre los documentos (30 abril 2008 y 9 julio 2008) sobre el PNRI, que  en principio van dirigidos para impulsar, desarrollar y aplicar una política propia de Investigación, (capacidad de generar conocimiento), y de Desarrollo-Innovación (capacidad de generar productos y servicios), en Catalunya. Lo que a continuación viene en negrita subrayada son opiniones mías:

1.SITUACION SOCIOECONÓMICA DE CATALUNYA

La economía catalana (2.005) tiene una base industrial (25,5%) por encima de la media de España  (16,4%) y de la UE-25 (20,5%). Está muy diversificada en industria y servicios. En el periodo 1993-05 el VAB de la industria se ha duplicado. Destacan los sectores de químicas (15% del VAB industrial), el agroalimentario (12%), metal (12%), petróleo y energía (11%), papel (9%), medios transporte-automoción (8%). El empleo es de 621.000 trabajadores. El sector de servicios supone el 63,7% del PIB (debajo de la media estatal y de la UE) y emplea a 1,7 millones de trabajadores.

La industria y el sector de servicios se dedican a actividades de nivel tecnológico medio, las actividades de alto nivel tecnológico representan un 8% en la industria y un 21% en servicios.

La construcción alcanza el 9,3% del PIB por debajo de la media española (11%) y muy por encima de la media de la eurozona (5,9%), el nivel tecnológico es muy bajo.

La economía catalana se caracteriza por un alto peso de pimes, el 93,5% (567.019 empresas) con menos de 10 trabajadores, un 5,6% con menos de 50 y más de 10, un 0,2% (1.000 empresas) entre 200 y 1.000 trabajadores y sólo 150 empresas con más de 1.000 trabajadores. Dispersión de la actividad económica.

Las exportaciones catalanas, fundamentalmente del sector industrial, aumentan concentrándose en actividades de nivel tecnológico medio-alto. Los países receptores de la exportación son principalmente la UE, el 73,8% Alemania, Francia e Italia. Los países emergentes (Asia, Europa Oriental y Latinoamérica) ni se mencionan.

Catalunya es receptora de inversiones, en el 2.003 es la 2ª “región” de Europa en número de inversiones (82) superada por Londres (112). El 90% de las empresas extranjeras en Catalunya se concentran en BCN, las principales áreas de actividad son: automoción (13%), metall y maquinaria (13%), alimentación y bebidas (11%), sector químicas y petroquímicas (10%). Del total de empresas extranjeras dedicadas a la producción el 63% fabrica productos de alta tecnología. Sólo un 13-14% Diseñan, Investigan y Desarrollan el producto. La mayoría (65%) emplean menos de 50 trabajadores y el 12% ocupan 250 trabajadores o más. El nivel de concentración-centralización de actividad y empleo es mayor en el sector industrial, y el peso de las pimes más pequeño.

 

2.-EL SISTEMA DE RECERCA E INNOVACIÓ DE CATALUNYA

Con el Estatut, Catalunya tiene competencias exclusivas de I+D+i. Sería importante desarrollar las competencias mediante fiscalidad e inspección a las empresas que invierten en I+D+i. No obstante, se reclama una coordinación entre los gobiernos estatal y autonómico para el desarrollo conjunto de una estrategia sobre ciencia, tecnología y desarrollo.

El consell interdepartamental (CIRIT) es el responsable de los planes de I+D+i del gobierno catalán. No todos los departamentos de la Generalitat disponen de una estrategia propia de I+D+i (medio ambiente, enseñanza, etc). Existe una agencia de soporte al desarrollo y la empresa, principalmente de la industria (CIDEM) y una agencia de internacionalización con 40 oficinas (COPCA).

A nivel estatal, el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) depende del Ministerio de Educación y Ciencia y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) dependen del Ministerio de Industria y Sanidad.

El Plan de Investigación Científica de España (2.008-11) destaca algunos objetivos: promover un entorno empresarial altamente competitivo, desarrollar una política integrada de ciencia, tecnología e innovación, conseguir entorno propicio para las inversiones en I+D+i, fomentar la cultura científica y tecnológica en la sociedad, etc.

La Generalitat de Catalunya va a aplicar el primer Plan de I+D+i (2.005-08), con objetivos generales (soporte a la investigación, infraestructuras, personal, transferencia tecnológica y de conocimiento, internacionalización y cooperación, coordinación y captación de recursos de la UE y el Estado), prioridades fundamentales (biomedicina, ingeniería de las TIC, agroalimentación, sostenibilidad y medio ambiente…) y estrategias temáticas (tecnologías de la producción, energéticas, nanotecnología, TIC…).

Está previsto elaborar un plan estratégico (2.009-12) de internacionalización de la Industria catalana con planes estratégicos sobre sectores claves, partiendo de la base de que la internacionalización fomenta la innovación.

Tanto la política estatal como la Generalitat hacen pocas referencias la investigación y desarrollo en servicios y la innovación de carácter no tecnológico.

Los agentes del sistema catalán de Ciencia y Tecnología son las Universidades, Centros Públicos de Investigación (Generalitat y CSIC), Hospitales y departamentos de I+D+i del sector privado. Se habla de que para los próximos dos años se van a crear 30 centros privados de I+D+i con más de 500 puestos de trabajo, con una inversión de 70 mill. €. No se hace mención de centros públicos, ni de la propiedad intelectual (patentes).

El gasto de Catalunya en I+D (1,43% del PIB) está lejos de países como Dinamarca, Finlandia, Suecia o Japón, lo que indica que en el contenido del PIB catalán destacan sectores no intensivos en conocimiento (turismo y construcción). El porcentaje de investigadores en las empresas es el 50% inferior a la media de la eurozona (UE-25). Se destaca la importancia de la Formación Continua, la cual tiene sin embargo unos índices muy bajos.

La producción científica en Catalunya depende mayoritariamente de las universidades y hospitales, producción que es muy importante ya que supone el 25% de España y el 2,5% de la UE-15. Sin embargo, el indicador de difusión del conocimiento (patentes) no se corresponden con los datos de producción científica, aunque Catalunya ocupa un nivel alto en España, es muy bajo a nivel internacional en difusión del conocimiento. El sistema catalán de Investigación es emergente y está muy lejos de estar en condiciones de difusión en la economía productiva.

Los gastos de las empresas en Catalunya en I+D y adquisición de maquinaria es el 26% de la inversión española (2.006). Por sectores destacan, la industria química, maquinaria, electrónica, automoción, transportes y textil. En cuanto la relación inversión sobre la facturación, el textil, servicios de informática y transporte registran una intensidad del 9,9%, 8,8% y 4,7% respectivamente mientras que químicas (3,5%) y automoción (2,2%) tienen unos índices más bajos.

En cuanto a empresas de innovación el sector líder es el de informática (47%), seguida de cerca por la industria química (44%) y la automoción (40%), aunque se sitúan por debajo de la media de la UE (50% en la industria y 40% en servicios). El nº proporcional de empresas innovadoras en Catalunya es del 32% en la industria y el 21% en servicios, la industria es el motor en la aplicación de la tecnología al producto.

La cooperación en innovación entre las empresas catalanas es más alta que en España, pero más baja que en la UE. Los clústers (compromisos sobre producto entre fabricantes y administración) forman parte de la política industrial catalana desde los años 90, y forman parte del actual plan de I+D, pero la implicación de los agentes empresariales y de investigación es baja. Se destaca la escasa participación del sector privado como promotor en el sistema de innovación y la débil coordinación entre los agentes que componen el sistema de investigación y desarrollo (empresas, universidades, centros públicos de I+D y administración).

3.-DIAGNÓSTICO

EDUCACIÓN Y FORMACIÓN: Se destaca el poco peso curricular de las matemáticas, ciencias y la tecnología. La FP tiene un escaso reconocimiento social y recibe poca inversión pública y cooperación privada. Hay una significativa disminución de estudiantes y titulados en ciencias experimentales y tecnologías.

INVESTIGACIÓN:El nº de personal de investigación aumenta de forma constante. La actividad investigadora se ha incrementado en las universidades, centros de investigación y hospitales, pero hay una baja demanda de doctorados en las empresas, y poca planificación estratégica de las infraestructuras. La inversión calatana en I+D está por debajo de la media europea. Existe una escasa socialización del conocimiento general y déficits en la gestión y los derechos de la propiedad intelectual. Se debe fomentar el derecho público y nacional de propiedad intelectual con patentes de investigación propias en sectores estratégicos.

INNOVACIÓN:Buenos niveles de empleo en industrias de nivel tecnológico medio-alto y en servicios intensivos en conocimiento. Por “euroregiones” Catalunya ocupa la 3ª posición en industria y 6ª en servicios (2.006). En el periodo 1.998-04 Catalunya es la 4ª “región” de la OCDE en creación de puestos de trabajo industriales. No obstante, los sectores que más aportan al PIB catalán (construcción y turismo) disponen de una baja intensidad en el uso del conocimiento y la tecnología (baja productividad y valor añadido). Se han instalado varios centros de investigación de empresas “multinacionales” y hay una escasa presencia de centros tecnológicos de innovación de carácter sectorial. Los informes no presentan una diferenciación del número y envergadura de empresas públicas y privadas, y entre éstas últimas las de capital nacional o extranjero. En síntesis, Catalunya dispone de una capacidad industrial alta, pero muy dependiente de las transnacionales extranjeras, industria pública y nacional débil, y una capacidad de investigación y patentes propias, baja.

CONDICIONES DEL ENTORNO: Buena imagen exterior en Europa (euroregionalización), pero la socialización y comunicación de la ciencia, tecnología e innovación son todavía escasas. Alta competencia de las regiones y paises emergentes con liderazgo en investigación e innovación (Europa Oriental).

GOBIERNO:No hay coordinación en políticas e instrumentos de I+D+i entre Catalunya y el Estado.

4. EL CONTEXTO EUROPEO, ESTATAL Y DE CATALUNYA

Las ciencias, tecnologías y la innovación en todas sus formas se consideran como necesarias para “transformar la realidad” en beneficio de la sociedad. Se destaca el boom científico, la revolución científica y tecnológica por la que se atraviesa. Son definiciones generales de contexto que ignoran el mundo en que vivimos, relaciones de producción capitalistas y economía de mercado, ante el cual una política de industrial e I+D+i debiera delimitar la finalidad social y pública de las transformaciones científico-técnicas, dado el carácter privado del beneficio de la explotación científica.

Se plantea desde el ámbito público la necesidad de compartir el conocimiento que se genera con fondos públicos en el ámbito privado por parte de las PIMES, pero también de las empresas transnacionales extranjeras.

Se coloca a la Universidad como actor clave en el nuevo contexto del conocimiento. Se destaca el imparable crecimiento de la inversión de I+D en España.

5. VISIÓN Y CLAVES DE FUTURO

Se declara que la inversión en investigación, desarrollo y el talento como prioridades estructurales deben contribuir a crear capacidades para incrementar la productividad, el capital social (¿) y el bienestar. Compromiso de hacer de Catalunya en 10 años el polo referencial de investigación del sur de Europa, conectado a las redes globales de conocimiento e innovación de primer nivel.

Las bases de futuro pasan por ampliar la base de conocimiento y saberes con la formación de graduados, postgraduados y doctores para generar innovación en los sectores público y privado. Innovación diversificada. Universidades fuertes, financiación, internacionalización, etc. Ecosistema empresarial innovador, tejido de PIMEs innovadoras, grandes empresas catalanas y “multinacionales” con actividades intensivas de conocimiento. Cooperación de la innovación, empresas, agentes públicos, clusters, en investigación e innovación para generar beneficio mutuo en toda la cadena de valor.Infraestructuras y recursos, más recursos públicos y privados para I+D+i.

Claves de futuro, capacitar, formar, crear conocimiento científico-tecnológico, internacionalizar (pensar globalmente), y socializar. Catalunya necesita más científicos y emprendedores en el futuro, formar los científicos y empresarios del futuro, profesionalizar la investigación e innovación.

Para abordar los nuevos retos científicos y tecnológicos se debe incrementar los titulados en matemáticas, ciencias experimentales e ingenierías, ya que el nº de titulados de estas especialidades ¡se está reduciendo!. Impulsar un programa de mejora de acceso a las carreras científico-tecnológicas, con un cambio de orientación en la educación secundaria, pero también en la primaria, con mejora de la preparación del profesorado en matemáticas, ciencias y tecnología. Haría falta también facilitar el acceso mediante ayudas públicas a las carreras de científico-tecnológicas.

Aumentar el nº de investigadores y técnicos en el sistema de I+D+i. A pesar de su constante crecimiento el nº de personal investigador es sensiblemente más bajo que en Europa y Japón, especialmente hay que aumentar el nº en Universidades y Hospitales. Programa de tesis doctorales compartidas universidad-centro tecnológico-empresa/agrupación de empresas.

Reformular y prestigiar la FP, formación permanente. Potenciar la educación superior, conjuntamente entre las universidades, gobierno y agentes socioeconómicos. Convertir a Catalunya en un referente en la formación de postgrado (con perfil profesional e investigador), hacer del doctorado un referente del sistema de I+D+i.

Profesionalizar la gestión y dirección de la investigación, transferencia e innovación, impulsando su asociacionismo.

La promoción inter-emprendedora en las empresas y sector público necesitan enfocar el puesto de trabajo como un espacio para la innovación, empresarios y sindicatos deben hacer esfuerzos en esta orientación. Innovación tecnológica “OK” pero ¿y socio-laboral?.

La creación y socialización del conocimiento es una necesidad de progreso, responsabilidad del ámbito público, donde para la aplicación y yalorización del conocimiento es necesaria la existencia de empresas y un sector público fuertes. Los objetivos en Catalunya para hacer del conocimiento una clave de futuro son:

  • Desarrollar un sistema público de investigación fuerte en la órbita de las Universidades, dedicando el 2% del PIB en I+D hacia el 2.015 aumentando las partidas para Educación Superior, conseguir Universidades y Hospitales investigadores de primer nivel. Reordenar los Centros de Investigación catalanes e impulsarlos con asignación presupuestaria plurianual, integrar los centros estatales de CSIC en Catalunya.
  • Conseguir infraestructuras de investigación punteras. Plan de infraestructuras (2.009-15) para dotar adecuadamente a las Universidades y Centros de Investigación, crear nuevos Centros de Investigación, Tecnológicos y entornos innovadores (Parques Tecnológicos) industriales y de servicios. Impulsar proyectos estratégicos en los clusters de I+D.
  • Transformar el conocimiento en valor económico y social huyendo de la visión “comercial”. Reforzar la investigación básica en las nuevas ciencias, impulsar la investigación básica en el sector privado y de servicios públicos, socializar el conocimiento con publicaciones, patentes, contratos de colaboración con empresas, divulgación de resultados obtenidos. No se plantean mecanismos que eviten que la investigación sea sometida por el beneficio privado (visión comercial). Necesidad de incrementar los recursos humanos y materiales de las universidades para la investigación científica. Hay dos maneras de operar, una desde el Estado con políticas públicas dependientes del sector privado o jugando un papel dirigente como sector público, y dos dejando hacer al mercado que funcione sobre la acumulación de beneficios privados, lo que traba la socialización del conocimiento y los resultados de la investigación científica para su rápida difusión y aplicación socioeconómica.

Los objetivos para la innovación pasan por dotarse de una estrategia amplia de innovación, generar condiciones favorables con políticas fiscales para favorecer la inversión privada en I+D, políticas propiedad intelectual que faciliten la innovación, y la exportación de nueva tecnología creada en Catalunya, ecosistema empresarial innovador (creación de empresas, cooperación de PIMEs, grandes empresas catalanas y “multinacionales”). Sorprende la fuerte creación de empleo industrial (1.998-04) y los bajos índices de Catalunya en patentes industriales e I+D, lo que en el fondo nos muestra de la excesiva dependencia del capital transnacional extranjero. Políticas de protección a la propiedad intelectual aplicada por la investigación generada con fondos públicos, ayudar a la PIME por sus escasos recursos en la información y el acceso a I+D. El tamaño de la PIME española y catalana es inferior al europeo (microempresas de menos de 10 trabajadores), también hay que tener en cuenta la asignación de recursos para la formación de los trabajadores y una política industrial activa de proyectos conjuntos que se marque el objetivo de aumentar la dimensión de las PIMEs.

Se plantea aumentar los fondos públicos destinados a I+D+i empresarial de PIMES y las grandes empresas como elemento fundamental del sistema de I+D+i catalán. No se habla del ambito de la economía social (cooperativismo) que en Catalunya supone el 12,5% del empleo y el 7% del PIB, y sobre las transnacionales hay que anotar que ya disponen de patentes y centros de investigación propios. Se destaca que el papel de las grandes empresas en los sistemas de investigación e innovación es determinante para disponer de un ecosistema empresarial impulsor de la I+D.

Se habla de disponer de un sector público innovador e impulsor de I+D+i, destacando el papel de la Sanidad como imán de la innovación. Creación de clústers de I+D+i con finalidades sociales dotados económicamente, aunque no se define que tipo de finalidades sociales, y el sector industrial no se nombra como factor de peso importante del sector público.

Respecto a la internacionalización de la investigación se destaca el esfuerzo inversor en centros de I+D en países extranjeros, y la apuesta por la capacidad de incidir en los foros de decisión en Bruselas y las sedes de las “multinacionales”, coordinar con el gobierno estatal la presencia de representantes catalanes en organismos internacionales de I+D, crear en Bruselas un secretariado de I+D. Definir una estrategia de internacionalización de la educación superior, I+D, comercialización y producción entre  los agentes (gobierno, empresarios, universidades, etc), en  el campo de energías alternativas y renovables, biomedicina, servicios a las personas, creación digital, producción de bienes y servicios como sectores básicos (sectores de producción industrial?).

6. FOCALIZACIÓN Y PRIORIZACIÓN EN INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN

Los países avanzados priorizan la investigación e innovación en ámbitos estratégicos y escasos, en Catalunya debe hacerse lo mismo partiendo de nuestra realidad y potencial, especializar el crecimiento económico en determinados sectores. Según la UE hay 4 grandes ejes para la aplicación de la I+D+i:

  • político-estratégicos (programas de seguridad nacional) ¿ámbito militarista?
  • social (retos de cohesión social y bienestar).
  • económico (competitividad de las industrias y servicios)
  • medioambiental (conservación del medio y reducción de emisiones).

Catalunya no dispone de una estrategia propia de focalización y priorización en I+D+i. La misión pasa por situarnos en una posición avanzada en la UE mediante una política pública integrada entre los agentes de la I+D+i públicos y privados que promueva la sociedad del conocimiento para conseguir un desarrollo económico sostenible que aporte bienestar y cohesión social.

Los objetivos generales se contemplan en los programas 2.005-08, con medidas transversales (programas de soporte a la investigación, personal investigador, centros de investigación e infraestructuras…), medidas complementarias (programa de movilidad, cooperación e internacionalización, promoción y comunicación de ciencia emprendedora, obtención de recursos de la UE y del Estado…) ¡y cómo no!, estrategias sectoriales y tecnológicas (ciencias biotécnicas y de la salud, ingeniería TIC, ciencias y tecnologías agroalimentarias, desarrollo social y cultural, desarrollo sostenible y medioambiente, nanotecnologías). No se incluye la ingeniería industrial de medios de producción y bienes de equipo.

Los elementos a tener en cuenta para la focalización. Catalunya tiene una economía muy diversificada hay 10 sectores que contribuyen con más de un 5% del VAB industrial y 10 sectores que contribuyen a más del 5% del empleo industrial. Se debe mantener una I+D+i diversificada para continuar con una economía diversificada. Por otra parte, hay oportunidades significativas para aprovechar las industrias de servicios como impulsoras de ciencia, tecnología e innovación, algunos servicios de baja intensidad en el conocimiento tienen una capacidad significativa de I+D+i (¿turismo-construcción??). El crecimiento de la inversión en I+D+i está teniendo fuertes incrementos en diferentes países de la OCDE (Japón, Finlandia, Alemania y España en 8º lugar).

Los sectores fundamentales de nuestra economía y de los puestos de trabajo han de responder a los retos globales. No se habla del contenido y la calidad de los puestos de trabajo, ni de medidas laborales y de protección al empleo en fase de reestructuración, se da por sentado que la I+D promoverá automáticamente el bienestar y el desarrollo sostenible.

Se propone definir la focalización de I+D+i en Catalunya, a nivel económico, social y medioambiental.

Se señala la economía y sociedad de la creatividad, como industria creativa: publicidad, marketing, industrias de emisión, cine, internet, móviles, videojuegos, industria musical, las artes visuales (pintura, escultura) y las artes escénicas (teatro, ópera, conciertos), servicios de bibliotecas, museos, industrias creativas (artesanía, moda, arquitectura, turismo cultural y deportes), que en España supone el 19,48% del empleo. Se propone I+D+i para nuevos servicios culturales, contenidos digitales y diseño.

Los ejes para la focalización se centran en:

  • Salud y bienestar, los servicios sanitarios de Catalunya son de alto nivel, motor de I+D+i donde las TIC, las telecomunicaciones y otros tipos de servicios avanzados serán útiles (aquí para Catalunya se habla más de Desarrollo y demanda de las tecnologías que de producción propia). Los ámbitos propios de I+D+i son prevención de enfermedades, salud en la infancia, productos y servicios sanitarios, servicios sociales avanzados. Se debe señalar la falta de una apuesta clara por una sanidad pública de calidad en todos los ámbitos: atención primaria, investigación y docencia, prevención de la salud, atención socio-sanitaria…
  • La Formación, se propone focalizar la I+D+i orientada a mejorar la formación (sistemas de aprendizaje a lo largo de la vida, TIC).
  • La innovación sociocultural en los ámbitos de multiculturalidad, plurilinguismo, identidad, conocer el mundo y las culturas, inmigración y cohesión, gobierno participativa, desarrollo de organizaciones no lucrativas (fundaciones, colegios profesionales, ONGs, asociacionismo…), buenas intenciones, que sin las medidas políticas y laborales de integración social (derechos sociales) dejan a la cohesión social como un eslogan más.
  • Los retos medioambientales, I+D+i en agua, nuevas fuentes de energía, uso sostenible del territorio, transporte y sostenibilidad, nuevos modelos de urbanismo, como prioridades de futuro para prevenir el cambio climático sobre la economía catalana en agricultura, turismo, suministro del agua, etc.
  • En la agroindustria los ámbitos propuestos para la I+D+i son agricultura sostenible, tecnologías de alimentos, seguridad alimentaria, nuevos alimentos, etc.
  • Sobre los sectores industriales maduros se propone su renovación. Tales sectores son la industria química, agroalimentaria, farmacéutica (biotecnología, nanotecnología), productos metálicos (tecnologías materiales), minería-petróleo-energía (nuevos combustibles), industria de transporte (industria de componentes e implicación en las TICs), textil, equipamiento eléctrico y óptico, etc. Catalunya es la 5ª “región” de la OCDE en aumento de empleos en la industria manufacturera en un periodo histórico de 72 años (1.933-05).
  • Sobre los servicios los ámbitos propuestos de focalización de I+D+i son el consumo, turismo-ocio-cultura, desarrollo personal (educación, postgrado), servicios intensivos en conocimiento (financieros, consultoría…). No se contemplan los servicios a las personas mayores y niños.
  • Las tecnologías y ciencias transversales que han de incidir sobre todas las anteriores son, biociencias, nuevos materiales avanzados y procesos sostenibles, fotónica, TIC, ciencias de la organización, ciencias humanas y sociales aplicadas a los cambios cientifico-tecnológicos.

Una vez definidos los elementos y los ejes de la focalización se debe definir el mapa catalán de priorización y especialización territorial en Ciencia, Tecnología e Investigación. En Finlandia por ejemplo se han priorizado 5 clusters (forestal, TIC, metall y máquinas inteligentes, energía y salud). Catalunya debería promover 3 ó 4 grandes retos prioritarios. Debería tenerse en cuenta el valor social, la aportación al PIB y los volúmenes y calidad del empleo a la hora de definirlos. Por ej. la Sanidad es de un valor social indiscutible y el sector del auto en Catalunya (fabricantes y componentes) representa el 34% del volumen de negocio del sector en España.

Esta focalización deberá ser liderada por el gobierno y desarrollada por los organos gubernativos de I+D+i. El Consell Catalá de Recerca i la Innovació (CCRI) sería el encargado de realizar los estudios pertinentes (formado por 7-11 miembros del sector productivo y de la comunidad científico académica elegidos por el parlament o govern durante 7 años, deberían estar representantes de los sindicatos y patronal), poniéndolos en consideración de la Conferencia para el seguimiento del Pacte Nacional per a la Recerca i la Innovació (PNRI), el gobierno ratificaría la decisión del PNRI. El gobierno catalán desarrollará en todos los ámbitos de focalización y priorización mediante planificación plurianual, los ámbitos de focalización y prioritarios deben tener estructuras públicas y privadas (ej. Centros Tecnológicos) de I+D+i.

7. LA ORDENACIÓN Y GOBIERNO DEL SISTEMA CATALÁN DE I+D+i

Un sistema ordenado de los agentes que hacen la I+D+i es la base para desarrollar un gobierno eficaz (nivel político, nivel implementación de políticas, agentes y clústers de la investigación y agentes facilitadores: administraciones, empresarios, sindicatos, sistema financiero, comunicación…). Las personas que hacen I+D+i son la base del sistema. Se propone elaborar una Carta Catalana del Personal Investigador y otra del Trabajador Innovador que determine derechos y deberes. Impulsar el papel activo de las asociaciones como elemento aglutinador y dinamizador del sistema de I+D+i (asociaciones de investigadores, gestores del conocimiento y la innovación, profesionales, consumidores…).

Definir las estructuras del sistema de I+D+i en las Universidades, Hospitales y Centros de Investigación catalanes y del CSIC estatal, los cuales no están suficientemente integrados en el sistema catalán. Hace falta impulsar los Centros Tecnológicos publico-privados y orientar las actividades que desarrollan. El volumen de actividades de tales centros en Catalunya e I+D+i propia es baja (15%) y la formación y difusión es la más alta (27%).Ordenar las iniciativas de Parques Científicos y Tecnológicos, que deben estar asociados a un núcleo investigador de la órbita universitaria y a un Parque Industrial empresarial.

Los agentes públicos y privados de la innovación, empresas privadas (nuevas empresas de base tecnológica), PIMEs, grandes empresas, el sector público (incluyendo administración pública), las empresas públicas y mixtas. Identificar a las administraciones locales, asociaciones empresariales, y sindicatos como agentes facilitadores de la innovación. Sobre los sindicatos habría que definir bien antes que quiere decir el “impulso a la generación de entornos favorables a la innovación” dejando claro su desarrollo sin merma de las condiciones y costes laborales.

Desarrollar una política de clusters de I+D+i, distrito industrial o sistema productivo local, de empresas (principalmente PIMEs), que comparten retos estratégicos, intercambian I+D+i, que desarrollan una misma actividad económica o sector, y dan soporte a industrias en periodos de pérdida de puestos de trabajo (contemplar planes de recolocación con mantenimiento de condiciones laborales). Pueden integrar estructuras de investigación de las Universidades y Hospitales, Centros de Investigación y empresas de I+D+i. El programa de la nueva política de clústers debería estar liderado por un grupo de expertos vinculado al CCRI.

Ejes para la transformación: experiencia y aprendizaje en el sistema de I+D+i, capacidad de definir las prioridades consensuadas a largo plazo, definir las políticas sectoriales y generales de I+D+i, evaluación y rendimiento de cuentas. A nivel político se debe disponer de libros blancos sobre la situación de sectores, tecnologías, universidades, PIMEs…, y de análisis comparativos de políticas de I+D+i, experiencias de intercambio, etc. Incorporar la I+D+i a todas las áreas políticas del país, políticas transversales y verticales coherentes e integradas en el ámbito territorial nacional.

En el apartado de estructuras y organismos se propone crear el CCRI como órgano consultivo y asesor de alto nivel del sistema de I+D+i de la Generalitat. Asesorar al parlamento, gobierno y agentes del sistema, diseñar planes gubernamentales de I+D+i, objetivos y recursos. Crear la Conferencia del PNRI, con representantes de las Universidades, agentes de I+D+i, empresarios, sindicatos y ámbitos de la administración (local, supralocal).

A nivel de estructuras de ejecución de políticas, se plantea crear la Agencia Catalana de Recerca e Innovació (ACRI), que tendría como funciones el diseño e implementación de políticas e instrumentos para conseguir los objetivos fijados por el gobierno mediante la financiación de programas dirigidos a los agentes de la I+D+i. Retocar el comité interdepartamental de I+D+i para coordinar horizontalmente de forma coherente e integrada las políticas de I+D+i del gobierno. Establecer una comisión permanente de I+D+i Catalunya-Estado a nivel de coordinación política y operativa. Para superar la atomización en la toma de decisiones se plantea crear un holding de infraestructuras científico tecnológicas que agrupen todas las infraestructuras de soporte a la I+D+i: Universidades, Centros de Investigación, Tecnológicos, Hospitales, Parques Científicos, grandes infraestructuras, ciberservicios, etc.

A nivel estatal se destaca que algunas CC.AA. (Catalunya, Madrid, Castilla-León, Andalucía, Valencia…) han creado sus propias agencias locales para la evaluación de la investigación y la calidad. Se hace necesario asegurar un sistema español de política científica y tecnológica simplificado y coherente. En este caso seguir las recomendaciones de la OCDE, facilitar a las empresas el acceso a todas las fuentes de financiación para proyectos de I+D+i que ofertan los distintos ministerios y CC.AA. (crear una “ventanilla única” para programas de I+D+i) y reforzar la cooperación entre las CC.AA. y el gobierno central para el desarrollo de clústers.

Catalunya representa el 25% de las publicaciones científicas españolas (9º país mundial en publicaciones científicas) y el 25% del gasto en innovación empresarial de todo el Estado, lo que pone de manifiesto que la relación del Estado con Catalunya en I+D+i no debe ser simétrica con el resto de CC.AA

Por ello se debe definir un acuerdo de cooperación Estado-Generalitat en I+D+i, a nivel catalán establecer planes plurianuales de I+D+i de acuerdo con la realidad socioeconómica y con el compromiso de sus agentes, a nivel estatal con contratos-programa Estado-Generalitat de cofinanciación de los planes catalanes, y acuerdos de interés estratégico común con cofinanciación de los programas, a nivel europeo fomento de la participación Catalunya-Estado en programas conjuntos: ERANET y ERAPLUS, participación de Catalunya en políticas “regionales” europeas encaminadas al desarrollo de los sistemas de innovación regional y participación de la Generalitat en la fijación de las políticas que afecten a la I+D+i en el ámbito de la UE. También se propone definir acuerdos entre las administraciones públicas catalanas (locales y supralocales) plurianuales, para el desarrollo de sistemas locales y territoriales con visión de futuro.

8. RECURSOS DE I+D

En Catalunya se va a invirtieron 2.614 mill. € en I+D en el 2.006, lo que representa el 1,43% del PIB, y el en 2.005 unos 2.302 mill. (1,38% del PIB), de los cuales la administración pública puso el 35,45% de las inversiones, las empresas e IPSAL el 59,69%, y el extranjero el 4,86% (2.005). El destino de esas inversiones va a parar a la Administración Pública (11,42%), la enseñanza superior (25,15%), y las empresas e IPSAL (63,42%), de lo que se desprende que las empresas reciben más de lo que aportan en I+D (+3,73). De las inversiones de la Administración pública, la Generalitat va a aportar el 67,3% de inversiones públicas (549 mill.), un 23,86% del total de inversiones.

Aunque Catalunya es la 4ª CC.AA. en inversión de I+D, está por debajo de la media de la UE y la OCDE, los datos son similares a los de China (1,4%), Irlanda (1,3% y Nueva Zelanda (1,3%). La Declaración de Lisboa coloca como objetivo alcanzar en la UE el 3% del PIB en inversión de I+D, actualmente la UE-27 destina el 1,84% del PIB. El Plan Nacional de I+D (2.008-11) de España se marca como objetivo alcanzar el 2,2% del PIB y llegar al 2,5% en el 2.015. Eso quiere decir que el ritmo inversor tanto en la UE, España y Catalunya deben acelerarse, ya que con el ritmo actual los objetivos planteados se alcanzarían hasta el 2.038 (UE), 2.022 (España) y 2.018 (Catalunya).

La Generalitat se marca el objetivo de alcanzar el 2% del PIB en el 2.010. El esfuerzo de inversión es más bajo en Catalunya que en otras comunidades, por ej. en Madrid que presenta una evolución de la renta per cápita similar a Catalunya realiza un mayor esfuerzo inversor en I+D, algunos países como Hungría y la República Checa con rentas per cápitas inferiores realizan un esfuerzo superior en I+D. Se resalta que mientras los recursos de los programas de I+D estatales han aumentado significativamente en los últimos años, la inversión directa del Estado en Catalunya en I+D es muy inferior al porcentaje que Catalunya representa en el PIB de España.

La asignación de fondos I+D debe seguir unos criterios básicos: priorizar los servicios estratégicos de I+D de Catalunya, concesión de ayudas a empresas y Centros de Investigación mediante contratos-programa con corresponsabilización en los sistemas de evaluación. Se ha de evitar que el soporte público sustituya al gasto privado en I+D. Se reclama mejorar la inversión directa del Estado Español (pág. 143), y potenciar captación de fondos europeos por la administración y empresas catalanas.

9. PNRI (compromisos-desarrollo)

Los objetivos son poner en marcha la Conferencia del PNRI. Recursos públicos (planificación económica plurianual, presupuestos Generalitat 2.009, medidas estructurales). Crear instrumentos de gobierno (Consell Catalá de Recerca i Innovació, Agéncia de Recerca i Innovació, Agencia d´avaluació del Sistema de Recerca i Innovació). Compromisos de la planificación (Pla de Recerca e Innovació 2.009-13, compromisos Govern Generalitad-sector privado catalán/otros agentes, Acuerdo Marco Generalitat-Estado). Tomar las primeras decisiones estratégicas (Concreción de la focalización y priorización de la I+D, política de clústers de I+D). Instrumentos básicos (Sistema integrado de información en I+D).

APORTACIONES DE EXPERTOS

De los elementos aportados por los expertos, destaco:

  • Retos socioeconómicos. Resolver la captación y retención del talento, enseñanza básica que promueva las vocaciones científicas, la formación en nuevas tecnologías, la creación de un observatorio en la ESO que identifique a los alumnos con mayor inquietud, formación continuada del profesorado. No centrar la I+D+i en la tecnología, Catalunya podría jugar un papel puntero en turismo o investigación educativa. El proceso de encuentro entre sistema educativo-investigación-empresas debe pasar por una modernización del sistema universitario y su gobierno (Facilitar más el acceso universitario). Nuevas estructuras organizativas eficientes, nuevas formas de llegar al cliente, lo que implica cambios en la estrategia empresarial (concepto más de economía de mercado que de cubrir necesidades sociales).
  • Generación del conocimiento. Potenciar la figura del investigador, condiciones laborales y sociales. No olvidar el talento autóctono y que el investigador tenga beneficios sobre las patentes creadas…
  • Claves de Futuro. Relación universidad-empresa. Evaluar el potencial de los clústers como ecosistemas de transferencia del conocimiento. Definir mejor la carrera investigadora y mejorar sus condiciones retributivas.
  • Priorización. Focalización y priorización en retos y oportunidades. Definir sectores estratégicos. Poner énfasis en la interrelación de los sectores, mantener la atención en los sectores tradicionales de la economía catalana.
  • Gobierno. Mejora de la coordinación de los diferentes organismos de la administración encargados de potenciar la I+D+i. La administración debe ser motor de I+D+i como generadora de demanda en función de las líneas estratégicas del territorio y priorice la contratación de PIMEs innovadoras.
  • Recursos. Mejora de la inversión pública en investigación. Catalunya debe converger en I+D+i con la media europea en los próximos años. Dar un paso en la entrada de fondos privados los cuales deben jugar un papel clave en la inversión de I+D+i para los próximos años. Algunas opiniones sitúan la conveniencia de que la investigación recaiga sobre los recursos públicos y la innovación fundamentalmente sobre los recursos privados (Es necesaria la innovación pública en las empresas públicas (patentes y producto).
  • Visión. La innovación ha de tener un sentido socioeconómico.
  • Modelo de partida. Capacidad de adaptar, cambiar y desarrollar recursos de conocimiento para el crecimiento a través de nuevos productos, procesos y capacidades en el mercado.
  • Visión de país.Catalunya tiene un sistema universitario bien desarrollado, pero está por debajo en inversión de personal (capital humano, columna vertebral del sistema de innovación). Catalunya cuenta con una estructura industrial viable en el contexto español, pero su economía está cerrada en una estructura de bajo nivel tecnológico y de baja competencia, con beneficios modestos en cuanto a capital y trabajo (baja composición orgánica y tecnológica del capital). La economía intensiva de alto nivel tecnológico es muy leve. Es necesario garantizar la innovación en los sectores intensivos de empleo (construcción y turismo), pero también cambiar hacia un sistema más basado en la investigación y las empresas con información de alto conocimiento y mayor valor añadido (correspondiente aumento del sector industrial con objeto de redistribuir y estabilizar el empleo).
  • Retos del Sistema Catalán de Innovación. Baja capacidad de concentración en la economía por el gran número de PIMEs de carácter familiar. Baja competencia, habilidades y niveles educativos en todo el sistema con un gran grado de incertidumbre en el mercado de trabajo. (Se ignora el papel legislativo laboral). Disminución del papel de los sectores de alto nivel tecnológicos los últimos 10 años a pesar del crecimiento lento del empleo. Débil relación entre el sector público y privado, entre ciencia y empresa.
  • Recomendaciones. Crear un Consell de Investigación para aplicar políticas globales y dar soporte a la I+D+i de las universidades, centros tecnológicos y empresarios. Crear un Consell de Política científica e innovación con la participación de agentes externos, y dar legitimidad en una planificación a largo plazo. Programas I+D+i específicos a investigadores Universitarios con soporte doctoral. Programa I+D+i de orientación empresarial que asigne fondos a las empresas para atraer las Universidades o Centros tecnológicos. Programas específicos para el sector turismo, la construcción y otros sectores. (Se da poca importancia al sector industrial).

ANÁLISIS Y PROPUESTAS

En torno al desarrollo de la investigación en el sistema económico dominante, se relacionan diferentes elementos superestructurales que intervienen sobre la base económica:

* El sistema y la política educativa.

* La política industrial.

* La planificación económica, política fiscal y PGE.

* La política laboral y de protección social.

Elementos que no podemos ignorar para el desarrollo de una política de I+D de izquierdas.

1. CONTEXTO ACTUAL

Estamos en una economía de relaciones de producción capitalistas, bajo un modelo de acumulación de capital neoliberal en el cual las políticas de reforma social y económica son cuestionadas por la religión mercantil y su Dios: el mercado.

Al margen de las limitaciones características del Estado capitalista vigente por su carácter de clase, se deben reivindicar políticas de izquierda públicas a favor de una clase obrera con derechos y una economía sostenible capaz de desarrollar unas fuerzas productivas propias por medio de unas políticas económicas, laborales, industrial, de I+D y de protección social, por encima de la voluntad del Dios mercantil.

La aplicación sistemática de la ciencia y tecnología al proceso productivo, por medio de las nuevas tecnologías que exigen una gran concentración de capital para aplicarlas y una fuerza de trabajo especializada, requiere la organización planificada de programas de investigación científico-técnica. La I+D como soporte del desarrollo productivo en la tecnología, la producción, la educación, la cultura, la gestión, etc, partiendo de la realidad actual, debe desarrollarse en base al rompimiento progresivo de la dependencia tecnológica imperialista.

Para ello no caben atajos que busquen ganar una supuesta competitividad vía precios a través de la rebaja de los costes laborales que conduce hasta los mismos bordes de la exclavitud. No se puede ocultar la ley más importante del régimen capitalista, la ley de la plusvalía relativa (composición orgánica y técnica creciente del capital), ya que los avances tecnológicos permiten producir más en menos tiempo y a menor coste por unidad de producto y agudiza la contradicción fundamental del sistema (carácter social de la producción y apropiación privada)

En consecuencia, debemos apoyar un desarrollo productivo diferente, pasar al mundo de la producción diversificada, apostar por el desarrollo de las fuerzas productivas humanas y técnicas, y la ampliación de los derechos sociales, romper el deterioro del mercado de trabajo y ampliar la protección social (sanidad, prestaciones…) y calidad de vida, sustituyendo el actual modelo especulativo, entreguista y dependiente de desarrollo económico neoliberal, transformar la enseñanza elitista, reivindicar el papel de los sindicatos de clase en educación y la relación de ésta con la economía y la investigación científica.

2. ANÁLISIS ECONÓMICO Y TECNOLÓGICO

En Catalunya y España se sufre la dependencia tecnológica de las transnacionales extranjeras, sus filiales perpetúan tal situación mediante la comercialización de licencias, patentes, marcas, diseños, etc. Se trata de un intercambio comercial desigual engañosamente designado como “transferencia de tecnología” (servicios recibidos) entre las casas matrices y sus filiales.

Eso implica una determinada tecnología, el suministro de determinados componentes y repuestos, que difícilmente pueden ser sustituidos por los de otra empresa más ventajosa y cercana desde el punto de vista de los intereses y la producción nacionales, como por ej. los componentes de bajo valor añadido que se suministran desde centro Europa, los Balcanes y África a las empresas aumentando incluso su valor, por su elevado coste logístico (caso motores pequeños de SEAT, cableado, etc).

Se necesita la innovación tecnológica para romper esa dependencia, superar las debilidades institucionales en ciencia, tecnología e innovación, una correcta relación entre lo público y lo privado, articular las ciencias básicas con las aplicadas, la educación permanente de nuestro celebro social, la articulación entre investigación y doctorados, la utilización de recursos e infraestructuras, y la formación social de científicos y técnicos.

Es importante el planteamiento de crear un Sistema Nacional de Innovación en Catalunya y España que ordene y coordine al conjunto de instituciones públicas y actores que forman parte del proceso de cambio técnico para que este realmente se expanda a la producción. Esto es la trama institucional que vincula centros de investigación, centros de enseñanza, universidades, parques tecnológicos, empresas públicas, privadas y cooperativas, medios de comunicación, TIC, sindicatos, etc.

Hay que potenciar la producción de bienes de equipo ya que nuestro país se caracteriza por una reproducción capitalista dependiente, con el aprovisionamiento de las principales maquinarias y equipos en el extranjero, que en una primera fase de implantación de las “multinacionales” puede ser hasta positivo desde el punto de vista de la vía de acceso a corto plazo a la tecnología avanzada en nuestra sociedad, siempre y cuando seamos capaces de su aprovechamiento para desarrollar tecnología propia (ejemplo chino) en el que el sector público juegue un papel más activo y principal.

Es necesario diseñar, experimentar y desarrollar en el campo de la tecnología avanzada en diversas ramas industriales (bienes de equipo, modernización tecnológica de sectores tradicionales, tecnologías sanitarias, químicas, automoción, transporte…) y la investigación (biotecnología, agroalimentaria, energía, ciencias sociales, etc).

Se debe lograr una adecuada relación entre lo público y lo privado, no caer en subordinaciones claudicantes, que pueden distorsionar las funciones universitarias derivándolas hacia la exclusiva asistencia a la empresa privada, y no a las necesidades del conjunto de la sociedad, ni tampoco dar la espalda a las necesidades del aparato productivo nacional, tanto industrial, como de servicios y agroindustrial, si se quiere evitar la total dependencia tecnológica, por eso los programas de I+D deben tener una vinculación con los sectores económicos.

Fomentar la propiedad industrial de patentes tecnológicas. Desarrollar un vínculo equilibrado que tenga en cuenta el papel universitario en la división técnica del trabajo, con la formación pedagógica superior de los futuros cuadros técnicos, científicos y sociales del país, desarrollar el trabajo científico creador.

El sector público debe ser la base para el desarrollo tecnológico nacional, por lo que no se deben privatizar los centros de investigación públicos ni condenarlos a buscar en lo privado lo básico de sus recursos.

3. ANÁLISIS DEL SISTEMA EDUCATIVO

La política educativa

En rasgos generales la política educativa vigente está fundamentalmente dirigida a servir al capitalismo neoliberal y a sostener la ideología de la clase dominante. Es clasista y selectiva en lo económico y en lo formativo, refleja la división social, para una minoría existe una educación de élite desde la infancia hasta la universidad, mientras la mayoría debe soportar las lacras de un sistema educativo deficiente: masificación, fracaso escolar, falta de recursos y profesorado, etc. En España conviven una baja tasa de población que acaba el bachillerato y la FP (15 puntos menos de la media de la UE), con tasas de población universitaria equivalentes.

La FP sigue careciendo de infraestructuras, medios materiales y técnicos actualizados. Las últimas políticas del Gobierno central coinciden con los intereses de la patronal, ya que buscan adecuar la FP a la situación del mercado, con la promoción de una fuerza de trabajo semicualificada, barata y dócil. Se apuesta más por aumentar la competitividad de las fábricas no sobre la base de más capacitación profesional sino a través de reducciones salariales y mayor explotación.

Estos desequilibrios educativos causan la carencia de profesionales con titulaciones medias que demanda el sistema productivo, y un divorcio entre la fuerza de trabajo con titulación superior-media y los puestos de trabajo generados, mayoritariamente precarios, aumentando el número de titulados abocados a ocupar empleos por debajo de su nivel formativo. Con el actual sistema educativo jerárquico, la titulación es cada vez menos una garantía de encontrar empleo. Los niveles más altos de precariedad se encuentran por este orden en titulados de enseñanza primaria (43%), pero a partir de ahí los segundos peor situados son los titulados universitarios y BUP/COU (39%), y los que menos precariedad disponen son los que han estudiado FP, con menos del 35% de precariedad.

Las últimas leyes educativas (LOGSE, LOCE y LOE) no van acompañadas de una Ley de financiación, ni consideran la enseñanza pública como el eje vertebrador del sistema educativo, por el contrario se aumentan los tramos educativos que pueden ser concertados con la privada, se cobran tasas diversas de materiales educativos en la pública, se ocultan mecanismos de selección (régimen de admisión en los centros educativos), creando una red muy desigual en medios para la enseñanza entre los diferentes centros, y además se imponen más trabas selectivas para acceder a la universidad (pruebas de acceso) que se sigue excluyendo del sistema educativo, y no se resuelven los problemas de la educación pública (masificación, profesorado, etc).

Las actuales fórmulas de selectividad académica ocultan las deficiencias de formación que encierra el sistema educativo, con la escasez de recursos materiales, humanos y económicos que ofrece la administración. El neoliberalismo no está interesado en generalizar la formación, y los gastos de enseñanza son continuamente reducidos. Se potencia la superespecialización y fragmentación del conocimiento, se aleja a la clase obrera de la educación integral y multifacética con el entorno cultural, social y productivo.

La Universidad

La Universidad privada sigue dando cabida a las élites políticas y económicas que el capitalismo neoliberal necesita, por un lado los intelectuales que adquieren la capacidad profesional y técnica (jueces, ingenieros…) y por otro los “intelectuales orgánicos” (Gramsci) que adquieren la “capacidad de mandar” (Ortega y Gasset).

El aparato universitario neoliberal educa a cuadros de élite (abogados, ingenieros), que reciben una sólida formación en aquellas materias que interesan al capital y una gran cualificación muy especializada, a la vez que una formación mínima y muy falseada. Los prepara ideológicamente.

Los problemas de la Universidad pública son la masificación, reducida oferta de títulos, concentración de estudiantes en pocas carreras, escasas prácticas, poca investigación, etc. No es la multiplicación de ramas de la investigación y la práctica profesional universitaria lo que tiene ese contenido de clase, sino su estratificación jerárquica con el correspondiente peso del prestigio académico.

La Formación Profesional Continua

Sobre las políticas de Formación Continua y cualificación en las empresas, hay que destacar que la formación y planes de carrera están jerarquizados, la formación y reciclaje no se dirige a todos los trabajadores sino a las categorías ya cualificadas. Se distingue un centro de empleo estable y cualificado (directivos, cuadros técnicos, mandos intermedios y obreros cualificados que ejercen un grado de control sobre el proceso de trabajo) y una periferia compuesta de empleo menos cualificado e inestable (obreros con menor cualificación que constituyen la mayoría de las plantillas), en éste último tramo de trabajadores la formación se realiza cuando se introduce nueva tecnología, o se cambia la organización del trabajo, con un contenido carente de reconocimiento en la adquisición de una nueva cualificación, y ello aunque la innovación tecnológica genere una redefinición de las categorías laborales. La mayor parte de la inversión en Formación Continua se realiza sobre el segmento central de las plantillas.

La educación debe ser multifacética e integral

La ciencia es una fuerza productiva que hoy está sometida a las relaciones de producción capitalistas que reproducen la división del trabajo intelectual y manual en la industria, la cual ofrece sin embargo las condiciones materiales para su superación. El capital utiliza los frutos de la Ciencia y la Tecnología únicamente para aumentar las ganancias, sacrificando para ello la calidad de vida de la clase obrera y condenando a los países dependientes a la sobreexplotación.

La acumulación de capital prioriza un determinado progreso tecnológico, despreciando a otras áreas del conocimiento que están metamorfoseadas o deformadas ideológicamente. Frente a ello y como frente de la lucha ideológica contra el capitalismo y la explotación hay que reivindicar las Ciencias Humanísticas. Es necesario reivindicar un sistema educativo igualitario que compense las diferencias sociales. Una enseñanza pública, científica, igualitaria, democrática, coeducativa, con recursos, pluralista, multicultural, ligada al entorno, especializada en materias, y dedicada a la formación integral no selectiva y laica que eleve el nivel de conocimientos generales de la sociedad, que camine hacia la superación de la división entre trabajo intelectual y manual, que aunque sabemos que sólo se puede alcanzar en una sociedad socialista plena, ello no nos ata de manos para reivindicar un sistema público de enseñanza de calidad, adaptándonos a las condiciones históricas de las que partimos.

Alternativas al sistema educativo

Frenar el deterioro de la escuela pública y el fracaso escolar. Alcanzar el 6,5% del PIB en el sistema educativo y de formación para converger con la media de la UE (actualmente en España se gasta el 4,5% del PIB). Generalizar las plazas para niños menores de 3 años de carácter público y gratuito.

Diversificar en vez de jerarquizar la titulación del conocimiento, multiplicando las ramas de investigación, saberes y materias acorde con el medio que nos rodea (cultural, social y productivo). Diversificación que debe colocar las bases formativas y académicas, en el cual los trabajadores puedan desarrollar en su vida sociolaboral diferentes carreras y oficios.

Participación y cooperación de agentes sociales con las administraciones en las políticas formativas y de cualificación profesional, mejora de la FP reglada como sistema integral al servicio de las personas, al sistema productivo (generando nuevas especialidades y tecnologías) y a la cohesión social y territorial. Formación continua de los trabajadores en horas de trabajo, y ocupacional. Certificación y reconocimiento de la experiencia laboral y profesional.

Mejorar resultados formativos de los alumnos en las materias de Ciencias. Reciclaje del profesorado y aumento del empleo docente y no docente. Formación universitaria de calidad que garantice igualdad de oportunidades a todos los que quieran estudiar independientemente de su procedencia social y recursos económicos, política de becas públicas que acaben con la selectividad económica a los hijos de la clase obrera (reivindicación del derecho al conocimiento por parte de la clase obrera). Los pueblos deben llegar crecientemente a la enseñanza superior, el aumento de la población universitaria debe servir para anunciar la madurez del conocimiento, sentar las bases materiales para que deje de ser un simple valor de cambio.

Sobre la educación permanente de nuestro cerebro social universitario, se debe alcanzar el equilibrio con las ciencias humanísticas (historia, economía, sociología y filosofía), en oposición a la concepción de la Universidad como fabricante de tecnócratas con un horizonte científico-cultural limitado (universitas, gremios o casta de saberes), simples aplicadores de conocimientos tecnológicos ajenos. También se debe huir de la visión liberal de la Universidad como centro de formación cultural de “hombres no especializados”, portadores de la ideología dominante, dejando el conocimiento especializado en manos de unas pocas instituciones privadas (trincheras avanzadas del capital en la sociedad civil), perpetuando una capa ilustrada de científicos, administradores económicos y políticos del capitalismo bien remunerados en continua oposición al especialismo fijo de los obreros como meros productores de la plusvalía.

Hoy más que nunca, ante el vendaval neoliberal (fin de las ideologías, pensamiento único) debemos levantar la bandera de una formación integral y multifacética (diversidad de especialidades) universitaria que contribuya a comprender la interconexión general y las tendencias para el desarrollo de la humanidad a partir del actual estado socioeconómico, político y tecnológico. Equilibrio entre formación común y especialización. No perder de vista las finalidades sociales de toda innovación científico-técnica, mantener vivas las implicaciones socio-culturales y éticas, la igualdad de oportunidades en el acceso al conocimiento y su socialización.

Debe diversificarse el conocimiento abriéndose las puertas a nuevas profesiones con titulación universitaria del ámbito social (por ej. asesor en relaciones laborales) y productivo (por ej. ingeniería técnica de la automoción).

4. ANÁLISIS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA E INDUSTRIAL

La reconversión de la industria

Tras el crecimiento económico experimentado en los últimos años de la dictadura franquista la industria española entró en un período de recesión al desaparecer las medidas proteccionistas ante el entorno de la CEE, lo que provocó la progresiva apertura de nuestro mercado a la producción extranjera. Se partía de una industria de escasa dimensión, de bajos niveles de productividad, en la cual apenas se habían desarrollado la investigación, calidad de producto y la cualificación de los trabajadores, así como la escasísima generación y aplicación de tecnología propia.

En España se han ido sucediendo desde los gobiernos estatales medidas ministeriales encaminadas a reducir la capacidad instalada de las industrias (especialmente siderurgia y naval), la no injerencia en las leyes del mercado renunciando a la planificación de la economía, y la privatización acelerada del patrimonio industrial público, con la venta de empresas a precio de saldo a transnacionales extranjeras, no sin antes desembolsar los gastos de saneamiento y recortar las plantillas, previa campaña de acoso y derribo hacia la empresa pública, mientras paradójicamente se vivía una situación de paro creciente y fuertes sacrificios salariales.

Las privatizaciones llevadas a cabo por el PSOE primero (se realizaron bajo su mandato 66 operaciones de ventas de participaciones públicas), y el PP después, se llevaron a cabo con la finalidad de reducir el déficit público y cumplir los objetivos de la convergencia con la UE, y favorecer la entrada de capitales del exterior confiando en que esos capitales se hiciesen cargo de la restauración de la industria española, renunciando a medidas de re-industrialización por parte de los poderes públicos y tratando de competir en costes laborales, considerados como la única ventaja comparativa disponible.

No obstante, las empresas públicas eran las únicas con dimensión suficiente para competir con posibilidades en los mercados internacionales y su privatización supuso la pérdida de un importante instrumento para el desarrollo de una política industrial activa con un sector público industrial fuerte.

Este modelo neoliberal de competitividad desarrollado durante la década de los 80, ha empujado a una parte mayoritaria de los empresarios a la especulación, al crédito bancario en lugar de reinvertir, a no dedicar esfuerzos en la I+D, a adquirir patentes extranjeras y al permanente recurso a la demanda del Estado para adquirir ayudas y subvenciones ante situaciones de crisis. El Estado en vez de desarrollar una política industrial para conseguir un sector moderno llevando a cabo la política presupuestaria correspondiente para dotarnos de las infraestructuras y servicios similares a la de otros países europeos, lo único que se ha preocupado es de legislar una política laboral y de rentas (pactos de la Moncloa, ANE, AI, AES, reformas de la Seguridad social, etc). Asentando nuestro papel secundario en la división europea e internacional del trabajo, con un fuerte peso del sector servicios variante turismo, hostelería, etc.

La actual dependencia absoluta de nuestra industria del capital exterior se centra no sólo en sectores plenamente internacionalizados (automoción) sino en sectores en los que teníamos una base nacional sólida y no se requería esa internacionalización (alimentación y textil). La ausencia de una política industrial activa, y los escasos recursos dedicados a los planes de investigación y desarrollo tecnológico, ha supuesto el desaprovechamiento histórico de oportunidades con la asignación de recursos eficientes para potenciar el desarrollo de sectores estratégicos como por ejemplo la energía y las telecomunicaciones.

La dependencia tecnológica e industrial

Las “multinacionales” se han hecho cargo de las empresas industriales privatizadas, contribuyendo a aumentar el grado de neocolonización del sector industrial manufacturero. El capital extranjero controla ya más del 50% de la industria española. La tendencia general de las “multinacionales” es la de liquidar las empresas que compran conservando sus redes comerciales (mercado interno) y localizar fases del proceso productivo o productos que generan menos valor añadido, aprovechandose durante la década de los 80-90 de las ventajas de una fuerza de trabajo más barata y fácil de despedir tras la aprobación del E.T. y la reforma laboral de 1.984 que va a romper el principio de causalidad de la contratación permitiendo la utilización de contratos temporales en puestos de trabajo de naturaleza fija.

La estructura de los grupos “multinacionales” es polarizadora. Centralidad geográfica del poder de decisión y actividades más complejas tecnológicamente, destinando la producción de las actividades con menos valor añadido en las filiales de la periferia. Por ej. en el sector del auto a pesar del crecimiento continuado de la producción en los últimos 10 años en los países del sur de Europa, las distancias en cuanto a productividad, composición orgánica y técnica del capital y valor añadido se han venido ampliando con respecto a centro Europa y Alemania. España (2.004) exporta 2,5 mill. de los 3 mill. de vehículos (gamas baja y media) mientras que de los 1,9 mill. de vehículos que se consumen, el 65% proceden de países del centro de Europa y Alemania (gama alta). Del total de exportaciones españolas en el periodo 1.997-03, el 5,8% son productos de alta tecnología frente al 18,2% de la UE.

La industria española y catalana padecen una dependencia de las “multinacionales” sobre todo en bienes de equipo, maquinaria y material de transporte, cuyos centros de decisión en inversiones, asignación de producto, de investigación y desarrollo se localizan fuera de nuestro país, cuestión que plantea la limitación efectiva de capacidad autónoma de actuación de las direcciones empresariales nacionales, las cuales se ven restringidas a adecuar sus potencialidades a los planes estratégicos de los grupos “multinacionales”, que casi siempre recaen sobre el coste laboral. El suministro de equipos tecnológicos avanzados proviene mayoritariamente del exterior mediante licencias de patentes e inversión directas, sin la posibilidad de establecer mecanismos que permitan una asimilación autónoma para el desarrollo de tecnología propia.

Aún así en términos generales la penetración extranjera en la industria estatal y catalana ha incorporado nuevas tecnologías y una modernización de la producción manufacturera mejorando su peso a escala internacional. En las empresas con participación de capital extranjero aumenta el gasto en I+D aunque principalmente la I+D es desarrollada en las sedes centrales donde se concentran los mayores gastos y esfuerzos en I+D para nuevos productos y procesos.

Pero a pesar del aporte inversor y transmisor de tecnología “prestada” por las transnacionales, España sigue ocupando en inversión tecnológica la 16ª posición en la UE-25, y la 34º en el mundo. Además hay que señalar al respecto que España ocupa la última posición en la UE-15 en inversión en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que 1 de cada 1.000 trabajadores se emplea en I+D frente a los 3 en Francia y 8 en Finlandia, y que los jóvenes entre 20-24 años con nivel superior de enseñanza es 10 puntos inferior al Europa. En consecuencia, la distancia española nos coloca en la semiperiferia europea.

El crecimiento económico de países del este europeo (Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rusia, etc.) y China e India, con costes laborales más bajos que en España y con las evidentes ventajas fiscales, supone hoy en un marco de competencia capitalista un acicate hacia aquellos sectores con baja capacidad tecnológica (textil, confección –ropa y calzado-, cerámica, los bienes de consumo electrónicos y pequeños electrodomésticos), para componentes del automóvil de bajo valor añadido (cableado…), y también genera fuertes incertidumbres en el subsector de fabricantes de vehículos, ante las políticas anti-crisis de recortes aplicadas por los grupos transnacionales (General Motors, VW, PSA, etc).

El peso de las empresas y el sector de alta tecnología

Según el INE, el 80% de las empresas tienen entre 0 y 2 asalariados. Los mayores porcentajes de PIMEs se encuentran en los sectores de Servicios, el 97,5% tienen menos de 20 asalariados, mientras que el peso de las grandes empresas se concentra en la Industria, donde un 9,4% del total emplea a 20 asalariados o más, en la Construcción supone el 4%. Catalunya es la CC.AA. que más volumen de empresas concentra (18,4% en el 2.006).

El volumen de empresas en España aumentó el 5,1% durante el 2.006, destacando especialmente Construcción (8,9%) y Servicios (7,9%), la Industria lo hizo en un volumen muy bajo (0,8%).

El volumen de negocio de las empresas encuadradas en el sector manufacturero de alta tecnología (media-alta, alta y punta) se incrementó en un 9,2% en el 2.006 con respecto al año anterior.

Los sectores manufactureros de tecnología alta concentraron el 10,9% del total (industria farmacéutica, maquinaria de oficina y material informático, componentes electrónicos, aparatos de radio-TV-comunicaciones, instrumentos médicos de precisión, óptica y relojería, construcción aeronáutica y espacial).

Los sectores de tecnología media-alta concentraron el 62,2% durante el 2.006 (industria química, maquinaria y equipos, maquinaria y aparatos eléctricos, automóvil, construcción naval-ferroviaria-motocicletas-transporte). Por último, los servicios de tecnología punta concentraron el 26,9% del volumen de negocio (correos-telecomunicaciones, actividades informáticas, investigación y desarrollo).

De todos los subsectores tecnológicos el que más pesa es el automóvil con un volumen del 24,8%. También debemos destacar que Investigación y Desarrollo se coloca en penúltimo lugar con un volumen del 0,5%.

Los sectores de alta tecnología emplearon en el 2.006 al 7,3% del total de ocupados de la economía española (1.449.100). Por CC.AA. Catalunya (26,6%) y Madrid (20,1%) son las que concentran mayor volumen de ocupación  en sectores de alta tecnología. Y en proporción sobre el total de ocupados Euskadi (12,6%), Navarra (12,2%) y Catalunya (11,3%).

Las empresas de alta tecnología aumentaron la inversión un 20,1% en I+D durante el 2.006, causando el aumento del 7,4% del número de ocupados a jornada completa en actividades de I+D.

Una cuarta parte de las empresas españolas (27,5%) fueron innovadoras de proceso o producto en el periodo 2.004-06. Por sectores industriales, el 59,7% de las empresas de química y el 58,4% de fabricación de equipo electrónico fueron innovadoras. En servicios destacaron las empresas de I+D con un 75,5% de empresas innovadoras y las de actividades informáticas con un 49,1%. Por CC.AA. las que realizaron mayores gastos de actividad en innovación tecnológica sobre el total de España fueron Madrid (33,9%), Catalunya (21,4%) y Euskadi (9,4%).

Sobre la aplicación de las TIC el Valor Añadido Bruto (VAB) generado por las ramas manufactureras intensivas en TIC es el 9% en España, 5 puntos por debajo de Francia, Italia y Alemania.

En cuanto al comercio exterior de productos de alta tecnología durante el 2.006 las exportaciones bajaron un 8% y las importaciones aumentaron un 4,3%, alcanzando en valor el triple de las exportaciones, lo que supone una balanza comercial negativa equivalente al 4,2% del PIB industrial.

De todos estos macrodatos se desprende, la alta atomización de las empresas españolas, la fuerte concentración de las actividades de alto valor añadido con fuerte contenido tecnológico en la industria, su escasa implantación en servicios, la relativa incidencia del peso de I+D a pesar del fuerte incremento inversor en los últimos años y la continuada dependencia tecnológica del exterior que se traduce en una balanza negativa exportación/importación para el mercado interno.

El fracaso de la política de bajos salarios como ventaja industrial

Generalmente las empresas catalanas y españolas han seguido basando su ventaja competitiva en exclusiva en el ajuste de los costes laborales (que representan el 85% de la media de la UE-15), con la moderación salarial y la reducción de las cotizaciones sociales. Por el contrario, las empresas de los países más desarrollados no otorgan a los costes laborales un papel exclusivo en la acumulación de capital.

Aunque la Ley General Decreciente de la Tasa de Ganancias no excluye ofensivas neoliberales contra los costes laborales, la ventaja competitiva de los países desarrollados se basa más en la mejora de la calidad de los productos a través del desarrollo y la incorporación de nuevas tecnologías y procesos de comercialización (interna y externa). Las empresas españolas, sólo intentan vender más barato, en general no incorporan más calidad o más atención al cliente, de ahí el carácter marginal de las inversiones en capital tecnológico que son la base para el desarrollo económico.

Los bajos niveles de cualificación, I+D y generación de valor añadido se traducen en una precariedad permanente, con una tasa fija de temporalidad que triplica a la UE-15, y viceversa ya que la extensión de los contratos temporales ha afectado negativamente a la productividad dejando aparcados otras alternativas (I+D, bienes de equipo…). La influencia del patrón-modelo de especialización en ramas de actividad con contenido tecnológico medio y bajo con el predominio de actividades de bajo valor añadido más frágiles frente a la deslocalización y sin capacidad exportadora. Modelo que hoy nos pasa factura en lo que se refiere a la actividad industrial y al empleo.

La economía española no puede seguir basando sus ventajas en la precariedad laboral con respecto a otros países del entorno en pleno S.XXI. El salario medio en España ha crecido ¡sólo un 0,1% en 4 años! entre el 2.000-04 frente al 5,5% de la UE, tenemos la jornada laboral más larga de la UE-15 y los costes laborales se mantienen 1,2 puntos por debajo de los precios por unidad de producto. No es compatible la reducción de la masa salarial y pretender mantener el nivel de consumo interno. España que ocupa el 8º lugar entre las potencias económicas mundiales y el 5º europeo, sin embargo se desplace hasta el 14º puesto en paridad de poder adquisitivo y el 20º en renta “per cápita” en el ranking mundial, mientras que en la eurozona ocupamos el 19º lugar en tasa de ocupación y el ¡1º en temporalidad! (2.005). Como consecuencia de todo, no es extraño ver cómo el peso de los salarios en la Renta Nacional se adelgaza, mientras los beneficios ganan terreno.

El crecimiento económico del último período es insostenible y carece de futuro, el aparato productivo tiene un déficit que se refleja en los saldos comerciales negativos. Desde el 2.000 el crecimiento de la economía española se fundamenta en el exceso del consumo privado, la Construcción de la vivienda residencial (un 44% del aumento de la inversión en España -2.001-06- lo acapara la construcción) y Servicios de consumo de bajo valor añadido (comercio, hostelería, servicio doméstico), creándose muchos puestos de trabajo por encima de la media de la UE, pero poco productivos, de bajos salarios, e inestables, en detrimento de la inversión de bienes de equipo y exportaciones lo que nos mantiene en productividad a la cola de la UE-15 (12º lugar) a 10 puntos por debajo de la media (2.003), con aumentos de productividad relativamente bajos (el 0,4% en el periodo 2.001-04).

Este año la economía ha puesto a los trabajadores ante la encrucijada, desde el año pasado estamos ante un periodo de debilitamiento del ciclo de la Construcción con el crack del boom inmobiliario, y aunque la actividad industrial empiece a crecer por encima (desde el 2º trimestre 2.007), va a ser insuficiente para absorver los centenares de miles de empleos cesantes, que una planificación económica anti-neoliberal debiera haber previsto con alternativas de protección social y empleo.

Es necesario impulsar el cambio hacia una economía productiva, donde la industria, los servicios de alto valor añadido, el sector exportador y la innovación tecnológica ganen protagonismo

La importancia de Catalunya en España y la UE

La economía catalana es la más grande de todas las CC.AA con una participación del 20% en el PIB estatal (2.006). Con respecto al PIB “per cápita” se sitúa en 4ª posición tras Madrid, Navarra y Euskadi, con 26.124€ (2.006), superior a la media española (22.152€), a la media de la UE (24.500€) e incluso de países como Finlandia, Suecia, Francia y Alemania. La tasa de crecimiento del PIB fué del 3,8% (2.005-06) por encima de la media de la UE (2,9%) y similar a la española (3,9%). Por sectores económicos, el crecimiento (2.003-05) se da casi exclusivamente en Construcción y Servicios que incrementan un 5,4% y un 4,3% respectivamente.

En Catalunya (1.995-02) la economía crece a una tasa inferior a la española, debido fundamentalmente a la desaceleración de la productividad (1.995-03). No obstante, Catalunya tiene un mayor peso de los sectores de alta tecnología respecto a España, aunque el peso del empleo total en esos sectores (12,1%) es más bajo que en comunidades como Navarra (14,4%) y regiones europeas como Stuttgart (21%) y Piamonte (13,8%). Los indicadores de las TIC son superiores a la media española pero inferior a la eurozona, y más del 70% de las empresas catalanas presentan un nivel insuficiente de uso de las TIC. Respecto a la Formación Catalunya está por debajo de la media de la UE y por detrás de las CC.AA. con mayor nivel de cualificación (Madrid, Navarra o Euskadi).

La economía catalana es más abierta que la española. El 20% de las compañías catalanas exportan, y el 36% de todas las compañías exportadoras de España están en Catalunya que acumulan el 27% de todas las exportaciones del Estado (2.005). El 73,8% de las exportaciones catalanas se dirige a la UE-25, el 7,6% al resto de Europa, el 8% a América, el 5,7% a Asia, el 3,6% a África y el 1,2% a Australia y Nueva Zelanda. Por el contrario, el 70% de las importaciones proceden de Europa, el 18,5% de Asia, el 6,2% de América, el 4,9% de África, y el 0,2% de Oceanía. El saldo comercial con el exterior fue negativo en el 2.005 (8,2% del PIB), sin embargo éste fue positivo en el 2.006 (+3,7% del PIB). Con respecto al resto de España el saldo fue positivo en 11,9% puntos del PIB.

Sobre inversión extranjera los principales inversores provienen de la UE, el 71,7% (2.005), por países destacan Holanda (43,3%), EE.UU. (18%), Luxemburgo (7,9%) y Alemania. Así mismo los principales países receptores de la inversión catalana (2.005) fueron Francia (22,2%), Reino Unido (9%), Argentina (8,3%) y EE.UU. (5,6%). En el 2.001 habían 164 transnacionales catalanas con centros productivos en el extranjero, principalmente en México (9%), Francia (7,9%), Argentina (7,3%), China (7,3%) y en Brasil (7,1%).

Catalunya dispone de un sector industrial fuerte en la economía, su VAB supone el 27,2% del total (2.001), se fundamenta en la industria de la transformación (textil), el automóvil, la química, farmacéutica, alimentación, construcciones navales, y las nuevas industrias relacionadas con el material informático y telemático. La industria está concentrada en las comarcas de Barcelonés, Baix Llobregat, Vallés Occidental, Vallés Oriental y Maresme. Las comarcas del Tarragonés y el Baix Camp destacan por el sector petroquímico, el más grande del sur de Europa, y el metal. El sector servicios (comercio, turismo, hostelería, finanzas, administración pública, cultura y ocio) produjo el 63,1% del VAB catalán (2.001). El sector primario está al mismo nivel que en otros países desarrollados, ocupa sólo al 3% de la fuerza de trabajo, pero está compuesto de subsectores que compiten a nivel internacional (cava, vino, ganado porcino, fruta dulce y derivados cárnicos).

La industria catalana consolida su crecimiento desde el 2.006 con un 3,6% en el PIB industrial y un saldo positivo de 16.890 empleos, gracias al auge de las exportaciones y el comportamiento de la inversión en la industria que aumentó el 7,1% en el 2.007 (4 décimas más que en el 2.006). El grado de utilización de la capacidad productiva se colocó por encima del 80% (2.007) algo que no sucedía desde el 2.000.

La industria ocupa a más del 24% del total del empleo en Catalunya (2.006). Es el sector que más aporta en I+D+i y con las tasas más altas en estabilidad en el empleo (sólo un 12% de eventualidad) similar a la media del la UE-15. Los ratios de productividad de la industria son 4 veces superiores al conjunto de las actividades económicas, por encima de la media de la UE-15, mientras que el resto de la economía catalana se coloca por debajo.

Los Servicios y la Construcción contribuyen con los más bajos niveles de productividad. Precisamente el crecimiento económico ha permitido aumentar el empleo sobre la base de un estancamiento de los niveles de productividad, que en Catalunya concretamente ha supuesto alejarse de los niveles de productividad de la media de la UE.

Por otra parte, a pesar de los macro-datos del poderío industrial catalán, hay que destacar una serie de cuestiones.

Primero, en Catalunya existe el porcentaje más alto en España y Europa de empresas industriales subcontratadas (26% de todas las empresas industriales) de las cuales la mitad no disponen de participación en el proceso tecnológico de los productos estando abocadas a situaciones de riesgo para la continuidad de su actividad y sus plantillas.

Segundo, Catalunya es la CC.AA. con el mayor peso de asalariados con contrato indefinido y la tasa de temporalidad y de paro más baja (6,7% en el 2.007), pero sin olvidar que esa tasa de temporalidad  es ¡casi doble! (23,4% en el 2.007) que la UE-15, es importante remarcar aquí que países como Alemania, Austria y Holanda disponen de unas tasas de paro más bajas que la de Catalunya con una tasa de temporalidad igualmente inferiores, por lo que tenemos un mercado de trabajo muy precarizado que repercute mayoritariamente en las mujeres, jóvenes e inmigrantes, y ello a pesar de que la tasa de actividad durante el 2.007 sea del 77,4% (más alta que la media de la UE) y la tasa de paro se coloque en el 6,7% de la población activa (más baja que la media de la UE).

Tercero, la riqueza no es siempre garantía de bienestar. El PIB catalán es el más alto de todas las CC.AA. (197.399 mill. € en el 2.006). No obstante, siendo Catalunya la primera potencia económica de España, se encuentra sin embargo en la 7ª Comunidad Autónoma en poder adquisitivo. Ello es debido fundamentalmente al fuerte crecimiento demográfico (2.000-06) 3,5 puntos por encima de la media de España con lo que el PIB por habitante ha crecido a un ritmo menor (4,7 puntos por debajo de la media española), la elevada inflación que en el mismo periodo ha crecido 8,1 puntos por encima de la media estatal y el incremento del empleo se ha sustentado en los salarios bajos y altos beneficios empresariales y financieros, sin la equitativa redistribución social.

Cuarto, hay que señalar que el crecimiento de la economía catalana durante el periodo del gobierno convergente, superior al resto del Estado, se ha hecho a costa de vender e hipotecar nuestra estructura productiva.

Quinto, a pesar de los incrementos de la inversión en I+D+i en Catalunya todavía se está lejos de paises como Japón, EE.UU., Alemania e incluso de países de nueva incorporación a la UE como Chequia y Eslovaquia.

Por último, algunas cuestiones sobre política industrial. La articulación de servicios e infraestructuras en Catalunya es todavía baja. La Caixa se ha constituido en el primer grupo industrial en todo el Estado a través de su participación en numerosas actividades de la industria, aunque la existencia de un proyecto industrial del empresariado catalán inversor es débil. El sector público industrial es prácticamente inexistente. Disminución al borde de la desaparición de subsectores tradicionales (textil y siderurgia). La industria catalana se polariza en torno a sectores del automóvil, electrodomésticos y químicas, y el impacto de la situación de desaceleración de la construcción que es un sector que hace andar otras ramas de la economía, va a ser significativo.

Una política industrial activa, visión de progreso y futuro

La industria es el motor clave para el progreso socioeconómico, la mayor garantía para la calidad del empleo, y la base de una clase obrera industrial dinámica. Las necesidades de la industria española y catalana deben orientar una política industrial que defina un conjunto de actividades prioritarias. El excedente bruto de explotación (ganancias) de las empresas industriales, dada la alta productividad, permite un mayor volumen de inversiones, tanto en equipos y mejora de procesos, como en aumento de la capacidad productiva.

Para analizar qué industrias deben ser priorizadas, es necesaria la colaboración local y autonómica entre administración, universidad, sindicatos de clase y patronales, a través de un entramado de instituciones públicas y mixtas (consejos de I+D, Observatorios industriales, clústers, etc), que permita disponer de la información y análisis-diagnósticos sectoriales imprescindibles para orientar, desarrollar y controlar las actuaciones públicas, coordinación entre los diversos ámbitos (autonómico, estatal y europeo).

Se deben activar políticas sectoriales, dar una mayor importancia al sector productivo manufacturero y el sector energético (estratégico) que no puede quedar en manos exclusivas de intereses monopolistas de otros países por las repercusiones negativas del efecto sede (centros productivos y empleo), aumentar los fondos de I+D e innovación hasta alcanzar los niveles UE, frenar las privatizaciones, defender el empleo industrial ante reestructuraciones y cierres, incrementar la inversión pública en infraestructuras tecnológicas y de transporte en carreteras, autovías y ferrocarriles (facilitación logística de materias primas y componentes), corregir los desequilibrios entre los distintos modos de transporte a favor del ferrocarril y el transporte colectivo para el acceso de mercancías y trabajadores a los polígonos industriales, la cualificación permanente de la fuerza de trabajo y adecuación a las áreas productivas más innovadoras, políticas fiscales incentivadoras de la inversión productiva que no recaigan sobre los costes laborales (salarios, cotizaciones sociales, indemnizaciones por despido, etc).

Planificación económica e industrial de crecimiento sostenible

Es necesario reivindicar otro modelo de desarrollo económico, social y laboral sostenible que palie el déficit en la balanza de pagos, que reduzca la precariedad laboral, avance en la I+D, y desarrolle el conjunto de las fuerzas productivas (fuerza de trabajo y equipos de producción). Se debe pasar de un modelo basado en salarios reducidos, escasa formación, baja productividad, organización jerárquica de la producción a otro orientado en salarios altos, cualificación permanente, elevada productividad y mercados diversificados. Los sectores industriales deben transitar hacia un modelo que utilice mayor tecnología, que sirva para aumentar la productividad y la estabilidad del empleo.

Se debe potenciar las políticas sectoriales activas que apoyen el desarrollo de la industria y los servicios de mayor valor añadido, el turismo y la construcción no especulativa en infraestructuras, rehabilitación de viviendas, vivienda social. Aumentar el peso del valor añadido fabricado en Catalunya y la capacidad exportadora, con redes comerciales en la UE y los mercados emergentes. Recuperar la gestión pública del suelo y desarrollo urbano frente a cesión a los intereses privados.

Crear el Consell de Política Industrial en Catalunya (Gobierno, sindicatos y patronal).

Limitar los riesgos de la deslocalización, con un sistema fiscal más favorable para I+D+i para aumentar la inversión privada. Fomentar cooperación de las PIMEs para proyectos de envergadura y la introducción de las TIC.

Especialmente la política industrial debe evitar que la rentabilidad se base en la externalización de actividades y la subcontratación para la reducción de costes laborales, despreciando la generación de redes de empresas cualificadas en partes determinantes de la calidad del producto.

Se debe institucionalizar el diálogo social en las CC.AA. (observatorios industriales en los sectores importantes y de futuro, consejos de I+D e innovación) que desarrollen propuestas de actuaciones en los sectores en todos los ámbitos (laboral, estabilidad del empleo, I+D, Formación, etc.). Políticas de cualificación y formación adaptadas a las condiciones de los sectores (actualización de la formación). Potenciar los clústers industriales (cooperación fabricantes, universidades, gobiernos y sindicatos). Crear nuevos centros tecnológicos y de I+D.

Desarrollar políticas de reindustrialización en zonas en situación de desempleo industrial, con problemas de deslocalización o desinversión.

Regular la dedicación de una parte de los beneficios empresariales y financieros a la inversión productiva. Fiscalización pública de los planes industriales y de viabilidad de sectores (sector naval, minero, aeronáutico, TIC, automóvil…) o empresas en reestructuración (SEAT, Nissan, fabricantes de componentes, etc), compromisos de inversión tecnológica, productos de mayor valor añadido y red comercial exterior. Así como exigir o regular en ley subrogaciones y planes de empleo ante cierres por deslocalización o cambio de empresa con el mantenimiento de las condiciones laborales. Penalización con la devolución de las ayudas públicas por deslocalización.

Recuperar accionariado y/o control público en empresas importantes en el PIB y por la cantidad de empleo estable directo e indirecto (por ej. SEAT genera el 1,2% del PIB calatán y el 5% del empleo industrial). Pacto industrial europeo para frenar los procesos de deslocalización con alternativas.

Convertir al SEPI en el instrumento básico para la política industrial, mantener la capacidad de decisión y control de las empresas públicas (mayor capital y mayor participación en los consejos de administración).

Reorientar los recursos, inversiones y fondos de I+D hacia sectores industriales que tengan una dirección clara  hacia la mejora energética y las necesidades sociales ya que actualmente las industrias de defensa son destinatarias ¡nada menos que del 28% de todos los recursos presupuestados para I+D+i! (PGE, 2.005). Potenciar la I+D+i en Sanidad y Cultura.

Cumplimiento del protocolo de Kyoto, participación del 12% de las energías renovables en la demanda de energía primaria. Reducir la dependencia exterior, diversificando las fuentes de abastecimiento, definir un mix energético que combinen seguridad del suministro energético y sostenibilidad ambiental. Impuesto que grave los focos de contaminación.

Política sociolaboral de bienestar

Reforma del mercado de trabajo. Causalidad en la contratación, a empleo estable contrato fijo. Ley de 35 horas sin merma salarial. Penalizar la contratación temporal (+5% cotizaciones seguridad social). Reforzar la Inspección de trabajo (control fraude contratación y cumplimiento ley prevención). Ampliar los presupuestos de riesgos laborales de la Generalitat.

Marco laboral común para sectores (convenio propio de sector: jornada-salarios), donde se establezcan un mínimo laboral al margen de los convenios de empresa. Regular la subcontratación (máximo dos niveles) con responsabilidad subsidiaria de la empresa principal en materia laboral y medioambiental para evitar la degradación de las condiciones de trabajo. Actuaciones sobre el teletrabajo, como mecanismo de inserción laboral de personas discapacitadas, derechos laborales (sindicales y de negociación colectiva), creación de centros de teletrabajo.

Resistencia ante los procesos de deslocalización. Frente a las reestructuraciones articular la defensa de medidas sociales no traumáticas, planes de empleo. Exigir una carta social europea en los sectores (condiciones laborales y salariales).

Se debe ampliar y mejorar la red de protección social (prestación por desempleo, pensiones, prejubilaciones) cuasinexistentes para trabajadores temporales expulsados del mercado de trabajo, para facilitar el tránsito hacia una economía más productiva a los trabajadores más vulnerables (mujeres, inmigrantes y jóvenes) que ocupan puestos de trabajo poco productivos (Construcción y Servicios).

La población laboral inmigrante mayoritariamente carecen de protección por desempleo al ocupar puestos de trabajo vulnerables. Combatir el empleo irregular y la sobreexplotación, mediante los mecanismos de Inspección y penalización de los empresarios que se lucran de la inmigración ilegal.

Política fiscal progresiva

Aumentar los ingresos del Estado para garantizar los recursos públicos necesarios a las políticas económicas, sociales, industriales, educativas, de I+D, etc, necesarias para un progreso económico sostenible. Frenar la carrera desfiscalizadora, combatir el fraude y llevar a cabo una política fiscal progresiva que grave las rentas altas, y el impuesto de sociedades. Reducción de los gastos militares y apostar por su reorientación social. Reducción del IVA en servicios de primera necesidad (luz, agua, transporte colectivo, gas, etc).

 

CONCLUSIONES GENERALES Y RESUMEN DE PROPUESTAS

Debiéramos hacernos antes unas preguntas aclaratorias sobre la necesidad de la I+D+i en Catalunya.

En primer lugar, ¿para qué la I+D+i, que objetivos y finalidades perseguimos?, ¿acaso nos conformamos con la dependencia económica y la descohesión social? ¿o perseguimos el acrecentamiento del poderío económico e industrial y la mejora de la cohesión social?, etc.

En segundo lugar, ¿qué sistema educativo y universitario necesitamos para el desarrollo de la I+D+i?. ¿Nos vale el sistema actual, selectivo, clasista y carente de recursos?. ¿Buscamos la preparación de una élite de cuadros y la privatización de los costes de la enseñanza o la generalización del conocimiento diverso e integral de carácter público y con recursos suficientes?

En tercer lugar, ¿qué política industrial necesitamos para la I+D+i?, ¿la de los bajos costes laborales, sin contenido tecnológico y baja productividad? ¿o la del fortalecimiento de los sectores productivos de la economía, con empleos estables, formación, tecnología y productividad?.

En cuarto lugar, ¿qué planificación económica necesita la I+D+i?. ¿Una política que no intervenga para nada en el mercado y obedezca sólo a las aspiraciones empresariales y financieras siendo la I+D una mercancía más? ¿buscamos acaso una política interventora sobre el mercado para planificar la economía y darle a la I+D un papel político?.

En quinto lugar, ¿Qué política fiscal necesita la I+D+i?. ¿Fuertes subvenciones públicas sin control alguno y lo que dispongan los empresarios?, ¿o una política fiscal progresiva recaudadora del Estado acompañada de ventajas fiscales a la I+D+i privada?.

Por último, ¿qué política sociolaboral necesitamos para el desarrollo de la I+D+i?, ¿un mercado laboral flexible sin derechos e intestable y una protección social cercana a las catacumbas? ¿o un mercado laboral que potencie el empleo fijo y el reparto del trabajo, y una protección social que esté como mínimo a la altura de la UE-15?.

Si tenemos claras las respuestas podremos empezar a dar luces sobre las propuestas que necesitamos desde una posición anti-neoliberal sobre el papel que merece la I+D+i.

1. POR UNA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA PROPIA

Se deben reivindicar políticas de izquierda públicas a favor de una clase obrera con derechos y una economía sostenible. La I+D como soporte del desarrollo productivo en la tecnología, la producción, la educación, la cultura, la gestión, etc. Integración de las actuaciones y la orientación pública en el diseño de las políticas científica y tecnológica (infraestructura, sanidad, educación , vivienda, ordenación del territorio, medioambiente, política energética…).

Debemos apostar por el desarrollo de las fuerzas productivas humanas y técnicas, y la ampliación de los derechos sociales, romper el deterioro del mercado de trabajo y ampliar la protección social (sanidad, prestaciones…) y calidad de vida, sustituyendo el actual modelo especulativo, entreguista y dependiente de desarrollo económico neoliberal.

Es importante el planteamiento de crear un Sistema Nacional de Innovación en Catalunya y España que ordene y coordine al conjunto de instituciones públicas y actores que forman parte del proceso de cambio técnico para que este realmente se expanda a la producción. Los sindicatos de clase como representantes de los trabajadores deben jugar un papel fundamental.

Hay que potenciar la producción de bienes de equipo, desarrollar tecnología propia que está en un nivel bajo, donde el sector público debe jugar un papel más activo y principal.

Es necesario diseñar, experimentar y desarrollar en el campo de la tecnología avanzada en diversas ramas industriales (bienes de equipo, modernización tecnológica de sectores tradicionales, tecnologías sanitarias, químicas, automoción, transporte…) y la investigación (biotecnología, agroalimentaria, energía, ciencias sociales, etc).

Se debe lograr una adecuada relación entre lo público y lo privado, no caer en subordinaciones claudicantes, ni tampoco dar la espalda a las necesidades del aparato productivo nacional si se quiere evitar la total dependencia tecnológica, por eso los programas de I+D deben tener una vinculación con los sectores económicos, donde el sector público juegue un papel dirigente que permita la difusión de los resultados de la investigación científica.

Fomentar la propiedad industrial de patentes tecnológicas de carácter nacional y/o públicas en sectores estratégicos y de envergadura en el PIB y el empleo. Exigir la copropiedad de patentes a las transnacionales que se implantan (no olvidemos que la alta capacidad industrial de Catalunya depende fundamentalmente de las transnacionales extranjeras, y que disponemos de una capacidad de investigación y patentes escasa).

El sector público debe ser la base para el desarrollo tecnológico nacional, por lo que no se deben privatizar los centros de investigación públicos.

2. POR UNA ENSEÑANZA DIVERSA E INTEGRAL

Reforma del sistema educativo y de la FP para elevar el nivel de cualificación. Reivindicar un sistema educativo igualitario que compense las diferencias sociales. Una enseñanza pública, científica, igualitaria, democrática, coeducativa, con recursos, pluralista, multicultural, ligada al entorno, especializada en materias, y dedicada a la formación integral no selectiva y laica que eleve el nivel de conocimientos generales de la sociedad adaptándonos a las condiciones históricas de las que partimos.

Alcanzar el 6,5% del PIB en el sistema educativo y de formación para converger con la media de la UE. Generalizar las plazas para niños menores de 3 años de carácter público y gratuito.

Diversificar en vez de jerarquizar la titulación del conocimiento, multiplicando las ramas de investigación, saberes y materias acorde con el medio que nos rodea (cultural, social y productivo). Diversificación que debe colocar las bases formativas y académicas, en el cual los trabajadores puedan desarrollar en su vida sociolaboral diferentes carreras y oficios.

Participación y cooperación de agentes sociales con las administraciones en las políticas formativas y de cualificación profesional, mejora de la FP reglada como sistema integral al servicio de las personas, al sistema productivo (generando nuevas especialidades y tecnologías).

Potenciar la Formación continua de los trabajadores en horas de trabajo, y ocupacional, que actualmente está en índices muy bajos. Certificación y reconocimiento de la experiencia laboral y profesional.

Reciclaje permanente del profesorado, y aumento del empleo docente y no docente (trabajadores sociales, socioculturales, bibliotecarios…), para una efectiva atención a toda la escolaridad.

Formación universitaria de calidad que garantice igualdad de oportunidades a todos los que quieran estudiar independientemente de sus recursos económicos, política de becas públicas que acaben con la selectividad económica.

Sobre la educación permanente de nuestro cerebro social universitario, se debe alcanzar el equilibrio con las ciencias humanísticas (historia, economía, sociología y filosofía). Formación integral y multifacética (diversidad de especialidades) universitaria que contribuya a comprender la interconexión general y las tendencias para el desarrollo de la humanidad a partir del actual estado socioeconómico, político y tecnológico. Equilibrio entre formación común y especialización.

Debe diversificarse el conocimiento abriéndose las puertas a nuevas profesiones con titulación universitaria del ámbito social (por ej. asesor en relaciones laborales) y productivo (por ej. ingeniería técnica de la automoción).

3. POR UNA POLÍTICA INDUSTRIAL ACTIVA

Debemos dejarnos de palabras y dar más importancia a la política industrial. En primer lugar debemos tener claro que en la base de una economía desarrollada y multisectorial es la existencia de una industria sólida. En segundo lugar, la industria siempre ha sido y será el motor en la aplicación de las innovaciones tecnológicas al producto final. Y en tercer lugar, el crecimiento del sector industrial supone un empleo de mayor calidad no sólo en la industria ya que también potencia el crecimiento y la estabilidad del sector servicios en actividad y empleo.

Las necesidades de la industria española y catalana deben orientar una política industrial que defina un conjunto de actividades prioritarias. El excedente bruto de explotación (ganancias) de las empresas industriales, dada la alta productividad, permite un mayor volumen de inversiones, tanto en equipos y mejora de procesos, como en aumento de la capacidad productiva.

Convertir al SEPI en el instrumento básico para la política industrial, mantener la capacidad de decisión y control de las empresas públicas (mayor capital y mayor participación en los consejos de administración).

Los sectores industriales deben transitar hacia un modelo que utilice mayor tecnología, que sirva para aumentar la productividad y la estabilidad del empleo.

Crear el Consell de Política Industrial en Catalunya (Gobierno, sindicatos y patronal). Reivindicar un pacto industrial europeo para frenar los procesos de deslocalización con alternativas.

Dar una mayor importancia al sector productivo manufacturero y el sector energético (estratégico) que no puede quedar en manos exclusivas de intereses monopolistas de otros países por las repercusiones negativas del efecto sede (centros productivos y empleo). Dar alternativas a la situación industrial y laboral de los sectores tradicionales (textil…).

Aumentar los fondos de I+D e innovación hasta alcanzar los niveles UE (por ej. 3% en el 2.010) estableciendo criterios de subvención priorizando sectores estratégicos (electrónica, diseño y producción industrial, TIC, sanidad, etc), potenciar la formación de todos los trabajadores, frenar las privatizaciones, defender el empleo industrial ante reestructuraciones y cierres, incrementar la inversión pública en infraestructuras tecnológicas y de transporte en carreteras, autovías y ferrocarriles (facilitación logística de materias primas y componentes), corregir los desequilibrios entre los distintos modos de transporte a favor del ferrocarril y el transporte colectivo para el acceso de mercancías y trabajadores a los polígonos industriales.

Cumplimiento del protocolo de Kyoto, participación del 12% de las energías renovables en la demanda de energía primaria. Reducir la dependencia exterior, diversificando las fuentes de abastecimiento, definir un mix energético que combinen seguridad del suministro energético y sostenibilidad ambiental. Impuesto que grave los focos de contaminación.

Reorientar los recursos, inversiones y fondos de I+D hacia sectores industriales que tengan una dirección clara hacia la mejora energética y las necesidades.

Especialmente la política industrial debe evitar que la rentabilidad se base en la externalización de actividades y la subcontratación para la reducción de costes laborales, despreciando la generación de redes de empresas cualificadas en partes determinantes de la calidad del producto.

Cualificación permanente de la fuerza de trabajo y adecuación a las áreas productivas más innovadoras.

Desarrollar políticas de reindustrialización en zonas en situación de desempleo industrial, con problemas de deslocalización o desinversión.

4. POR UNA PLANIFICACIÓN ECONÓMICA ANTI-NEOLIBERAL

Es necesario reivindicar otro modelo de desarrollo económico, social y laboral sostenible que palie el déficit en la balanza de pagos, que reduzca la precariedad laboral, avance en I+D, y desarrolle el conjunto de las fuerzas productivas (fuerza de trabajo y equipos de producción). Recuperar el control político de la economía y el mercado.

Se debe potenciar las políticas sectoriales activas que apoyen el desarrollo de la industria y los servicios de mayor valor añadido, el turismo y la construcción no especulativa en infraestructuras, rehabilitación de viviendas, vivienda social.

Apostar por un sector público empresarial en sectores estratégicos que contribuya a la creación de riqueza y empleo estable.

Aumentar el peso del valor añadido fabricado en Catalunya y la capacidad exportadora, con redes comerciales en la UE y los mercados emergentes (Asia, Europa Oriental y Latinoamérica). Recuperar la gestión pública del suelo y desarrollo urbano frente a cesión a los intereses privados.

Limitar los riesgos de la deslocalización, con un sistema fiscal más favorable para I+D+i para aumentar la inversión privada.

Fomentar cooperación de las PIMEs para proyectos de envergadura y la introducción de las TIC, con el objetivo de aumentar su concentración y dimensión.

Apoyo a la economía social que representan el 7% del PIB catalán, en I+D+i.

Se debe institucionalizar el diálogo social en las CC.AA. (observatorios industriales en los sectores importantes y de futuro, consejos de I+D e innovación) que desarrollen propuestas de actuaciones en los sectores en todos los ámbitos (laboral, estabilidad del empleo, I+D, Formación, etc.). Políticas de cualificación y formación adaptadas a las condiciones de los sectores (actualización de la formación). Potenciar los clústers industriales (cooperación fabricantes, universidades, gobiernos y sindicatos). Crear nuevos centros tecnológicos y de I+D.

Regular la dedicación de una parte de los beneficios empresariales y financieros a la inversión productiva. Fiscalización pública de los planes industriales y de viabilidad de sectores o empresas en reestructuración, con compromisos de inversión tecnológica, productos de mayor valor añadido y red comercial exterior.

Regular en ley subrogaciones y planes de empleo ante cierres por deslocalización o cambio de empresa con el mantenimiento de las condiciones laborales. Penalización con la devolución de las ayudas públicas por deslocalización.

Recuperar accionariado y/o control público en empresas importantes en el PIB y por la cantidad de empleo estable directo e indirecto.

Reivindicar la armonización en la UE de unos mínimos laborales, sociales y fiscales para desincentivar el dumping socioeconómico entre los países miembros.

Potenciar la I+D+i en Sanidad y Cultura como necesidades sociales básicas.

Contemplar los servicios a las personas mayores, discapacitados y niños.

5. POR UNA POLÍTICA FISCAL PROGRESIVA Y SOCIAL

Aumentar los ingresos del Estado para garantizar los recursos públicos necesarios a las políticas económicas, sociales, industriales, educativas, de I+D, etc, necesarias para un progreso económico sostenible.

Frenar la carrera desfiscalizadora, combatir el fraude de la economía sumergida (23% del PIB) y llevar a cabo una política fiscal progresiva que grave las rentas altas, y el impuesto de sociedades, aumentando el de las entidades financieras hasta el 35% y establecer una tasa especial sobre el sobrebeneficio.

Fiscalidad para la inversión productiva, regular en ley que una parte de los beneficios vaya a la inversión productiva. Incentivar la inversión productiva y de I+D+i con políticas fiscales que no recaigan sobre los costes laborales (salarios, cotizaciones sociales, indemnizaciones por despido, etc).

Concertar con la UE la reducción del IVA para servicios de primera necesidad (transporte colectivo, luz, agua y gas).

Reducción de los gastos militares del Estado y apostar por su reorientación social (conversión de producción de armas e I+D militar en aplicaciones sociales).

Discriminación positiva en el trato fiscal al cooperativismo.

6. POR UNA POLÍTICA SOCIAL Y LABORAL DE CLASE

Reforma del mercado de trabajo. Apostar por la creación de empleo, trabajo digno y estable reduciendo la temporalidad con la contratación indefinida, recuperando la causalidad en la contratación, a empleo estable contrato fijo. Ley de 35 horas sin merma salarial. Penalizar la contratación temporal (aumento +5% de las cotizaciones seguridad social).

Reforzar la Inspección de trabajo (control fraude contratación y cumplimiento ley prevención de riesgos laborales). Ampliar los presupuestos de riesgos laborales de la Generalitat.

Marco laboral común para sectores (convenio propio de sector: jornada-salarios), donde se establezcan un mínimo laboral al margen de los convenios de empresa.

Regular la subcontratación, limitando con causa objetiva al 2º nivel, con responsabilidad subsidiaria de la empresa principal en materia laboral y medioambiental para evitar la degradación de las condiciones de trabajo.

Actuaciones sobre el teletrabajo, como mecanismo de inserción laboral de personas discapacitadas, derechos laborales (sindicales y de negociación colectiva), creación de centros de teletrabajo.

Resistencia ante los procesos de deslocalización. Frente a las reestructuraciones articular la defensa de medidas sociales no traumáticas, planes de empleo. Exigir una carta social europea en los sectores (condiciones laborales y salariales).

Ampliar y mejorar la red de protección social (prestación por desempleo, pensiones, prejubilaciones) cuasinexistentes para trabajadores temporales expulsados del mercado de trabajo, para facilitar el tránsito hacia una economía más productiva a los trabajadores más vulnerables (mujeres, inmigrantes y jóvenes) que ocupan puestos de trabajo poco productivos (Construcción y Servicios).

Combatir el empleo irregular y la sobreexplotación, mediante los mecanismos de Inspección y penalización de los empresarios y mafias que se lucran de la inmigración ilegal en la economía sumergida. Regularizar la inmigración desde la inserción en el mercado laboral (trabajo o oferta de trabajo). Derogar la ley de extranjería.

Fuentes consultadas:

-Document de bases del comité permanent d´experts Diagnósi 23 octubre 2007, www.precarios.org/dl516

-Document de bases del comité permanent d´experts. Ed. generalitat de Catalunya abril 2008. http://www.gencat.cat/diue/doc/doc_21238948_1.pdf

-Resum executiu. http://www.gencat.cat/diue/doc/doc_64350030_1.pdf

-Documentació complementaria,

http://www.parlament.cat/porteso/rec_doc/doc_parlam/DP127_Doc_complem.pdf

-La universidad y la división del Trabajo (Manuel Sacristán, 1.972).

-IVª Asamblea Nacional EUiA (Educació pública i laica-2.005)

-Análisis de la política industrial desarrollada en España (Ramón Górriz, FMM CC.OO. septiembre 1.997).

-La acción sindical y los retos industriales (Cuadernos de la federación nº 30, marzo 2.006-FMM CC.OO.). Incluidos en las Jornadas de Política Industrial organizadas por IU (mayo 2.006).

-Aprovechar el cambio de modelo de crecimiento y construir nuevas redes de protección (Confederación de CC.OO. Octubre 2.007).

-Deslocalización desde la perspectiva sindical (Confederación de CC.OO. Julio 2.005).

-Acord estratégic per a la internacionalització, la qualitat de l´ocupació i la competitivitat de l´economía catalana (Generalitat de Catalunya. 2.005).

-Economía de Catalunya. Wikipedia.

-Joves i món laboral (Toni Salvadó). Nous Horizonts. Nº 180 (2.005).

-La industria del automóvil en Europa. Nueva economía y vieja gestión. FMM CC.OO. (julio 2.006).

-Los salarios en España. Gabinete Técnico Confederal CC.OO. (septiembre 2.007).

-INE. Notas de prensa diciembre 2.007 y abril 2.008.

-Bulletí d´estadístiques sociolaborals nº15 (2.007) CERES-CC.OO.

-Programa electoral de IU (marzo 2.008).

 

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